¿Son los ecommerce tan sostenibles como parecen?

Los ecommerce, negocios que han nacido en el mercado online, han empezado a popularizarse hasta convertirse en el método de compra preferido por los consumidores, especialmente entre los jóvenes. La mejor forma de entender  un ecommerce es compararlo con una tienda virtual. 

Un ecommerce es un método de compraventa que utiliza Internet como medio para realizar transacciones y contactar con sus consumidores. No solo mediante una página web, sino también a través de las redes sociales, que suponen una fuente de tránsito con mucho impacto y te permiten saber quién es tu público objetivo.

¿Cómo contribuyen los ecommerce al medioambiente?

Un negocio online no tendría por qué ser más dañino para el medioambiente que un comercio tradicional porque, al final, para trasladar los productos que se compran online hay que utilizar los mismos medios de transporte que necesitamos para mover los productos que compramos offline. Sin embargo, la realidad es muy diferente. El comercio electrónico genera casi el doble de impacto ambiental que el retail tradicional.

Jesús Losada, director de la Sociedad Pública de Gestión Ambiental del Gobierno Vasco, explica en América Retail que “la compra que haríamos en un acto en el comercio tradicional, la hacemos en varios al comprar electrónicamente”, y efectivamente esa es la principal razón por la que los ecommerce no son sostenibles.

El culpable de la contaminación sigue siendo el embalaje. El 80% de los impactos ambientales generados por el packaging en el comercio online se puede reducir en la fase del diseño del envase, por lo que una buena estrategia de ecodiseño se acercaría bastante a la solución.

Otro aspecto a tener en cuenta son las facilidades que un ecommerce presta a su consumidor en materia de envíos. Cuando los consumidores cambiamos cómo y cuándo queremos recibir los productos que compramos, el ecommerce aumenta su huella ecológica.

La gran mayoría de las personas destacan al vendedor que más rápido entrega su producto. Esto explica que todos los negocios estén buscando la forma de entregar más y en menos tiempo, aunque la sostenibilidad quede relegada a un segundo plano. 

En resumen, podríamos afirmar que las compras online son más verdes que las offline, menos cuando se escoge la opción de entrega rápida. Los envíos marcados por el tiempo son más eficientes pero menos rentables, no solo económicamente hablando, sino también para el planeta. 

Las compras online son más verdes que las offline, menos cuando se escoge la opción de entrega rápida

Futuro de los ecommerce

El crecimiento exponencial que ha experimentado el comercio electrónico en los últimos años, y especialmente durante la cuarentena por covid-19, ha establecido claramente que el futuro de las compras es digital. Además, el comprador online es exigente, cada vez se preocupa más por el medioambiente y quiere que su experiencia de compra desde casa sea flexible, intuitiva y personalizada. Por esto, ya son varias las grandes empresas que están desarrollando sistemas para pasarse al lado sostenible.

El mejor ejemplo de ello es Amazon, que anunció recientemente que están trabajando en un sistema de reparto de paquetería a partir de drones. Para ello, los drones no deben tener problemas a la hora de aterrizar y los clientes (que recibirán su paquete en casa en media hora o menos) deberán imprimir unos símbolos y ponerlos en su jardín para que el dron sea capaz de saber hacia dónde tiene que dirigirse.

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