Torres eléctricas como refugio para animales

Un estudio publicado en la revista Diversity señala que las torres eléctricas serían una posible solución ecológica a la pérdida de especies por el cambio climático, de tal manera que actuarían como una reserva de biodiversidad para animales pequeños.

El estudio, denominado “Transporting Biodiversity Using Transmission Power Lines as Stepping-Stones” ha sido desarrollado por un equipo de la Estación Biológica de Doñana (EBD), el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el investigador principal, Miguel Ferrer.

El equipo ha realizado un experimento real con la pretensión de observar si sería posible transformar, de cara al futuro, las bases de las torres de las líneas de transporte de energía eléctrica en reservas de biodiversidad para animales de pequeño tamaño.

Consecuencias del cambio climático

La investigación parte de la idea de que una de las consecuencias del cambio climático serán los cambios de hábitats de las especies, algo complicado puesto que el paisaje fragmentado en el que se encuentran compromete su capacidad para dispersarse libremente. Por tanto, la biología de la conservación se enfrenta hoy al reto de facilitar los movimientos de esos animales, para lo que se serviría de la construcción de entornos conectados y accesibles que pudieran permitir que las especies rastrearan los cambios climáticos.

Para la realización del estudio, los investigadores llevaron sus ideas a la práctica en una superficie de 100 metros cuadrados que habilitaron como un refugio donde incluso plantaron arbustos, con el resultado del aumento de la diversidad y la densidad de diferentes especies de animales invertebrados, aves y mamíferos de pequeño tamaño.

Solución de futuro

La investigación sirve como una posible solución de futuro para las especies que se ven amenazadas por el cambio climático, en cualquier país del mundo y en diferentes redes de líneas de transporte.

Cada vez son más los estudios que señalan de los peligros a los que nos enfrentamos, tanto la especie humana como el resto de las especies, a causa del cambio climático; pero también aparecen investigaciones como la mencionada que ofrecen soluciones factibles para las que solo hace falta voluntad para ponerlas en marcha. De lo contrario, las pérdidas serían incalculables. ¿Vamos a esperar a que sea demasiado tarde?

Autor: Azahara Ramos

Graduada en Humanidades y estudiante de Periodismo en la Universidad de Valladolid, con interés en la cultura y en los temas que afectan al medio ambiente.

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