Averigua qué supermercados cuidan menos de su huella ecológica

Greenpeace ha publicado el ranking de supermercados 2018 en función de su huella ecológica. Un estudio que profundiza en cómo las principales cadenas de España se relacionan con el medio ambiente. Por ello, Greenpeace ha valorado (de 1 a 10) los siguientes parámetros:

  • Plan para eliminar plásticos de un solo uso antes de 2025.
  • Fomento de envases reutilizables.
  • Si recurre a falsas soluciones.
  • Si ofrece fruta y verdura a granel.
  • Fomenta la compra a granel.
  • Elimina bolsas de un solo uso.
  • Elimina envases de un solo uso.
  • Informa sobre su huella plástica.
  • Trabaja con proveedores para eliminar plásticos.
  • Fomenta compra de envases 100% reciclables.

El restaurante con mejor nota es Eroski, con un 6.2; le sigue Aldi (5.6), Mercadona (5.1), Lidl (4.7), Dia (4.6), Carrefour (4.2), Alcampo (3.5) y El Corte Inglés (3.4).

Sorprende que no en pocos ocasiones la puntuación de algún supermercado en determinados parámetros es de cero. Lo encontramos en la información que ofrecen sobre la huella plástica, en la colaboración con proveedores para promover acciones respetuosas con el medio ambiente o el fomento de envases 100% reciclables.

Tras la elaboración del estudio, Greenpeace se reunió con representantes de cada compañía para trasladar sus demandas y poner el freno al excesivo uso del plástico de un solo uso en sus productos.

Actualmente, más del 90% del plástico de los productos de consumo que compramos no es reciclable y los supermercados juegan un papel importante y determinante  en el excesivo uso de este tipo de envases plásticos.

Favoreciendo la venta de frutas y verduras a granel y eliminando los envases de un solo uso en los productos alimentarios, se estaría dando un gran paso.

De acuerdo a esta organización todos los supermercados han obtenido una baja puntuación porque hasta el momento ninguno ha llegado a establecer todas las medidas que se necesitan para erradicar el plástico de un solo uso así como dejar la costumbre de “usar  y tirar”.

Se ha solicitado a los supermercados que hagan un análisis de sus productos y trabajen sobre cómo podrían cambiar sus prácticas sobre los envases que usan actualmente.

No obstante, muchos no están apostando por la eliminación real de plástico sino sustituyendo el plástico de un solo uso por envases biodegrasables o compostables.

Ideas para crear un huerto urbano en casa desde cero

Vivir en una ciudad es estresante y, con suerte, llegamos a casa y tenemos una pequeña terraza donde disfrutar de las horas de sol descansando. Si eres amante de las plantas, un pequeño balcón es como una bocanada de aire fresco. Un espacio personal donde ver crecer flores y pasar las estaciones. Si eres de los afortunados que cuenta con una terraza de más metros o vives en un ático, puedes dar un paso más y crear un huerto urbano.

Es una idea viable y aquí te mostraremos algunas ideas de cómo hacerlo.

¿Qué es un huerto urbano?

Antes de hablarte de cómo puedes crear un huerto urbano en casa es importante que sepas qué es el mismo. Un huerto comúnmente es un terreno destinado al cultivo de distintos tipos de plantas que son utilizadas para el consumo humano, ya sean estas hortalizas, verduras, frutas, hierbas, entre otras.

A lo largo de los años, se ha visto esta cómo una activada exclusiva para las personas que cuentan con grandes extensiones de terreno o viven en zonas rurales pero, ¿qué pensarías si te digo que dicha característica no es necesaria?

Pues sí, no es necesario tener mucho espacio para lograr contar con un huerto en casa. La cada vez mayor concienciación de las personas por la ecología, el consumo responsable y la importancia de consumir productos locales y de temporada ha llevado a que los huertos urbanos sean tendencia.

¿A quién no le agrada consumir alimentos cuidados por nosotros mismos? Se conocen un sinfín de formas de crear un huerto urbano, pero las más famosas son las que combinan distintas técnicas o ideas de reciclaje.

Ideas para crear un huerto urbano

Para comenzar desde cero con esta tarea es importante ser realista. Si estás comenzando y no tienes nada de experiencia en el tema, deberías comenzar con plantas que no requieran muchos cuidados y sobre todo aptas para el clima donde resides. Una forma de conocer es preguntar directamente en viveros o en comercios especializados en semillas de huerto. Asimismo, es importante respetar los tiempos de germinación y adecuarnos a los meses indicados por cada fabricante.

No te estreses, nadie nace aprendido, todo en su comienzo puede tener un nivel de dificultad, pero poco a poco todos aprendemos y luego podrás presumir tu gran huerto casero.

Dependiendo del espacio con el que cuentes, podrás optar por un huerto horizontal o uno vertical. El segundo es muy vistoso aunque limitará el tipo de plantas que podemos colocar en los tiestos.

Al margen del huerto en casa, muchas ciudades ponen a disposición de sus ciudadanos terrenos de propiedad del Ayuntamiento que ceden durante un tiempo determinado (suele ser 5 años). Es más ambicioso pero nos tendremos que desplazar hasta la zona del huerto y acondicionarlo para su explotación (poner riego, arar, abonar, fertilizar, etcétera). En algunos casos el desplazamiento suele ser largo lo que les convierte de alguna forma en incómodos. Pero no hay recompensa sin esfuerzo…

En Valladolid, por ejemplo, el Ayuntamiento cede los espacios solo durante un año y preferentemente para desempleadosEn Barcelona, por su parte, hay 15 huertos en barrios.

