Las emisiones de gases de efecto invernadero disminuyeron un 5,7% en 2019

España consiguió reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 5,7% del volumen total de emisiones durante el 2019, con respecto al año 2018. Así lo manifiestan los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que también indican que los principales gases de este tipo emitidos en España son el dióxido de carbono, el metano y el óxido nitroso. De estos tres, el CO2 es el principal gas contaminante de todas las emisiones generadas en nuestro país.

Sin embargo, durante el 2019 las emisiones de CO2 disminuyeron un 6,7%, las emisiones de óxido nitroso lo hicieron un 3%, y las de metano aumentaron un 0,2%. También creció la cifra en cuanto a las emisiones procedentes de los ámbitos del transporte o el almacenamiento, en un 2,1%.

La industria manufacturera es la responsable de la mayoría de las emisiones registradas el pasado año, con un 25% del total de estas, pero cabe destacar que este sector ha disminuido un 5,8% su volumen de emisiones.

Por detrás de la industria manufacturera se encuentra la generación de energía para los hogares, que supone un 21% del total de gases. La energía eléctrica, el gas, el vapor, el aire acondicionado y el agua, por su parte, son responsables del 18% de los gases de efecto invernadero emitidos, pero estos sectores también consiguieron disminuir sus emisiones en un 19,4%.

Datos del INE con respecto a las emisiones de gases de efecto invernadero en España

232,2 millones de toneladas

A pesar de los datos positivos señalados por el INE, la economía española fue responsable de la generación de 232,2 millones de toneladas de gases de efecto invernadero en 2019, lo que contribuye al calentamiento global en la Tierra.

Dentro de nuestro país, nos encontramos ante los desafíos de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por el tráfico urbano, así como minimizar el volumen de metano y óxido nitroso emitido por actividades como la agricultura, la ganadería, la pesca o la selvicultura. De cara a este 2020, solo queda esperar a disponer de unos datos en los que probablemente se reflejen los cambios producidos por la paralización de la economía debido a la pandemia de la COVID-19. Todo apunta a que dichos datos revelarán de nuevo un descenso de las emisiones, aunque estos últimos meses del año se han caracterizado por una vuelta a la normalidad de la mayoría de las actividades.

De hecho, la Organización Meteorológica Mundial ha dado a conocer una información preocupante recientemente. Y es que la disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero producida por las medidas de restricción en muchos países del mundo ha sido puntual y no ha impedido alcanzar niveles récord de emisiones en la atmósfera. Para logar una mayor efectividad y alcanzar los valores acordados en París en el 2015, sería oportuno eliminar al menos 22 gigatoneladas de dióxido de carbono al año, a partir de ahora, según un estudio de la revista Nature. Así, incluso si paralizasen todas las emisiones generadas este año, en el 2050 se estima que la temperatura aumentaría 3 grados, mientras que el nivel del mar crecería 2,5 metros con respecto al año 1850.

Autor: Azahara Ramos

Graduada en Humanidades y estudiante de Periodismo en la Universidad de Valladolid, con interés en la cultura y en los temas que afectan al medio ambiente.

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