Cómo promover la movilidad urbana sostenible

Se hace bastante complicado entender las ciudades sin vehículos en las calles. No solo hablamos de coches particulares. Es inconcebible mantener el ritmo de urbes como Madrid o Barcelona sin autobuses o taxis.

No obstante, es evidente que las últimas restricciones por altas tasas de contaminación y la cada vez mayor conciencia medioambiental obligan a una reestructuración en la forma en la que nos desplazamos. No implica la renuncia a ninguno de nuestros medios de transporte, pero sí a priorizar los espacios que primen la presencia de peatones y un orden en la movilidad de transporte privado y público.

Cabe destacar que el 61% de los desplazamientos en coche propio que se realizan en Barcelona, por ejemplo, son con fines personales. Ello nos sirve como referencia para entender la proliferación de aplicaciones y asistentes a la hora de conducir en capitales y ayudarnos a ahorrar.

Objetivo de la movilidad urbana sostenible

El concepto de movilidad sostenible surge para dar respuesta a la necesidad de reordenación de los desplazamientos dentro de las grandes ciudades. En parte, como consecuencia del crecimiento poblacional y del aumento del parque de vehículos de uso particular. En el año 2016 se contabilizaban 22.876.830 de turismos frente a los 11.995.640 existentes en 1990, según datos de la DGT.

A todo ello hay que sumar casi cinco millones de furgonetas y camiones solo en 2016, por hacernos a la idea. ¿Cómo convivir con tal cantidad ingente de utilitarios y lograr que el peatón siga siendo el protagonista de las ciudades que ha creado?

Un plan de movilidad permite:

  • Una mejor gestión del uso de energía.
  • Descongestión de vehículos en las ciudades, principalmente en las zonas céntricas, donde se hace más difícil la gestión del tráfico.
  • Desarrollar programas que mitiguen la contaminación.
  • Promover valores medioambientales que beneficien la convivencia ciudadana, con repercusión directa en la Salud de los vecinos.
  • Un menor tiempo atrapados en atascos y retenciones que, en muchos casos, se repiten diariamente y que afectan a la calidad de vida de conductores y sus familias.
  • Ceder más espacio a las zonas verdes y tramos peatonales.
  • Reducir el número de accidentes en los desplazamientos internos.

¿Cómo podemos apostar por la movilidad sostenible sin sacrificar el uso de coches?

  • Hacer un uso compartido siempre que se pueda: para ir al trabajo, llevar a los niños al colegio, a clases extraescolares…
  • Ayudarnos de apps para potenciar la ocupación de plazas de parking subterráneos y no colapsar calzadas, facilitando el aumento de zonas peatonales.
  • Dejar el coche en parkings disuasorios y movernos en transporte público por el centro.
  • Descender la velocidad para emitir menos gases contaminantes y evitar las restricciones de acceso a determinadas zonas en grandes ciudades.
  • Ir en taxi a barrios céntricos.
  • Utilizar vehículos eléctricos. Opciones como los coches de alquiler por horas optimizan los recursos.

Es importante entender que el espacio público es de todos, también de los coches. No podemos entender las ciudades del futuro sin un equilibrio entre ciudadanos y vehículos a motor. Un claro ejemplo de ello es el plan de movilidad responsable impulsado por la ciudad de Pontevedra, donde se ha eliminado el aparcamiento regulado y donde se ha reducido en casi un 70% el uso del transporte privado.

Entre las medidas adoptadas, se ha sustituido el aparcamiento regulado por 15 minutos de acceso gratis a parkings subterráneos en las zonas céntricas. Ello se traduce en menos congestión, más uso de medios de transporte respetuosos con el medio ambiente, un descenso considerable del uso de combustible y menos accidentes, logrando la cifra cero de fallecidos por atropello dentro de la ciudad.

7 libros sobre consumo responsable para niños

Las nuevas generaciones vienen pisando fuerte y con ganas de actuar contra el cambio climático y la contaminación. Estas representan, sin duda, una de las claves para un futuro más sostenible y respetuoso con la naturaleza. Los niños de ahora comienzan a concienciarse sobre la necesidad de tomar medidas para impedir que el calentamiento global acabe con el planeta, y la educación que reciben es fundamental para que tomen en consideración este problema.

A veces, incluso los mayores nos sorprendemos por la capacidad de involucración de los más pequeños, que tienen en los libros una importante herramienta para su desarrollo como personas. Por eso, hoy presentamos 7 libros sobre consumo responsable para niños, pero que también sirven para concienciar a unos adultos cada vez más desvinculados de la naturaleza. ¿Aprendemos juntos?

Paremos la invasión

Raúl Hurtado y José Ibáñez, de la mano de Claudia Mosquera con sus ilustraciones, transmiten en este libro toda la historia del plástico, la aparición del reciclaje y la contaminación que este material provoca. Todo ello viene acompañado de la aventura de los protagonistas, Greta y Aldo, que pretenden parar la invasión de plástico en la que vivimos inmersos en la actualidad. Se trata de un libro ideal para leer en familia, pues incluso los padres podrán conocer, con esta publicación, muchos datos que no sabían.