Palets de madera

Son estéticos y ecológicos. Tenemos varias formas de obtener los palés. Bien en tiendas de madera o acudir a alguna empresa de transportes con mucha cantidad de ellos y hacernos con algunos de los que vayan a desechar. Lo puedes pintar o barnizar para darle un aire nuevo. También podemos desarmar el palet por completo y rehacerlo para crear una base de madera y paredes de la altura que consideremos. No olvides forrarlos con alguna tela de jardinería para que no se te salga la tierra continuamente y evitar que el agua pudra la madera muy rápidamente.

Si tienes espacio de sobra, puedes crear varias jardineras con palés, cada una destinada a un cultivo. O separar plantas aromáticas, de verduras y plantas de fruto como los tomates.

Huerto a modo de escalera

 Al hacer un huerto urbano en casa puede ser bastante bonito hacer un huerto escalera. Reutiliza una escalera que ya no uses y dale un aspecto vintage. Decora a la vez que te ayuda a sacar tu lado más eco. Recomendado para pequeñas plantas, como las aromáticas.

Huerto en una zapatero

Esta idea puede ser hasta las más barata, ya que no necesitas nada que no tengas en casa salvo un zapatero vertical, de estas que utilizamos en puertas o closets. Solo queda ubicar las plantas y darles mucho cariño.

No obstante, para que esta idea te dure más de un año y que las plantas no se sequen, te recomendamos utilizar tela de jardinería, así forrar cada uno de los huecos del zapatero vertical y así nos aseguramos de que la tela no absorba todo el agua y se pudra.

Si se te dificulta la adquisición de esta tela, te aconsejamos cambiar el zapatero cada año y poner en la tierra fibra de coco o perlita para ayudar a que la humedad se quede en las plantas y así estas no se sequen y la tela no termine rompiéndose a causa del sol, la tierra y el agua.

Huerto a modo de cuadro

Esta idea es una más estética que funcional, ya que las plantas que puedes utilizar para este huerto son limitadas y normalmente no son para el consumo humano. No obstante, no podemos negar que es una idea muy bonita para darle un ambiente más natural al hogar, siendo esto un gran plus en un sitio extremadamente urbano.

Para esto necesitamos un antiguo marco, crearle un pequeño fondo de tierra y usar plantas como suculentas que no necesitan de mucho agua, ni muchos cuidados. Así tienes un cuadro repleto de plantas que le dan un ambiente verde a tu hogar.

Huerto en canalones

Podemos usar canalones a modo de macetas. Solo necesitas cortarlos del ancho que desees, taparlos por los lados y comprar una cuerda fuerte para colgarlos y que puedan sin problema con el peso que alcanzarán cuando los rellenemos de tierra.  Puedes pintarlos para darles un toque más hogareño.

Huerto en tronco seco

Pocas cosas son más estéticas que pequeñas plantas “brotando” de un tronco seco. Su uso es más decorativo que funcional pero son perfectamente válidos para que sobre ellos plantes ejemplares aromáticos.

Es tan fácil como crear una pequeña abertura, introducir un poco de tierra y ahí posicionar las plantas.

Cestas como jardín vertical

Esta idea estética y la puedes preparar con niños. Así los familiarizas con el medio ambiente y les inculcas el amor por la naturaleza mientras asumen responsabilidades sencillas.

Lo único que vas a necesitar son cestas de mimbre, cuerda fuerte para sostenerlas, tierra y las plantas.

Es importante aprovechar todos los recursos que tenemos a nuestro alcance y usar la creatividad para conseguir nuestros objetivos. Pasa la cuerda por los huecos de las cestas y haz nudos por la base.

Cuélgalas del techo o vigas y deja que las plantas fluyan hacia abajo.

Huerto en neumáticos

Crear tu huerto urbano en neumáticos colgados de las paredes. Previamente píntalos de colores que les den una nueva vida. Rellénalos de tierra y las plantas que desees.

Huerto en botellas de plástico

Si eres de los que das nuevos usos con facilidad a las cosas, esta idea es para ti. Es muy fácil y solo se necesitan botellas de plástico, unas tijeras y algún tipo de cuerda que sirva como soporte.

Es necesario abrir un hueco al lateral de las botellas para introducir la tierra y las plantas. Las puedes poner en posición vertical u horizontal.

Jardineras

Por último, la idea más obvia. Aprovecha el suelo para colocar grandes jardineras que te permitan sembrar plantas de huerto como lechugas o tomates. Si vives en ático, hazte con jardineras de mucha profundidad, incluso un metro de altura, para que las raíces se hagan grandes y los frutos merezcan la pena.

Tips para crear un huerto urbano en casa

  • Posiciona el huerto en un lugar donde haya mucha luz, recuerda que las plantas necesitan de luz para crecer sanas.
  • Hazte con un gran kit jardinero, es decir, cosas como tijeras de cortar plantas, macetas, vitaminas y distintos tipos de soluciones para mantener pestes o bacterias lejos del alcance de tus plantas.
  • Plantéate invertir en riego automático.  Recuerda que aparte de luz, las plantas necesitan agua, así que averigua cada cuánto tienes que regalarlas para instalar un programador.
  • Planta diversidad de plantas, desde frutas, hasta flores, hortalizas, hierbas, entre otros. Esto hará que tu huerto sea útil y sientas que estás usando bien tu espacio.

Ahora, ya cuentas con suficiente información para comenzar a hacer un huerto urbano en casa desde cero, ya no tienes excusa para no empezar, así que es hora de mancharse un poco las manos. ¡Te deseamos mucha suerte!

