Navidad sostenible: empieza por el árbol

Se acerca la Navidad y son muchos los que ya están pensando en poner el clásico árbol decorado con bolas. Pero, ¿cómo hacer cuando nos preocupa el medio ambiente y no queremos coger un abeto natural del bosque, pero tampoco queremos uno de plástico? Por suerte, hay algunas opciones sostenibles que puedes tener en cuenta.

Árboles de plástico

La venta de árboles navideños de plástico ha crecido en los últimos años, pero también ha aumentado la preocupación por la contaminación de este material, y ambos aspectos son contradictorios. Además de esto, podríamos decir que un abeto de plástico no es sostenible, pues no solo contamina cuando deja de utilizarse, sino que lo hace desde que se fabrica, y durante su transporte, teniendo en cuenta que la mayoría de ellos proceden de países como China.

Los árboles de plástico también contienen tóxicos como el cloruro de polivinilo, que aumenta su peligrosidad a medida que el árbol se deteriora, con el paso del tiempo, según apunta Tim Gray, director ejecutivo de Environmental Defense. Pero no tendría sentido comprar un abeto de plástico para utilizarlo solamente una Navidad. Además, el impacto en el medio ambiente que produce un árbol de plástico cuando se desecha es mucho mayor que el que produce un abeto natural. Por todo ello, si escoges que estas fechas tu árbol será de plástico, busca uno que sea reciclado.

Árboles naturales

Por otra parte, los abetos naturales en España están amenazados de gravedad por la falta de lluvias necesarias para su supervivencia. Por tanto, si escoges un árbol natural, la mejor opción es que lo compres. De hecho, aunque todos tenemos en mente la imagen salvaje del leñador que corta un árbol de su hábitat, lo cierto es que en la actualidad, la mayoría de abetos naturales que se utilizan para la decoración navideña se han cultivado específicamente para estas fechas. Verdecora es un ejemplo de empresas que comercializan árboles naturales.

Pero antes de lanzarte a comprar, debes asegurarte de varias cuestiones. En primer lugar, verifica que el abeto procede de una plantación sostenible y controlada, que cumpla toda la normativa medioambiental. Decántate por aquel que goce de la máxima certificación medioambiental, y opta por empresas que aseguran la plantación de otro abeto una vez que han vendido uno.

Pese a todo, la mayoría de “granjas” de cultivo de abetos navideños españolas se localiza en Cataluña, lo que provoca que su traslado a cualquier otro punto del país supone un problema de contaminación por el transporte.

¿Qué hacer después de Navidad?

Si optas por comprar un árbol natural, no lo tires en cualquier sitio cuando ya no te sirva, una vez pasadas estas fechas. Recuerda que un árbol cuando se descompone genera metano, uno de los principales gases de efecto invernadero, y además, al secarse, supone un peligro porque se convierte en altamente inflamable, lo que sería peligroso en caso de incendio. Si tienes un jardín o dispones de un espacio en el campo donde poder replantar el árbol, hazlo, pero no te olvides de seguir cuidándolo una vez ha pasado la Navidad.

Si tu opción es un abeto de plástico, puedes optar por guardarlo hasta el próximo año y reutilizarlo. Pero si no quieres hacer esto, busca la manera más ecológica para reciclarlo, y al igual que si se tratase de uno natural, no lo tires en cualquier lugar de la naturaleza.

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