No hay planeta B. Cuidemos la vida en la Tierra

Recomendado para niños a partir de 4 años, este cuento escrito por Eva Saldaña Buenache e ilustrado por Mathias Sielfeld presenta el camino recorrido por la protagonista, Gaia, y su abuela, Lila, en la búsqueda de soluciones al problema del clima. Se trata del libro perfecto para transmitir a los más pequeños las medidas que todos podemos tomar para frenar el calentamiento global y la contaminación.

¡Salvemos el planeta! Peppa Pig

La famosa cerdita Peppa Pig y sus amigos enseñan, en este libro, a los niños cómo cuidar mejor nuestro planeta y qué podemos hacer individualmente para ello. Se trata de un cuento muy educativo, puesto que también se centra en los conceptos clave que los más pequeños deben comprender para entender los problemas que afectan al medio ambiente. Teoría y práctica se unen en un solo libro pensado para los mayores fans de Peppa Pig.

El soldadito de plomo

Esta publicación es un tanto especial, pues se caracteriza por no tener texto y componerse únicamente de ilustraciones. Unas imágenes educativas con las que los niños aprenderán acerca de los residuos, la contaminación, e incluso cómo ser creativos como forma de contribuir a un futuro mejor, enseñanza final que pretende transmitir este libro. Su autor Jörg Müller toma como punto de partida el clásico de Andersen, El soldadito de plomo, para convertirlo en una importante enseñanza a partir de los detalles mínimos de sus ilustraciones.

Basura

Con un título tan sencillo y directo, Gerda Raidt presenta a los más pequeños la problemática de la amplia generación de residuos y plantea reflexiones sobre el propio concepto de “basura” y cómo este ha sido entendido por la sociedad en cada período de tiempo. La autora se centra en todos los tipos de residuos que generamos, desde el plástico hasta la basura radiactiva, pasando por los residuos espaciales.

Rebajas
Basura (Lector joven)
  • Basura (Lector joven)
  • Tapa de calidad
  • Idioma Español

La ballena llena

Paloma Gajate cuenta, en este libro, la historia de una ballena víctima de la contaminación por plástico, que ha tragado residuos de este material y que necesita la ayuda de unos niños para que difundan las consecuencias de este problema para los animales. También presenta algunas alternativas reutilizables y todo ello lo acompaña por ilustraciones que hacen de esta publicación un cuento ameno y muy entretenido. Si hay que poner un inconveniente, es que no está disponible en librerías, pues ha sido autoeditado, pero sí podrás encontrarlo en la web de Sinplastico.

Superhéroes contra el plástico

Su autor, Martin Dorey, es el fundador de la iniciativa #2minutebeachclen, con la que plantea la idea de recoger residuos tan solo durante dos minutos cada vez que nos encontremos en la naturaleza. En su libro, las imágenes también tienen una gran importancia, y se centran en las consecuencias del plástico de un solo uso, su historia y las alternativas que podemos poner en marcha para frenar la contaminación. Dorey propone a los más pequeños algunos retos que deben completar para convertirse en unos auténticos héroes antiplástico. Al final del libro, los niños descubrirán qué tipo de superhéroes son, y se llevarán una grata sorpresa.

Materiales de construcción sostenibles

Nuestra forma de vida ha conllevado que las edificaciones sean responsables de buena parte del impacto que producimos en el medio ambiente. Por tanto, las empresas de construcción cada vez se enfocan más en buscar soluciones de sostenibilidad y ecológicas, con la mirada puesta hacia el futuro.

Un material de construcción ecológico es aquel cuyo impacto en el medio ambiente es reducido en comparación con los utilizados tradicionalmente, y que no distorsiona el equilibrio ambiental. Sin embargo, esta cuestión es más subjetiva de lo que parece, puesto que como veremos, influyen muchos factores y al final es el consumidor quien tiene que valorar cuál es la opción más sostenible.

Así, no todos los materiales calificados como ecológicos lo son en todas las zonas geográficas. Esto puede variar en función de aspectos como el clima o los recursos disponibles en un determinado lugar. Madera, cerámica, metal, plástico u hormigón pueden ser sostenibles o no dependiendo de estas características.

Cuándo es ecológico un material

Estas son las características que debe presentar un material para que podamos definirlo como ecológico:

  • El material no es contaminante en ninguno de los procesos por los que pasa (extracción, producción, instalación), así como las técnicas de construcción utilizadas.
  • Procede de fuentes renovables, de un entorno cercano y sin grandes gastos de transporte. El bambú, el corcho o el cáñamo son materiales naturales y ecológicos, pero utilizarlos para construcción en España generaría un gran impacto debido a que proceden de zonas lejanas, por lo que dejarían de ser sostenibles.
  • Puede ser reciclado o reciclable.
  • Es económico.
  • Es duradero.
  • Consume poca energía.