Objetivos de desarrollo sostenible que nos esperan hasta 2030

objetivos desarrollo sostenible

El 25 de septiembre de 2015, los líderes de diferentes países del mundo determinaron adoptar un conjunto de objetivos globales con la finalidad de erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos como para de una nueva agenda de desarrollo sostenible; teniendo cada uno de estos objetivos metas específicas que deben ser alcanzadas en los próximos 15 años.

También conocidos como Objetivos Mundiales, los objetivos de desarrollo sostenible (ODS), son un llamado universal a la adopción de medidas para lograr poner fin a la pobreza, la protección del planeta y garantizar que todas las personas puedan gozar de paz y prosperidad.

En concreto, son 17 hitos basados en los logros de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Incluyen nuevas esferas como el cambio climático, la desigualdad económica, el consumo de combustible, la innovación y la paz y la justicia, entre otras prioridades; estando interrelacionados unos con los otros, la clave del éxito de uno involucrará las cuestiones más frecuentemente vinculadas con otro.

Los objetivos de desarrollo sostenible para elegir las mejores opciones con el fin de mejorar la vida de manera sostenida para las generaciones futuras, conllevan un espíritu de colaboración y pragmatismo; proporcionan orientaciones y metas muy claras para su adopción en todos los países, de acuerdo con sus propias necesidades, prioridades y los desafíos ambientales del mundo en general.

De igual forma son una agenda inclusiva y abordan causas fundamentales de la pobreza.

Objetivos del Desarrollo Sostenible

A continuación te dejamos los 17 objetivos de desarrollo sostenible (ODS) que fueron adoptados de manera formal en la Asamblea general de Naciones Unidas en Nueva York. Son el resultado de más de dos años de consultas públicas, interacción con la sociedad civil y negociaciones entre los países.

Objetivo Nº 1: Poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo.

Objetivo Nº 2: Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible.

Objetivo Nº 3. Garantizar una vida sana y promover el bienestar en todas las edades.

Objetivo Nº 4: Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante la vida para todos.

Objetivo Nº 5. Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y niñas.

Objetivo Nº 6: Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible en el saneamiento para todos.

Objetivo Nº 7: Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos.

Objetivo Nº 8: Promover el crecimiento económico sostenido e inclusivo, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos.

Objetivo Nº 9: Construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación.

Objetivo Nº 10: Reducir la desigualdad en y entre los países.

Objetivo Nº 11: Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles.

Objetivo Nº 12: Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles.

Objetivo Nº 13: Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos.

Objetivo Nº 14: Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares  y los recursos marinos para el desarrollo sostenible.

Objetivo Nº 15: Proteger, restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar los bosques de forma sostenible, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y poner freno a la pérdida de diversidad biológica.

Objetivo Nº 16: Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles.

Objetivo Nº 17: Fortalecer los medios de ejecución y revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible.

Los Estados miembros de las Naciones Unidas aprobaron una resolución a través de la cual reconocen que el mayor desafío que actualmente enfrenta el mundo es la erradicación de la pobreza, afirmando que no se logra no puede haber desarrollo sostenible.

La llamada “Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible” incluye estos 17 objetivos y abarca 169 metas relacionadas con la esfera económica, social y ambiental.

Qué es la ecología emocional

Aunque no lo creamos, nuestras emociones llegan a tener un impacto directo en el mundo que nos rodea, y aun cuando no podemos decir que somos totalmente responsables de estas emociones, sí debemos tener en cuenta que somos responsables de su gestión. De nosotros depende vivir en un mundo gris y triste o transformarlas en algo positivo con pequeños gestos que hagan de nuestra vida algo mejor.

Seguro que lo has vivido en primera persona. ¿A qué llevan las emociones mal gestionadas? A la apatía, el desinterés, la desilusión, ira, destrucción, agresión, enfermedad y muerte tanto interior como exterior.

Es por esto que no basta con hacerle frente a nuestros estados de ánimo de ya sea con nuestros propios recursos o con la ayuda de un psicólogo online, sino que debemos hacerlo sin llegar a perder la perspectiva del mundo que nos rodea y el compromiso responsable.

El término de ecología emocional fue acuñado en 2002 por Mercè Conangla y Jaume Soler. Ambos son expertos en psicología humanista y gestión emocional. La ecología emocional se refiere a ciertos aspectos que son indispensables para tener una vida saludable y en armonía con uno mismo y con el entorno.

Básicamente y desde un enfoque práctico, la ecología emocional facilita una correcta gestión de nuestros sentimientos, canalizando su energía para construir una vida sostenible.

Los seres vivos y la naturaleza

La ecología emocional se encuentra fundamentada en diferentes principios, los cuales tienden a crear una conciencia responsable hacia uno mismo y hacia todo lo que nos rodea. La ecología emocional hace alusión al principio de:

  • libertad (capacidad de discernir y decidir)
  • responsabilidad (capacidad de controlar lo que depende de nosotros)
  • respeto (respetarse a uno mismo y a los demás)
  • prevención (conducta que crea y aporta bienestar)
  • conservación como una alternativa preferible a la regeneración.

De igual forma se propugna la coherencia como un ejercicio de expresión del pensamiento verdadero y nuestros sentimientos auténticos; al final es la forma en la que elegimos vivir, comprar, consumir y cuidar del planeta.

No hay duda de que esa coherencia está muy vinculada con el principio de unicidad, que alude a nuestro gran error de haber creído que la humanidad podía vivir totalmente desconectada de los demás seres vivos. De hecho y todo lo contrario, además de nuestra faceta social, nosotros formamos parte de un ecosistema natural y nos debemos a él.

¿Están tus valores relacionados con la ecología?

