Mitos falsos sobre el plástico que deberías conocer

El problema que existe con respecto al plástico va mucho más allá de qué hacer con sus residuos. En 2018 microplástico se convertía en el término del año según Fundéu BBVA y, aunque no sea una palabra que esté en boca de todas, sí es cierto que la sensibilización de la población hacia el efecto negativo de los residuos plásticos crece de forma constante.

No es para menos. La basura de plástico tiene consecuencias funestas y un impacto brutal sobre el bienestar animal y especialmente el marino, que lo absorbe como alimento habitual. Por no hablar de los que fallecen por quedarse atrapados en el mismo.

Asimismo, los aditivos que contienen los plásticos y microplásticos se han convertido en una bomba tóxica al entrar nuestra cadena alimenticia. No hay estudios sobre cómo nos están afectando pero ¿quién considera que ingerir plástico pueda tener algún efecto beneficioso sobre la salud?

En los últimos años, el plástico y el medio ambiente se han venido convirtiendo en conceptos antagónicos y debido a la poca información y escasa concienciación que aún tiene la sociedad en materia de reciclaje, así como su durabilidad y proliferación, han hecho que este material sea visto como un enemigo.

En el presente artículos queremos hablarte sobre esos mitos que han venido rodeando al plástico. Si bien es cierto que bueno no es, arrastra falsas creencias que queremos aclarar.

Falsas creencias sobre el plástico

  1. El plástico es malo porque contiene petróleo. Hay plásticos que tienen su origen en el petróleo, pero no todos. Otros provienen de fuentes renovables como la patata, el maíz y la caña de azúcar. Es verdad que la mayor parte de los plásticos proceden del petróleo, pero solamente entre el 4 y 6% del consumo total de petróleo se usa para la fabricación de plásticos. Además, el petróleo que se usa en su fabricación es el subproducto residual del proceso de refinación. También se están desarrollando plásticos renovables de segunda generación. Son aquellos que se fabrican a partir de residuos animales o vegetales.
  2. No son adecuados para almacenar alimentos infantiles. Los plásticos son bastante fáciles de esterilizar y permiten el envasado al vacío y en atmósfera inerte. Así que los plásticos que se encuentran en contacto con los alimentos pueden garantizar que no hay posibilidad de migración de aditivos hasta los alimentos. Si te quieres sentir más seguro, en el mercado hay muchos objetos fabricados con plástico libre de BPA, especialmente los de fines de conservación de alimentos y uso para bebés.
  3. No se pueden meter en el microondas. Hoy día hay productos plásticos que se pueden meter en el microondas. Para ello, ha de cumplir con ciertas especificaciones: que pueda resistir las temperaturas que este equipo alcanza y que el envase cumpla con la legislación de plástico en contacto con alimentos.
  4. No son biodegradables y no se eliminan. Existen plásticos biodegradables y no biodegradables. Es así como dependiendo del uso que finalmente se le dará y de la posibilidad de gestión final, será más idóneo utilizar plástico biodegradable o no. El que sea biodegradable o no, no implica que sea bueno o malo para el medio ambiente. Si no es biodegradable pero se gestiona de forma adecuada, generará ventajas medioambientales.
  5. Todos los plásticos terminan en el mar. Los residuos plásticos, del mismo modo que el resto de los residuos, deben ser tratados de forma adecuada y ser depositados en contenedores destinados para ello para que su correcta gestión y reciclaje. Echándolos en el contenedor amarillo ayudaremos a que no acaben en el mar y que puedan tardar hasta mil años en degradarse.
  6. Las bolsas de plástico no se pueden reciclar. Las bolsas plásticas son uno de los productos que más fácilmente se reciclan. No obstante, se recomienda la disminución de su uso y sustituirlas por otras opciones más respetuosas con el medioambiente. En este artículo te explicamos cómo sustituir las bolsas de plástico para la basura.
  7. Las bolsas de tela son más sostenibles que las de plástico. De acuerdo a estudios realizados las bolsas de plástico reutilizables son las que tienen mejor comportamiento ambiental respecto a las otras opciones: son 100% reciclables, consumen menos energía en su producción y no necesitan de un sistema y condiciones de gestión tan específico como las biodegradables de un solo uso. Pero la recomencación es sustituirlas por bolsas de tela, con infinidad de usos y mucho mejor si son de algodón orgánico.

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