Sin embargo, cumplir con todos estos rasgos es prácticamente imposible, por lo que es por ello que será el cliente quien considere cuál es la opción más sostenible y conveniente.

Madera

La madera ecológica procede de bosques gestionados de manera responsable, generalmente de abetos o de pinos.

En España, la madera sería una buena solución de sostenibilidad, puesto que es renovable y no contaminante en ninguno de los procesos por los que pasa. A veces, puede ser incluso reciclable. El problema es que, en ocasiones, las maderas que se usan como acabados provienen de bosques tropicales, puesto que estas son más resistentes a las inclemencias climáticas y a la humedad. Por tanto, es importante asegurarse de que este material sea autóctono y de que los tratamientos que lo protegen y lo hace más resistente no sean tóxicos.

Cerámica y hormigón: imprescindibles

Sin duda, la cerámica es uno de los materiales a los que se ha dado un mayor uso en España, tradicionalmente. Esta es barata y no perjudicial para el entorno, renovable, y a veces, reciclable. La teja o el ladrillo son algunos de sus derivados más utilizados. En este caso, es más fácil asegurarse de que su extracción ha tenido lugar en nuestro país, puesto que existen zonas con una larga tradición en este sector.

El hormigón también es un elemento muy común en casi todas las construcciones de nuestro país. Sin embargo, no se puede afirmar que a día de hoy sea ecológico, aunque tampoco genera un gran impacto como sí lo hacen otros materiales. Debido a que es prácticamente imprescindible en cualquier edificación, lo mejor es asegurarse de que las técnicas de producción hayan sido sostenibles o que el cemento que contiene es de impacto reducido.

Metal y plástico: ¿hasta qué punto contaminan?

Uno de los materiales más duraderos es el metal y sus derivados. El mayor problema es que su producción requiere un alto consumo de energía. Por el contrario, algunos metales, como el aluminio, son reciclables.

Si se opta por el plástico, que es la menos sostenible de todas las opciones, hay que tener en cuenta que el PVC es uno de los más contaminantes, por lo que es conveniente evitarlo. Otros, como el polietileno, son inocuos. Pero todos ellos proceden del petróleo y, por tanto, no son renovables. Los más peligrosos para la naturaleza con los que contienen cloro, y los más sostenibles son aquellos que garantizan que son reciclables.

Suelos

Como para el resto de las superficies, los tipos de suelos son muy variados. Por ejemplo, el parquet es ideal para zonas de bajas temperaturas, puesto que la madera, su principal material, da sensación de calidez. Para que sea sostenible, es fundamental que no haya sido tratado con productos dañinos y que los adhesivos que se utilizan para colocarlo no sean tóxicos, así como los recubrimientos de barniz que lo protegen del paso del tiempo. El parquet existe en diferentes formas, cuyo coste varía: mosaico o taraceado, de madera maciza, industrial, multicapa o lamparquet.

Los suelos porcelánicos tienen la ventaja de ser más resistentes, compactos y aislantes contra la humedad. Además, no requieren de muchos cuidados para mantenerlos durante años y se limpian fácilmente, aunque pueden resultar un poco fríos si se instalan en zonas con este tipo de climas. Dan cabida a diferentes tamaños e infinitos diseños en los que a veces se incluyen materiales como el granito, el mármol, la piedra, o incluso la madera.

El gres o suelo cerámico se divide entre aquellos de arcilla roja o de arcilla blanca, rústicos y esmaltados o vitrificados; y de baldosas artesanas, prensadas o extruidas. Cada uno de ellos presenta diferentes características de durabilidad o limpieza.

Los suelos más caros suelen ser los de piedra natural, aunque son los mas bonitos y exclusivos, puesto que no hay dos iguales. Sin embargo, la piedra se considera ecológica únicamente cuando se ha extraído en un lugar cercano a la vivienda donde va a ubicarse, debido al alto impacto que generaría su transporte si se hubiese extraído en una zona más alejada, teniendo en cuenta que su peso incrementaría el gasto en combustible.

Su gran ventaja es que puede durar toda una vida sin deteriorarse. Un claro ejemplo de ello es el uso que se ha hecho, a lo largo de la historia, de este material procedente de construcciones abandonadas para edificios nuevos, lo que la hace reutilizable. Algunos materiales pétreos como arena o grava son muy económicos y fáciles de conseguir en España.

Aislantes y pinturas

Con respecto a los aislantes, en el mercado existen múltiples materiales sostenibles, como el corcho proyectado o los paneles de fibra de madera. Su instalación permite, además, ahorrar energía al conservar mejor el calor interno.

La pintura, por su parte, da cabida a diversas opciones plásticas ecológicas, tanto para techos como para paredes. También existen esmaltes sostenibles al agua para carpintería metálica o de madera y otros revestimientos.

Como opciones ecológicas, podemos utilizar pinturas de cal, arcilla, silicato o cola vegetales. La mayoría de los envases de pinturas sostenibles contienen una etiqueta que permite diferenciar si realmente son un producto ecológico y libre de tóxicos como disolventes o plastificantes.