La mente y las emociones trabajan juntas para guiar nuestras conductas y acciones de cara a lograr el mejoramiento de nuestra persona en términos individuales y también como parte de los sistemas sociales. De esta forma, son tan importantes los valores de las responsabilidades como el de la conciencia del impacto emocional global.

Nuestra conducta llega a tener consecuencias en nuestras relaciones y en nuestra vida. Debemos tener autocontrol emocional para no ser personas dependientes de lo que nos llegue del exterior.

Nosotros somos los que decidimos qué queremos ser y cómo queremos poder actuar. Puedes aprender más sobre el tema en el libro Ecología emocional de Jaume Soler.

Mitos falsos sobre el plástico que deberías conocer

El problema que existe con respecto al plástico va mucho más allá de qué hacer con sus residuos. En 2018 microplástico se convertía en el término del año según Fundéu BBVA y, aunque no sea una palabra que esté en boca de todas, sí es cierto que la sensibilización de la población hacia el efecto negativo de los residuos plásticos crece de forma constante.

No es para menos. La basura de plástico tiene consecuencias funestas y un impacto brutal sobre el bienestar animal y especialmente el marino, que lo absorbe como alimento habitual. Por no hablar de los que fallecen por quedarse atrapados en el mismo.

Asimismo, los aditivos que contienen los plásticos y microplásticos se han convertido en una bomba tóxica al entrar nuestra cadena alimenticia. No hay estudios sobre cómo nos están afectando pero ¿quién considera que ingerir plástico pueda tener algún efecto beneficioso sobre la salud?

En los últimos años, el plástico y el medio ambiente se han venido convirtiendo en conceptos antagónicos y debido a la poca información y escasa concienciación que aún tiene la sociedad en materia de reciclaje, así como su durabilidad y proliferación, han hecho que este material sea visto como un enemigo.

En el presente artículos queremos hablarte sobre esos mitos que han venido rodeando al plástico. Si bien es cierto que bueno no es, arrastra falsas creencias que queremos aclarar.

Falsas creencias sobre el plástico

  1. El plástico es malo porque contiene petróleo. Hay plásticos que tienen su origen en el petróleo, pero no todos. Otros provienen de fuentes renovables como la patata, el maíz y la caña de azúcar. Es verdad que la mayor parte de los plásticos proceden del petróleo, pero solamente entre el 4 y 6% del consumo total de petróleo se usa para la fabricación de plásticos. Además, el petróleo que se usa en su fabricación es el subproducto residual del proceso de refinación. También se están desarrollando plásticos renovables de segunda generación. Son aquellos que se fabrican a partir de residuos animales o vegetales.
  2. No son adecuados para almacenar alimentos infantiles. Los plásticos son bastante fáciles de esterilizar y permiten el envasado al vacío y en atmósfera inerte. Así que los plásticos que se encuentran en contacto con los alimentos pueden garantizar que no hay posibilidad de migración de aditivos hasta los alimentos. Si te quieres sentir más seguro, en el mercado hay muchos objetos fabricados con plástico libre de BPA, especialmente los de fines de conservación de alimentos y uso para bebés.
  3. No se pueden meter en el microondas. Hoy día hay productos plásticos que se pueden meter en el microondas. Para ello, ha de cumplir con ciertas especificaciones: que pueda resistir las temperaturas que este equipo alcanza y que el envase cumpla con la legislación de plástico en contacto con alimentos.
  4. No son biodegradables y no se eliminan. Existen plásticos biodegradables y no biodegradables. Es así como dependiendo del uso que finalmente se le dará y de la posibilidad de gestión final, será más idóneo utilizar plástico biodegradable o no. El que sea biodegradable o no, no implica que sea bueno o malo para el medio ambiente. Si no es biodegradable pero se gestiona de forma adecuada, generará ventajas medioambientales.
  5. Todos los plásticos terminan en el mar. Los residuos plásticos, del mismo modo que el resto de los residuos, deben ser tratados de forma adecuada y ser depositados en contenedores destinados para ello para que su correcta gestión y reciclaje. Echándolos en el contenedor amarillo ayudaremos a que no acaben en el mar y que puedan tardar hasta mil años en degradarse.
  6. Las bolsas de plástico no se pueden reciclar. Las bolsas plásticas son uno de los productos que más fácilmente se reciclan. No obstante, se recomienda la disminución de su uso y sustituirlas por otras opciones más respetuosas con el medioambiente. En este artículo te explicamos cómo sustituir las bolsas de plástico para la basura.
  7. Las bolsas de tela son más sostenibles que las de plástico. De acuerdo a estudios realizados las bolsas de plástico reutilizables son las que tienen mejor comportamiento ambiental respecto a las otras opciones: son 100% reciclables, consumen menos energía en su producción y no necesitan de un sistema y condiciones de gestión tan específico como las biodegradables de un solo uso. Pero la recomencación es sustituirlas por bolsas de tela, con infinidad de usos y mucho mejor si son de algodón orgánico.

Alternativas a las bolsas de plástico para la basura ¿cuáles hay?

Si te has embarcado en la aventura del consumo responsable, habrás observado la ingente cantidad de productos que nos rodean que tenemos por duplicado, triplicado… o que un día compramos y ni siquiera llegamos a utilizar.

El mundo del consumo impulsivo es así… Y, reconozcámoslo, es difícil no caer en sus redes. Por suerte, somos cada vez más las personas que intentamos con nuestros gestos hacer de nuestro entorno algo mejor, respetuoso con todos y sostenible en el largo tiempo.

