Rennes prohíbe las estufas en terrazas por su impacto medioambiental

En la capital de Bretaña las estufas que calentaban a los clientes a las puertas de un establecimiento ya son pasado. Desde el 1 de enero la ciudad francesa de Rennes se ha convertido en la primera ciudad de más de 200.000 habitantes que aprueba esta medida para contribuir a la protección del medioambiente.

La medida fue aprobada por el ayuntamiento en  junio de 2019 y en los medios resuenan voces como la del teniente de alcalde, Marc Hervé, que considera prescindibles este tipo de terrazas. Además, como representante del poder considera que “con el desafío ecológico que enfrentamos, tenemos que ser ejemplares en el espacio público”.

Los hosteleros temen por la pérdida de beneficios

En las calles de la ciudad las reacciones han sido variadas. Desde personas que aplauden la medida y que consideran como una necesidad “adaptarse” hasta restauradores preocupados con las pérdidas y que auguran recortes en sus plantillas.

No es la primera iniciativa ecológica de la ciudad

En 2018 Rennes Métropole, que aglutina los barrios del centro de la ciudad, renovó el contrato con la empresa Veolia por tres años y medio para proporcionar a sus habitantes energía obtenida de la transformación de residuos. La planta de conversión lleva en la ciudad desde el año 1968.

La empresa francesa en la actualidad abandera el impulso de una economía circular que permite reutilizar todo aquello que podría tirarse.

La Bretaña francesa recibió un reconocimiento por su lucha contra el cambio climático en 2016

En el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo se señaló la región francesa como uno de los 100 destinos sostenibles. ‘Green Destinations’ sopesó su candidatura de entre 150 otros lugares. Considerada la primera entre los poseedores de más espacios naturales protegidos e impulsora de un turismo sostenible.

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