Para sellar sanitarios, ventanas o juntas, también existen siliconas ecológicas que son fácilmente diferenciables por estar certificadas.

6 consejos prácticos para dar el salto al veganismo

La RAE define el veganismo como la “actitud consistente en rechazar alimentos o artículos de consumo de origen animal”. Partiendo de esta base, cada vez son más los que, por motivos éticos, medioambientales o de salud, dan el salto hacia esta filosofía de vida y comienzan a rechazar los alimentos de origen animal, pero no solamente la carne y el pescado, sino también el resto de los derivados de animales como los lácteos, los huevos o la miel.

El veganismo también dice no a otros artículos como las prendas de vestir cuyos materiales son de procedencia animal, como la lana, la seda o el cuero; la cosmética que contiene ingredientes de dicho origen o que han sido testados en animales; y cualquier otro producto que ha pasado por ese proceso de experimentación o cuya fabricación haya supuesto cualquier daño a otros seres sintientes. Todo ello con el objetivo de no contribuir a la explotación o al sufrimiento animal.

Lo que en un principio parece un modo de vida basado en las restricciones y los límites puede convertirse en una experiencia única que te ayudará a abrir la mente. Quizá el 2021 sea el año en que muchos se propongan hacerse veganos. Pero, ¿por dónde empezar?

6 consejos prácticos para hacerse vegano

  1. Infórmate. Antes de dar el paso hacia el veganismo, puedes visualizar algunos documentales al respecto, o leer sobre este modo de vida. Pero además de buscar información a nivel general, es importante que lo hagas también acerca de aspectos particulares, por ejemplo cómo llevar una alimentación vegana saludable, qué alternativas existen a la carne o qué tipo de cosmética o moda comprar.
  2. Planifica tu compra. Una vez que ya tienes claro que no quieres contribuir al sufrimiento animal y ya sabes cómo llevar una dieta vegana sana, planifica tus compras. Así no te olvidarás de nada y te resultará mucho más sencillo preparar tus comidas diarias de manera equilibrada. Si te gusta la cocina y dispones de tiempo, anímate a probar recetas nuevas y alimentos que nunca habías consumido antes. A veces, no obtendrás el resultado que esperabas; es normal que no te gusten absolutamente todas las comidas veganas y que cometas errores en la cocina, pero merece la pena intentarlo.
  3. No te desanimes cuando cometas errores. La mayoría de los veganos se confunden, sobre todo al principio, en sus compras y adquieren algún producto con ingredientes de origen animal por error. También puede ocurrir que, inconscientemente, pidas un plato en un restaurante que contenga queso o huevo, sin que te lo hubieses planteado antes. En estos casos, quizá se te pasará por la cabeza no consumir ese alimento, pero piensa que de otra manera va a terminar en la basura, y has pagado por él de todas formas. Pero más allá de eso, la experiencia te ayudará a aprender para futuras ocasiones.
  4. Ve paso a paso. Algunas personas son capaces de pasar de una dieta omnívora en la que los alimentos de origen animal están muy presentes a una alimentación vegana de un día para otro. Pero para la mayoría de los humanos, hacerlo así solo lo hará más difícil. Es mejor que vayas paso a paso, despréndete primero de lo que menos te gusta y de aquellos alimentos sobre los que piensas que podrías vivir sin ellos; para, poco a poco, dejar el resto de los ingredientes de origen animal que más te gustan. Para ello, puedes ir probando diferentes alternativas veganas existentes, por ejemplo, al queso o a la leche. Ten en cuenta que no todos los sustitutos a los productos animales son iguales nutricionalmente, por lo que para suplir esos nutrientes tendrás que volver al paso 1 e informarte de cómo organizar bien tu dieta.
  5. Aprende a “veganizar” tus platos favoritos. Sin duda, uno de los aspectos más difíciles cuando alguien se hace vegano es dejar ese plato favorito en el que no puede faltar un ingrediente de procedencia animal. Por eso, prueba recetas hasta que des con la manera de “veganizar” ese plato y que conserve todo el encanto que antes tenía. A veces, lograrás incluso un mejor resultado.
  6. No te olvides de la vitamina B12. Los médicos y nutricionistas veganos coinciden en que en este tipo de dietas, es importante suplementarse con vitamina B12, esencial para el buen funcionamiento del sistema nervioso, pero que casi no está presente en los alimentos vegetales, a menos que se trate de productos procesados en los que ha sido incluida. No pienses que suplementarte hará que lleves una alimentación menos natural, pues en la actualidad, es prácticamente imposible seguir una dieta como la de nuestros antepasados. Incluso cuando comías carne, te estabas suplementando con B12 indirectamente, pues los animales de granja son suplementados regularmente.