No obstante, acabar por ejemplo con todo el plástico de un solo uso que tenemos en casa o en el trabajo es casi una apuesta faraónica. Por eso, conviene poco a poco ir marcándonos metas para alcanzar logros. Y con el tiempo hacer que estos se mantengan a futuro.

Uno de los elementos difíciles de sustituir son las bolsas de basura hechas de plástico. Decimos difíciles porque es uno de los últimos eslabones de la cadena en el reciclaje y, por tanto, se trata al final. Pero hay opciones. ¡Por suerte! La cuestión es ¿Existen en el mercado bolsas de basura biodegradables?.

La respuesta es sí. De hecho, en algunos supermercados se puede adquirir bolsas con diferentes niveles de biodegradabilidad según los materiales de los que están hechas. Las encontramos desde habiéndolas fabricadas con fibras de materiales vegetales, que se degradan en 18 meses y pueden entrar en la cadena trófica marina a otras que destruyen el plástico en microfibras debido a que contienen aditivos. Por otra parte, nos encontramos con bolsas reutilizables y lavables que pueden tener diferentes usos.

Conoce los pros y contras de cada una de las opciones existentes.

Bolsas biodegradables

Estas bolsas están hechas con materiales orgánicos y degradables como son el almidón de patata o de maíz, que se entremezclan con fibras o bien sintéticas degradables o con fibras de petróleo. Son más ecológicas, ya que se degradan en un período de 18 mese de forma efectivamente total no llegando a afectar al medio acuático, que es donde terminan la mayoría de los plásticos que no se reciclan o incineran.

En segundo lugar su valor ecológico es mucho más relativo, puesto que es más costoso a nivel de recursos naturales necesarios para su fabricación.

Los grupos ecologistas tampoco creen que estas bolsas biodegradables sean la alternativa ideal, debido a que un salto drástico a su uso traería como consecuencia el tener que dedicar una gran cantidad de hectáreas para el cultivo de los vegetales que sirven de base para su elaboración, lo que conllevaría al consumo de recursos de agua, pesticidas, herbicidas, etcétera.

Bolsas compostables

Son bolsas ideadas para tirarlas en los contenedores de basura orgánica y he aquí donde radica el “problema” con ellas ya que muchas veces acaban en otros contenedores. Ocurre porque el consumidor no tiene claro su uso además de que hay poca información divulgativa al respecto. Una pena dado que son quizás la alternativa menos dañina pues están hechas casi por completo con materiales biodegradables.

Cabe destacar que todas las bolsas compostables son biodegradables pero no todas las biodegradables son compostables.

Bolsas degradables

Estas son bolsas de plástico común como el tereftalato de polietileno o cloruro de polivinilo, entre otros. La diferencia es que incluyen sustancias que aceleran su degradación, descomponiéndose en microfibras de plástico, más conocidas como microplásticos.

Dentro de este grupo están las bolsas oxo-degradables, que contienen un aditivo d2W para que se destruyan a mayor velocidad. De hecho, muchas de las bolsas que en los supermercados llaman biodegradables en realidad son de este tipo de plástico. Provienen de materias primas no renovables y que terminan convertidas en microplástico. Están destinadas para su uso en el contenedor de orgánico, no en los amarillos de plástico.

Bolsas reutilizables

Son bolsas de polietileno mucho más gruesas y sólidas que se lavan y usan por lo menos unas 15 a 20 veces más. El problema con estas bolsas es que una vez gastadas, por ser más gruesas tienen más polietileno y su degradabilidad es bastante lenta. Su utilidad es que reducen el número de plástico que consumimos pero no su problema de su acumulación.

Bolsas de tela, rafia o nylon

Pueden ser usadas numerosas veces porque se pueden lavar a menos que sean expuestas a demasiados productos muy ácidos. La idea es tirar la basura y conservar la bolsa para ser lavada en casa. Igual te parece una idea estrambótica pero piensa que en ellas podemos acumular cartón y papel y no pasaría nada. Lo mismo con plástico si previamente nos encargamos de que no escurra para evitar que se empapen o ensucien demasiado. Nada que no pueda arreglar la lavadora o un lavado. Elige para ello bolsas de algodón orgánico.

Dónde comprar estas bolsas

Las puedes encontrar en tiendas ecológicas o en internet. En amazon, por ejemplo, encontramos 100 bolsas compostables por 17,99 €. Puedes también contactar con mayoristas para adquirir bolsas de cualquiera de los tipos antes mencionadas, para conseguirlas a precios muy baratos.

Se calcula que solo con bolsas de plásticos, el ser humano genera
100.000 toneladas de residuos cada año. ¿Te sumas al reto de vivir sin plástico?

Hi Fly, la primera aerolínea que elimina el plástico

La compañía aérea portuguesa Hi Fly realizó el día 26 de diciembre el primer vuelo comercial del mundo sin llevar plástico de un solo a bordo. Se trataba del trayeco que une Lisboa (Portugal) con Natal (Brasil).

El objetivo es convertirse en un año en la primera aerolínea sin plásticos de un solo uso del mundo.

Pero, si no ofrecen los alimentos y bebidas en vasos y elementos de plástico ¿cómo lo hacen? Sustituyéndolos por envases de papel, cubiertos de bambú y recipientes biodegradables.

Los utensilios de plástico que Hi Fly ha eliminado de sus vuelos

  • Tazas
  • Saleros
  • Pimenteros
  • Bolsas para enfermos
  • Empaques para ropa de cama
  • Platos
  • Tarrinas de mantequilla individuales
  • Refrescos
  • Cepillos de dientes

Las políticas de cuidado al medio ambiente y reducción de residuos parece que va a ser aplicada también por otras aerolíneas. Ryanair y la naviera Royal Caribbean han anunciado ya que están desarrollando políticas para eliminar el plástico en sus vuelos. Air New Zealand ha eliminado algunos artículos, aunque no todos, lo que supone sustituir 24 millones de objetos plásticos de sus vuelos por otros de materiales sostenibles.