5 propósitos sostenibles para el 2021

Tras un 2020 marcado por la pandemia, la Navidad es el momento en que todos pensamos cuáles son nuestros propósitos de cara al 2021. Apuntarse a un gimnasio, hacer dieta o ahorrar más dinero son los objetivos más frecuentes que las personas se plantean en estas fechas. Pero entre esos propósitos, no podemos dejar de tener en cuenta la sostenibilidad, y estas ideas te ayudarán a tener un 2021 más respetuoso con el medio ambiente.

  • Reduce el uso de plástico. Si todavía no has logrado desprenderte del plástico, el 2021 es un buen año para minimizar su uso. Puedes comenzar sustituyendo los productos cuyos envases sean de este material por otros más sostenibles, envasados en cartón, por ejemplo, o comprarlos a granel. También puedes deshacerte de las bolsas de plástico y comenzar a usar bolsas de tela. Para empezar, compra solo aquello que contenga plástico que consideres imprescindible y para lo que, por ahora, no encuentres ninguna alternativa. Irás aprendiendo, poco a poco, cómo reducir este tipo de residuos en tu camino al zero waste. Recuerda que cada pequeño paso supone un gran avance para el cuidado de nuestro planeta.
  • Apuesta por las energías renovables. Si este 2021 tienes pensado hacer reformas en tu hogar, trata de convertirlo en un espacio más verde y apuesta por la inclusión de energías renovables. Otra idea que puedes implementar el próximo año es reducir tu consumo de electricidad. Observa, en tus facturas, qué es lo que te supone un mayor gasto y trata de minimizarlo. Por ejemplo, el simple hecho de poner la lavadora por la noche te ayudará a ahorrar gastos. También puedes tener en cuenta mejorar el aislamiento de tu casa. De esta manera, conservarás mejor el calor en invierno y no tendrás que utilizar aparatos eléctricos extra para calentarla; mientras que, en verano, mantendrás la temperatura idónea para estar confortable.
  • Reduce el consumo de carne. La ganadería es responsable de buena parte de las emisiones de gases de efecto invernadero en la atmósfera y, por tanto, de la crisis climática. Si no eres vegano o vegana, un paso inicial para reducir dichas emisiones, fundamentalmente de metano, es minimizar tu consumo de carne. Por ejemplo, puedes planificar los días de la semana que vas a comerla y los que no. Si antes lo hacías todos los días, puedes pasar a escoger dos o tres en los que comerás carne, y el resto de las jornadas, sustituirla por otros alimentos ricos en proteína, como las legumbres. También puedes probar alguna de las alternativas a la carne que puedes encontrar en el mercado, algo que hoy es prácticamente normal en todos los comercios.
  • Consume productos ecológicos. Solo una mayor demanda de alimentos ecológicos logrará que estos sean asequibles para todos los bolsillos. Pero no te preocupes si tu economía no te permite hacer tus compras cien por cien ecológicas; puedes optar por la compra de determinados alimentos de este origen, y el resto convencionales. Ten en cuenta que, si se trata de comercio de proximidad, será más sostenible. De nada sirve que un alimento sea ecológico si ha sido cultivado a miles de kilómetros de distancia, pues el transporte también tiene su impacto en la atmósfera.
  • Conecta con la naturaleza. Si este 2020 has echado de menos viajar a causa de la pandemia de la COVID-19, incluye el propósito de acudir con más frecuencia a entornos naturales, o practicar actividades al aire libre. A veces, el hecho de desarrollar nuestras vidas en las ciudades hace que desconectemos del mundo que hay alrededor de estas y que no empaticemos tanto con los problemas que afectan al medio ambiente porque no lo consideramos importantes. Por eso, acudir de forma más habitual a zonas de campo puede ser un buen empuje para introducir cambios con la finalidad de cuidar más nuestro planeta.

Regalos sostenibles para toda la familia

Para quienes tratan de llevar una vida respetuosa con el medio ambiente, estas fiestas pueden resultar un tanto complicadas. Consumismo, compras compulsivas, envolturas de regalos que solo sirven para generar más plástico y otras rutinas habituales en Navidad hacen que sea difícil pasar estas fechas de manera sostenible.

Sin embargo, esta época resulta un momento idóneo para transmitir a los demás el respeto por la naturaleza y la sostenibilidad. Pero ¿cómo hacerlo? La respuesta es sencilla: a través de los regalos. Por eso, te damos algunas ideas de detalles por los que puedes optar el próximo 6 de enero para obsequiar a todos los miembros de tu familia, o amigos más cercanos.

Para mamá

Los productos de higiene corporal son una de las ideas más frecuentes de regalos para una madre en Navidad. Habitualmente, estos artículos contienen envases de plástico o componentes tóxicos. Por eso, escoge una marca respetuosa con nuestro entorno que sorprenda a esa madre a la que darás a conocer una propuesta que probablemente no conocía y la animará a probar más productos sostenibles.

Naturbrush es una de las marcas que puedes tener en cuenta para un regalo de este tipo. Su pack de higiene corporal, formado por dos esponjas konjac fase, una esponja konjac body y un gel higienizante para manos es una buena idea para regalar a mamá.

También puedes optar por alguna de las joyas sostenibles de Monkey Wood, hechas de madera. Sin duda, será un detalle único.

Para papá

Uno de los residuos que se generan en la mayoría de los hogares son las maquinillas de afeitar desechables y de plástico, y sustituir estos utensilios por otros más sostenibles pero que cumplen la misma función es un paso importante para reducir desperdicios y minimizar la contaminación. Naturbrush también ofrece maquinillas de afeitar reutilizables, en distintos modelos, con las que podrás regalar a tu padre un objeto práctico y amigable con el entorno natural.

Si tu padre es amante de las plantas o cultiva un huerto, ten en consideración regalarle algo relacionado con este ámbito. Planeta Huerto tiene, en su tienda, numerosas plantas donde elegir y de muy diversos tipos, así como kits para el huerto que le serán muy útiles si ese es uno de sus hobbies.

Para hermanos o amigos invisibles

Hacer el amigo invisible es un clásico en Navidad. Si todavía no ha llegado la fecha que habéis elegido para intercambiar vuestros regalos, te ofrecemos algunas ideas sostenibles que también sirven para tu hermano o hermana.

En este caso, Naturbrush te propone regalar uno de sus packs de cepillos de dientes de bambú o de higiene dental. Precisamente, estos objetos generan un impacto importante en la naturaleza cuando son desechados, de manera que optar por un regalo así es una buena idea para introducir un hábito sostenible en uno de las personas más cercanas a ti, sin que ello resulte excesivamente caro

También puedes regalar moda sostenible. Numerosas marcas, multinacionales o de proximidad, han comenzado a utilizar algodón orgánico en la creación de sus prendas. Escoge un diseño bonito y acorde a la persona a la que quieres obsequiar y explícale por qué es un regalo especial.

Consejos que puedes enseñar a tus hijos sobre la movilidad sostenible

coche electrico


Cuidar del medio ambiente es tarea de todos pero, sin duda, es deber de los padres y educadores inculcar desde la infancia valores por el respeto del entorno.

Se trata de generar buenos hábitos que podrían comenzar con el respeto al medio ambiente con pequeños gestos: uso moderado del agua, reciclaje, consumo responsable,…

Además de estas ideas, podemos trasladar el cuidado del medio ambiente al cómo nos movemos. ¿De qué manera? Sigue leyendo.

Educa en movilidad sostenible

  • Al colegio y clases extraescolares, en bici o caminando. Sabemos lo cómodo que es viajar en coche. Podemos cargar en el maletero todas las mochilas, bolsas para entrenamientos, meriendas… pero es saludable caminar al menos una hora al día, y eso solo se consigue con pequeños gestos en las rutinas. Traslada a toda tu familia lo importante que es tener una vida activa. Cada paso cuenta.
  • Coche compartido, cuando las distancias son largas. Por desgracias, muchas veces las distancias no permiten acudir a pie a nuestras citas pero sí nos podemos organizar con otros padres o familiares. Las ventajas son variadas. Ayudamos a descolapsar los centros de las ciudades, al descongestionar hay menos atascos, menos contaminación, menos restricciones, más espacio para zonas peatonales… Y estas son solo algunas.
  • Uso de apps que nos ayudan a movernos. Incluso los más pequeños saben usar tablets y smartphones con total fluidez. Igual que se descargan juegos o ven sus series favoritas, educa en familia sobre cómo gestionar el tiempo y recursos gracias a la tecnología. Recuerda que Justmoove cuenta con la ventaja de concentrar en una sola app todas tus necesidades de movilidad: búsqueda de parkings subterráneos, gasolineras más cercanas y comparativas, pago de peajes con Vía-T propio, control de gastos a través del gestor propio de facturas, entre otros. Tenerla abierta siempre a mano te guiará a la hora de aparcar rápido sin importar en la zona en la que estés. Un poco de planificación diaria te ahorrará muchos minutos. ¿La pruebas?
  • La ciudad es de todos. Hay personas que aún piensan que la movilidad sostenible está reñida con el uso de los coches, pero nada más lejos de la realidad. Se trata de promover el uso equilibrado de los espacios en los que desplazamos y convivimos tanto peatones, como bicis, coches, autobuses, metro, taxis, y cualquier medio de transporte. Todos tienen su espacio, tanto en las grandes como en las pequeñas ciudades.
  • Actividades extraescolares. De la misma manera que los centros educativos promueven buenos hábitos festejando ciertos Días Mundiales u organizando jornadas formativas, puedes proponer alguna charla o actividad que promocione la movilidad sostenible. Pueden ser los propios alumnos los que trabajen en torno a campañas en este sentido. Pero también puede ser el profesorado el que participe activamente integrando la movilidad en su calendario educativo. Algunas ideas relativamente sencillas de aplicar son:
    • Creación de grupos de trabajo que integren al centro escolar, familiares y alumnos de tal manera que todos se sientan implicados en las soluciones de movilidad.
    • Diseñar guías específicas para entregar a todas las partes.
    • Talleres donde los jóvenes pongan en práctica lo aprendido.
    • Quedadas los fines de semana para difundir la cultura de la movilidad sostenible.