Alternativas ecológicas a los bastoncillos de plástico para los oídos

El ser humano ha contaminado el agua del océano. Ya no hace falta hablar de futuro es nuestro presente y está en nuestras manos el cambiar el futuro del ecosistema, si de verdad queremos cuidarlo. De acuerdo a información suministrada por la Sociedad Española de Ornitología (SEO Birdlife), el 80% de los residuos que se encuentran en el mar son generados en tierra, poniendo en peligro la biodiversidad de animales y plantas. Es así como Federico García, portavoz de la ONG, ha explicado que una de las principales causas de la mortandad de los mamíferos marinos se debe a la ingesta de plásticos.

Gobiernos e instituciones están haciendo sus primeros movimientos al respecto y a partir de 2021 estará prohibida en Europa la producción y venta de productos de plástico como cubiertos, platos, pajitas, bastoncillos y corcho blando. ¿Podremos de esta manera disminuir las 12 millones de toneladas de plástico que depositamos cada año?

¿Por qué en concreto se han prohibido los bastoncillos con preferencia sobre otros productos plásticos?

Los bastoncillos, que tardan unos 300 años en degradarse, representan uno de los residuos plásticos que más causan contaminación en los mares y es uno de los motivos por los que animales como las tortugas, aves y peces mueren atragantados o asfixiados.

Por suerte, en el mercado encontramos alternativas ecológicas a los bastoncillos para limpiar los oídos. ¿Sabes cuáles son?

Alternativas zero waste a los bastoncillos de plástico

  • Los especialistas en cuidados auditivos no recomiendan el uso de bastoncillos para el aseo de las orejas. Por lo que la primera recomendación y casi mejor alternativa en relación al uso de los bastoncillos de los oídos es simplemente dejar de usarlos. La limpieza del conducto auditivo no es en verdad necesaria, e incluso puede llegar a ser dañina y peligrosa. Por lo tanto, estos son productos de plástico que son perfectamente prescindibles. Para una limpieza adecuada, lava la parte visible de la oreja y detrás de la oreja con jabón, enjuaga y seca con una toalla. No se recomienda tampoco exponer el oído a la ducha para evitar que las bacterias entren en el canal auditivo.
  • Para las personas que requieren de una limpieza más exhaustiva y profundo, se les propone usar bastoncillos ecológicos de bambú. A simple vista son similares a los bastoncillos de plástico solo que están hechos de bambú, lo que los convierte en biodegradables. Con ello conseguimos que los bastoncillos no permanezcan en vertederos o flotando en el agua durante cientos de años. En casa usamos los de bastoncillos de bambú de NaturBrush.
  • Hay muchas marcas en el mercado, por lo que puedes comprar, por ejemplo, aquí, los bastoncillos Pandoo o los de Bambaw (200 unidades por 5,99€).
  • El oriculi es una alternativa reutilizable y residuo cero a los bastoncillos de plástico. Con su extremo en forma de cucharita permite limpiar concienzudamente la entrada del conducto auditivo (siempre se debe limpiar la parte externa del oído). Este aparatito está fabricado en bambú y es lavable así como reutilizable. Este modelo cuesta 10,85 euros y lo puedes comprar en amazon.

Otra opción higiénica y reutilizable es el acero inoxidable. Existen bastoncillos de acero, resistentes y fáciles de desinfectar que incluyen un estuche y hace que sean cómodos de guardar o llevarlos en los viajes.

Si hay un material que cada se vez se usa más en el entorno doméstico, ese es la silicona. Es higiénico y muy duradero, por lo que también podemos enocontrar bastoncillos de silicona. Igual te suenan más porque están más extendidos para su uso como maquilladores. Los cabezales no se pueden repetir, ni se sueltan, ni son intercambiables.

Existen también alternativas de bastoncillos para la limpieza de oídos que sí incluyen cabezales extraíbles. Al final con lo que contamos es con un mango de silicona y cabezales de diferentes tamaños que hace que se adapten a diferentes tamaños de oídos. En este caso, reducimos mucho los residuos que generamos al usar un producto reutilizable pero sí incluye plástico en el estuche o algunos modelos en el propio mango. Merece la pena valorarlos, no obstante.

Green Friday, la alternativa de consumo responsable al Black Friday

El Black Friday se ha convertido en una cita ineludible en el calendario del consumidor. Un día que nació para fomentar las ventas a través de internet con motivo del Día de Acción de Gracias pero que ya se ha extendido al comercio de calle de todos los países del mundo. De ahí que cada mes de noviembre veamos escaparates llenos de carteles de descuentos y ofertas. Por no hablar del humo que echan las bandejas de entrada de nuestros emails.

En España, la agencia El hervidero de ideas ha sido una de las principales impulsoras del movimiento Green Friday

Pero ¿y si nuestra forma de comprar es diametralmente opuesta al consumo impulsivo? Si apuestas por el consumo responsable y unas mejores prácticas que benefician al medio ambiente, has de saber que existe el Green Friday. ¿Has escuchado hablar de este día?
Nace de una campaña ecológica mundial impulsada por representantes de la Comisión Europea y las organizaciones ECODES, WWF y Ecoserveis.