Recuerda que cuidar el medio ambiente es tarea de todos. No hay nada con lo que aprendan mejor los pequeños que con el ejemplo. Como adulto, eres su modelo a seguir. Tenlo en cuenta también cada vez que cojáis el coche, que programéis un desplazamiento, que tengáis fijada una actividad.

La movilidad sostenible no debe ser una acción puntual sino un hábito, en beneficio de todos. Plantea pequeños cambios asequibles. No intentes modificar las rutinas de toda la familia de la noche a la mañana y ayúdate de todos los recursos que consideres necesarios para alcanzar la meta que te propongas.

Amazon dice adiós al plástico de un solo uso

A partir de ahora, los usuarios de Internet no podrán comprar objetos de plástico de un solo uso en Amazon, si viven en cualquier zona de la Unión Europea (UE). Desde este lunes, la multinacional ha dejado de vender artículos como bastoncillos, pajitas de plástico, cubiertos de este material, vasos de usar y tirar o palillos, entre otros utensilios, en todos los países de la UE, Reino Unido y Turquía.

La tienda online más grande del mundo hizo pública la noticia el pasado octubre para informar a todos los vendedores que comercializan utensilios de plástico de un solo uso de la decisión, y ahora la medida se hace efectiva. Con ello, Amazon pretende implantar una nueva política para cumplir con la normativa europea referente a la eliminación paulatina de los residuos de plástico.

Normativa europea

Más concretamente, la multinacional, a través de esta nueva política, prohibirá la venta de ciertos utensilios de plástico desechable y aquellos fabricados con plástico oxodegradable en sus tiendas virtuales de los citados países.

Sin embargo, la Unión Europea, en su directiva 2019/904, fijaba julio del próximo 2021 como margen para que los Estados que la componen implementasen normativas destinadas a la limitación de la comercialización de objetos de plástico de un solo uso, como primer paso para fomentar la transición hacia una economía circular. Así, la multinacional se adelanta a la fecha aprobada por la UE.

Excepciones

Los usuarios de Amazon ya no podrán comprar objetos de plástico de un solo uso como pajitas o cubiertos, pero la multinacional contempla algunas excepciones: los productos sanitarios o médicos.

A los utensilios mencionados se añaden los recipientes para alimentos fabricados con poliestireno expandido, como tuppers para almacenar la comida o cajas destinadas para guardar productos de consumo inmediato, in situ o para llevar; así como recipientes para bebidas hechos con este material, incluyendo tapones y tapaderas; u otro tipo de objetos de plástico oxodegradable.

De cara a los vendedores que tuviesen en almacén alguno de los productos ahora prohibidos por la compañía, se permitirá su venta hasta el próximo domingo, o solicitar que se envíen a otra ubicación sin costes. Amazon, de esta manera, no cobrará tarifas extra por la retirada de inventario de utensilios de plástico de un solo uso.

La multinacional, con esta nueva medida, da otro paso hacia adelante para la reducción de uso de plástico y la contaminación por los residuos que este material genera.

Qué es el ruido marino y cómo afecta a los peces

La actividad del ser humano en los mares tiene un impacto negativo en la fauna que los habita. Algunos peces pueden experimentar altos niveles de estrés por culpa de los sonidos que produce la construcción de instalaciones destinadas a la pesca, el transporte marítimo, las acciones de las fuerzas armadas, la navegación, la industria petrolera o incluso algunas actividades realizadas en zonas terrestres cercanas. Aunque pocos lo imaginan, todo ello pone en riesgo la comunicación de las especies y su supervivencia.

Investigaciones

Hace ya tiempo que se tiene la sospecha de que los fuertes sonidos que se propagan por el entorno marino afectan a los peces. Ya en la década de 1980, comenzaron las investigaciones acerca del impacto de la contaminación acústica en las especies marinas.

La revista Marine Pollution ha publicado una investigación al respecto. En ella, se destaca que entre estos peces amenazados por el ruido se encuentra la lubina europea, que se desplaza a través de un mecanismo calificado como “sobresalto y respuesta”, con la finalidad de evitar a sus depredadores. Sin embargo, el ruido marino perjudica a estos animales a la hora de identificar la aparición de alguno de los depredadores que se alimentan de ellos, algo que puede ser fatal para la huida del individuo.

Según Ilaria Spiga, investigadora que lidera el citado estudio, “el ruido marino causado por el hombre podría potencialmente tener un efecto adverso sobre la reproducción también. Si los peces evitan activamente las áreas donde están presentes estos sonidos, el ruido podría impedir que estos entren en áreas de desove o afectar a su comunicación”.

Para que esto deje de suceder, la investigación propone como posible solución limitar la duración de las actividades, para que los peces dispongan de un tiempo de recuperación de los cambios que provocan en ellos los ruidos marinos.