Qué es el Green Friday

El Green Friday es la alternativa a las compras compulsivas del Black Friday. De hecho, se trata de sustituirlo por una forma de comprar más responsable. En este sentido, podemos participar de dos maneras. Bien no comprando nada porque sencillamente no lo necesitamos y, por tanto, no tenemos que forzar un acto de consumo innecesario. Por otra parte, en el caso de que necesitemos alguna cosa o queramos adelantarnos a algún regalo navideño, podemos comprar productos de marcas que fomenten el consumo responsable, un crecimiento sostenible, el respeto al medioambiente o que pongan en práctica mecanismos para el bienestar de sus empleados.

El mercado está lleno de alternativas, muy apetecibles: desde cosmética natural, jabones hechos a mano, ropa a base de materia prima natural, alimentos veganos, productos que respetan en su producción el respeto a los animales y al entorno, etcétera.

Jabón Heidi de The Singular Olivia. Su precio es de 8,50€

Según datos publicados por El hervidero de ideas:

  • El 62% de las marcas participantes reconocen que les parece útil participar en Greenfriday.
  • El 95% de los consumidores declaró que Greenfriday les ayudó a reflexionar sobre el consumo responsable, sobre hacia donde querían que fuera su dinero y les ayudó a descubrir nuevas marcas y proyectos sostenibles acordes a sus valores.
  • El 98% de las marcas participantes (400 marcas) declaró que se cumplió el objetivo de dar visibilidad a las iniciativas que promueven el consumo responsable.

Como consumidores, cada uno de nosotros de forma individual tenemos la responsabilidad de comprar de forma sostenible, con respeto y pensando en el futuro mundo que dejamos a nuestros hijos. Si te estás iniciando en las compras sostenibles, sigue estas sencillas pautas:

  • Elige siempre que puedas el comercio local frente a los grandes supermercados. Así conocerás la procedencia de todo lo que comes y favoreces la economía de tu entorno.
  • Evita los productos que contentan envases de plástico que no les aporte ningún beneficio. Piensa en la fruta o verdura que viene envuelta en plástico sin ningún sentido.
  • Sigue la regla de las 4 R: reducir, reutilizar, reciclar y recuperar. Cada gesto que realices a favor de estas cuatro prácticas ayuda a contaminar menos y no malgastar recursos.

Ideas para consumir menos plástico

¿Sabías que una botella de plástico puede llegar a tardar 500 años en degradarse? Hace algún tiempo se pensaba que el plástico era una material limpio, seguro y adecuado, pero hoy día se ha podido demostrar que esto no es as. El plástico es ya un grave problema, no solamente en nuestros mares y océanos, sino también en vida diaria.

Cuando el plástico se descompone se divide en microplásticos, pequeñas partículas del objeto original que terminan en el océano siendo ingeridos por los peces, regresando dicha basura a nosotros en forma de pescado u otros alimentos. ¿Cómo hemos llegado a esto?

Aunque también debes tener muy en cuenta que vivir 100% sin plástico es una práctica compleja en la sociedad que vivimos, podemos decir que cerca de imposible; por lo que tendrás momentos donde sin percatarte te darán el producto con plástico.

Como comenzar a vivir sin plástico

Comencemos por lo más básico. Existen gestos que puedes hacer en tu día a día que conllevan un esfuerzo moderado, aunque en algunos casos puede hacer que tu coste de la compra sea mayor.

A continuación te damos algunas pautas a seguir para vivir sin plástico apostando por el consumo responsable:

  1. Compra la fruta en comercios locales.: Intenta comprar en fruterías locales, adquiriendo productos de proximidad para de esta forma evitar llevar plástico innecesario a tu casa. Así disminuirás el impacto medioambiental. Trata de encontrar una frutería donde no sea necesario pesar los productos en bolsas plásticas; y para evitar el uso de estas, recuerda llevar tus propias bolsas de tela.

De igual forma, si te preocupan los precios, procura comprar productos de temporada. Además, yendo al negocio local ayudas al pequeño comerciante, así como en la frutería del barrio te pueden dar consejos que no te darían en un supermercado sobre cómo cocinar y sacar mayor partido a tu compra.

  • Cuando vayas a comprar llega tus propias bolsas. No olvides llevar tus bolsas cuando vayas de compras y rechaza las bolsas de plástico que te ofrecen en el supermercado y tiendas. Si acostumbras a hacer la compra en coche, recuerda llevar siempre en el maletero un buen surtido de bolsas y cogerlas al salir del mismo. Aplica esta idea a todas las compras de alimentos frescos como carne y pescado.
  • Reutiliza las bolsas que tienes en casa. Si tienes bolsas de plástico en tu casa, asegúrate de usarlas hasta que ya no tengan más vida. Puedes reutilizarlas para ir de compras, llevar cosas, poner la basura,…
  • Lleva tu bolsa para el pan. Las bolsas de papel que te dan en la panadería no son para nada resistentes y son muy difíciles de reutilizar por su fragilidad. En la bolsa de tela puedes poner el pan y todo las demás que compres; y si no tienes una bolsa de tela específica para el pan, puedes usar cualquier otra bolsa de tela.
  • Compra vino embotellado con corcho. Hoy día hay vinos que vienen con tapón de plástico… Pues vuelve al vino tradicional con los tapones de corcho. En muchos barrios hay incluso bodegas que venden “a granel”, donde puedes reusar tus botellas de vidrio.
  • Elimina envoltorios. Elige alimentos que no lleven envoltorios “gratuitos”. Por ejemplo, evita comprar frutas y verduras plastificadas a las que el plástico no aporta nada y son un problema ecológico. Cada pequeño gesto cuenta y el cambio empieza en cada uno de nosotros. Por otra parte, existe la opción de acudir a pequeños comercios que venden “a granel“. No solo legumbres o frutos secos sino también detergente, productos de limpieza, etcétera.
  • Bebe agua del grifo. No hay problema en beber agua del grifo dado que cumple con todas las obligaciones sanitarias. Di adiós al consumo descontrolado de botellas. Si en tu hogar no existen problemas de cal o la calidad del agua no te gusta, puedes agregar un descalificador. También puedes usar filtros, que aunque vienen envueltos en plástico, es una manera muy sencilla de reducir de forma drástica tu generación de plástico.
  • No compres recipientes para almacenar comida. Son muchos los recipientes que puedes utilizar para poner la comida, sin necesidad de comprar más envases plásticos. Por ejemplo, puedes usar el bote de vidrio donde venían los garbanzos, donde puedes almacenar las olivas que compres a peso. Asimismo, otros recipientes más grandes como son los de los pepinillos pueden servir para el almacenaje de semillas o arroz. Sustituye todos los paquetes de plástico por botes de cristal o de cerámica.
Botes de cerámica a la venta en Amazon. El lote de tres tiene un precio de 28,20 euros.