El ruido no disminuye

A pesar de las propuestas, según Ocean Care, este ruido antropogénico es cada vez mayor, y en algunos océanos y regiones costeras, ha llegado a duplicarse en los últimos 60 años. Este sonido es una seria amenaza para los ecosistemas marinos, las especies que los habitan y la sostenibilidad en los océanos. Dicha organización también sostiene que el ruido marino afecta a, al menos, 51 especies, de las cuales 21 pertenecen a los peces.

Los sonidos, a los que los peces son muy sensibles, invaden las profundidades de los mares y ello conlleva efectos muy negativos para los peces o mamíferos que los habitan. Estos pueden experimentar estrés, comportamientos de evasión de estos ruidos que afectan a sus oportunidades para alimentarse, y pueden provocarles daño auditivo, e incluso la muerte. De hecho, algunos encallamientos de ballenas se han relacionado con el ruido procedente de las actividades militares.

Una contaminación invisible, pero existente

El ruido también es una forma de contaminación, aunque sus emisiones no han sido todavía reguladas por ningún organismo internacional.

Pese a ello, la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (CMS) ya ha alertado sobre la necesidad de gestionar este problema en las áreas marinas protegidas. El Convenio sobre la Diversidad Biológica (CBD), por su parte, propone acciones como el desarrollo de tecnologías más silenciosas, normativas para unas buenas prácticas, o evaluaciones de riesgos. La Organización Marítima Internacional (OMI) también ha aportado algunas directrices para limitar los sonidos producidos por los barcos.

Trimont Brand: prendas inspiradas en la naturaleza

Cien por cien sostenibles, fabricadas a base de algodón orgánico y veganas. Las camisetas y sudaderas de Trimont Brand harán que sientas que la naturaleza está en ti, sin perder la comodidad. Se trata de un emprendimiento que nace de la mano de David y Noemí, dos jóvenes procedentes de Zaragoza que se han lanzado, recientemente, a la creación de su propia marca de ropa ecológica.

La pandemia, origen del proyecto

La iniciativa de David y Noemí surgió durante la pandemia de la COVID-19, en pleno confinamiento en España. Fue entonces cuando la pareja se dio cuenta de la importancia de estar en contacto con la naturaleza en aquellos días de encierro, y también de la necesidad de pasar tiempo entre amigos.

Como ellos mismos explican, su principal sueño en aquel momento era poder lucir sus propias camisetas de algodón orgánico y sus sudaderas estando en la naturaleza. Y una simple imaginación se hizo realidad. Ahora los dos jóvenes tienen su tienda online desde donde hacen envíos a todo el país, con el objetivo de que todo aquel que lleve puestas sus prendas se sienta en un estado de disfrute con el medio natural, pues evocan ese entorno.

La marca diseña ahora esas sudaderas y camisetas orgánicas cuya principal inspiración es la naturaleza, sin perder la calidad y el compromiso con el cuidado del planeta.

La comodidad es lo principal

Además de evocar a la naturaleza, la ropa de Trimont Brand pretende, ante todo, que quienes la lleven puesta se sientan cómodos, función que la pareja trata de cumplir a través del tipo de diseños que llevan a cabo. Por eso, sus creadores no se dejan llevar por las distinciones entre géneros y todas las prendas son unisex, para público tanto femenino como masculino. La finalidad es “dar un pequeño paso a la sostenibilidad y que para ti sea algo más que una prenda”, tal como explican los jóvenes.

David y Noemí no se han olvidado, en esos diseños, de ningún detalle. Así, cabe destacar la fabricación con algodón orgánico hilado pre-encogido, para evitar, precisamente, ese efecto tan poco deseable después de cada lavado.

Envíos sostenibles

A la hora de hacer los envíos, la joven empresa no podía permitir que se estropeara todo el trabajo por la sostenibilidad en la que se basa la producción de sus prendas. Por eso, el packaging es natural y respetuoso con el medio ambiente, con bolsas de tela que, al igual que sus camisetas, son también de algodón orgánico en su totalidad. La pretensión final es evitar el uso del plástico y “avanzar hacia un planeta más sostenible”.

Certificados

Quienes compren en Trimont Brand pueden estar seguros de que las prendas son realmente sostenibles y ecológicas, puesto que disponen de varios certificados que lo acreditan.

Así, las camisetas de tejido orgánico, resistente y suave al tacto disponen de la certificación OCS y el certificado vegano de la organización animalista PETA. También las sudaderas tienen el certificado STANDARD100 de OEKO-TEXⓇ.

Esta primera colección que consta de sudaderas con capucha, sudaderas sin capucha y camisetas, eso sí, con unidades limitadas, puede ser el principio de algo grande. Por el momento, puedes optar por la confortabilidad de sus productos como regalo para esta Navidad. Además, no tendrás que preocuparte por la talla, puesto que en su web dispones de una guía en la que puedes basarte a la hora de escoger un tamaño u otro.

Hay quienes ya se han lanzado a probar las camisetas de Trimont Brand. Aquí tienes un ejemplo.