En lo que a los vasos se refiere puedes convertir los botes de mermelada en vasos. Estos son prácticos y mucho más resistentes a los golpes; además de que como tienen su tapa puedes tapar la bebida.

  • Lleva un vaso reutilizable para el café de las mañanas. Es recomendable que lleves tu propio vaso reusable para tu café. Existen miles de vasos reutilizables de bambú y silicona, los cuales pesan poco y tienen bonitos diseños. Si estás en la oficina, puedes llevar una taza de porcelana. Con este pequeño gesto, estarás ahorrando mucho más plástico del que puedes creer.
  • Lleva un tupper contigo. Si piensas que te sobrará comida o comprar comida para llevar, lleva tu envase contigo y de esta manera evitarás embalajes nuevos que son innecesarios. De igual forma puedes llevar tu envase tupper a la charcutería, pescadería o carnicería. Recuerda que el tupper no tiene que ser de plástico, sino otras opciones de cristal o cerámica, que además te sirven para usar en el horno.
  • Evita la comida congelada. Puede parecerte más cómoda  pero incluye más plástico, además que en muchos casos lleva conservantes y aditivos.
  • Limpia con agua y vinagre. No necesitas miles de productos para limpiar tu casa, pues puedes simplemente comprar vinagre y hacer tu propio limpiador. Solamente debes mezclar una proporción de vinagre con tres de agua, ponlo en una botella reciclada de spray y listo para usar. Tu casa estará limpia y desinfectada y no tienes que preocuparte por el olor ya que este se evapora; pero si te molesta añade a la mezcla unas gotas de aceite esencial con algún aroma cítrico.
  • Rellena jabones.: Rellena tus jabones y champús con botellas más grandes, pero si te resulta muy incómodo un bote grande, solamente tienes que ir rellenando un bote que tengas en tu casa y sea más manejable.
  • Ideas para consumir menos plásticoCepillo de dientes de bambú. Cuando llegue el momento de cambiar tu cepillo de dientes, busca comprar uno de bambú. Hay un montón de comercios donde ya los encontramos y si no, busca en internet para adquirirlos online.
  • Cosas de chicas. En lo que al tema de menstruación se refiere, también puedes ahorrar muchísimo plástico. Solo tienes que contar cuantas compresas usas durante el año y pasarte a las de tela, las cuales son cómodas y hay de varios tamaños y modelos y no huelen. Otra opción más que interesarte es pasarte a la copa menstrual, reutilizable mes a mes que además te ayudará a ahorrar dinero.
  • Enrolla tu bocata en un “Boc and Roll”: Para envolver tu bocadillo o restos de comida, puedes usar el boc and roll. Es un envoltorio reusable de tela. Lo puedes lavar siempre que quieras y evitas malgastar plástico o papel.
  • Conserva la comida en tuppers de cristal.: Con la moda contra los plásticos, ha surgido la presión de utilizar tuppers de cristal. Inicialmente tendrás que hacer la inversión para adquirirlos pero una vez los tengas te servirán para toda la vida. Como pega, algunos de ello siguen teniendo tapa de plástico. Asegúrate de que sean libres de BPA. Y si quieres eliminar el plástico y no invertir en dinero, reutiliza los botes de cristal que tiene en la casa.
  • Usar moldes de acero inoxidable. En vez de usar moldes de silicona, usa los moldes de acero inoxidable, los de toda la vida.
  • Pide tus bebidas sin pajita/cañita/pitillo. O, si no puedes beber sin cañita, lleva tu propia cañita de acero inoxidable o bambú a todas partes.
  • Cuidado con la ropa. Intenta no consumir mucha ropa, pero si la adoras, ten en cuenta y mira su composición,pues todos los poliéster, acrílicos, etc. están hechos a base de plástico. ¿No te ha pasado que cuando llevas puesto un jersey (que es acrílico) te vas dando calambrazos con las personas? No son las energías, es la composición de tu ropa.
  • Compra en tiendas sin plástico.: Existen muchas tiendas a granel donde se puede comprar sin plástico las cuales han surgido en muchos sitios. Lleva tus tarros de vidrio o plástico si aún no los has sustituido y rellénalos con los productos.
  • Elabora tus propios cosméticos. Hay muchos blogs que se dedican a explicar el paso a paso de cómo puedes elaborar tus propios cosméticos naturales fácilmente.

Conclusión

Como has podido observar, son muchas las formas como puedes comenzar a vivir con menos plástico. Si todavía quieres colaborar aún más para  “limpiar el planeta”, cada día surgen más asociaciones que han recogida de plástico en las playas o recogida de basura en sitios.