La cara B de los conejos: un repaso del “Salvemos a Ralp” a las marcas crueltyfree

Lo mejor del año es cuando se muestran todas esas metas que llevamos queriendo conseguir o mejorar durante un tiempo. En ocasiones, se convierten en nuestras prioridades o pasan a formar parte de un segundo plano. En este contexto, es posible que haya pasado por la mente de todos nosotros reducir, lo máximo posible, el consumo de procedencia animal y los plásticos.

El veganismo y el Zero Waste son dos movimientos activistas que, con el paso del tiempo, han adquirido mucha fuerza. Pasar a formar parte de estas modas son ideas que cada vez rondan más la mente de las personas que forman parte de la sociedad, ya sea por decisión propia o por la influencia de las personas que nos rodean, ya que se sienten orgullosos y felices de formar parte de estos procedimientos que buscan un cambio para el planeta.

Asimismo, cabe destacar que, durante los últimos años, se ha formado una tendencia colectiva que está muy activa en las redes sociales y que ofrecen múltiples alternativas para que nos vayamos introduciendo en la materia.

Sin ir más lejos, la aparición del Conejo Ralph, que se ha viralizado en las redes, ha conmovido y concienciado a millones de personas. La organización no gubernamental Human Society International (Sociedad Protectora de Animales) ha divulgado un cortometraje que critica el testeo de animales para producir productos cosméticos y de higiene. Esta producción lanza un reto para que la gente se traslade a la cosmética vegana, ya que ningún animal debe sufrir o morir en nombre de la belleza.

Sin duda alguna, campañas como la de “Save Ralph” son algunos de los motivos por los que cada vez hay más personas concienciadas socialmente y por las que las empresas comienzan a ofrecer alternativas a sus clientes para que puedan llevar a cabo un consumo responsable con el planeta y a gusto de sus elecciones, valores y principios.

La realidad oculta de las pruebas cosméticas en conejos

La imagen, cruda y realista, del Conejo Ralph conquistó e invadió las redes sociales el pasado lunes 12 de abril en cuestión de horas. El mamífero animado hablaba, vestía camisa y pantalón e incluso se cepillaba los dientes y desayunaba cereales de colorines. Las imágenes, al principio, podían ser tiernas, pero con el paso de los segundos se iban volviendo dolorosas, sobre todo si eres una persona sentida con los animales. Aunque, a decir verdad, esa es la finalidad que se pretende alcanzar, que la sociedad sea conciencie sobre la vida tan cruel que sufren los animales domésticos como él.

Su ojo derecho se percibe enrojecido, además, Ralph afirma que está ciego de ese ojo y que le duele cada parte de su cuerpo al intentar hablar, comer o incluso respirar. ¿La razón? Este conejo y todos los que no se ven, son utilizados por los humanos en pruebas de productos cosméticos. En la dramatización, el animal se muestra sumiso ante lo que él cree que es su trabajo, a pesar de los efectos dañinos que le ocasiona cada prueba que experimentan en él. 

“Soy un conejo de prueba. Mi papá, mi mamá, mis hermanos, mis hijos. Todos fuimos conejos de prueba. Y todos murieron haciendo su trabajo. Como lo haré yo. Eso está bien. Las pruebas son para lo que nacimos”


Recita el personaje durante el monólogo del cortometraje

A través del testimonio audiovisual del conejo, Humane Society International (Sociedad Protectora de Animales) pretende concienciar a la sociedad y condenar la práctica violenta y perturbadora que la industria cosmética y de limpieza lleva a cabo día a día a la hora de experimentar con los animales.

No obstante, todo esto va más allá de la narrativa, ya que las cifras de experimentación con conejos son alarmantes. Tal y como informan desde el grupo de protección británico Cruelty Free International, 115 millones de animales, aproximadamente, son empleados al año para el testeo de productos destinados al ser humano.

Asimismo, múltiples son las evidencias expuestas por distintos grupos de protección animal en el mundo, ya que muchas de las empresas experimentan con los seres vivos sin ningún tipo de analgésico o anestesia para evitar el dolor y el sufrimiento de estas especies indefensas. Como consecuencia, los animales sufren ceguera, hemorragias, sordera, dificultad respiratoria e incluso la muerte.

“Soy Ralph, soy un conejo como pueden ver. Estoy ciego de mi ojo derecho y por esta oreja no escucho nada. O bueno sí, un timbre constante. […] Así que tengo la piel afectada con muchos productos químicos que arden arriba y abajo en mi espalda. Pero no es para tanto, solo me duele mucho al respirar, moverme o lo que sea”

Señala el Conejo Ralph

En este contexto, y según la ONG, la historia de Ralph es una representación de lo que sufren millones de conejos como él y otras especies que son destinadas para las pruebas de productos cosméticos.

El vídeo se emitió días después de que salieran a la luz unas violentas imágenes de como un laboratorio farmacológico español se burla y somete a monos, conejos y perros. Por esta razón, el laboratorio Vivotecnia ha sido suspendido de su actividad, de manera temporal, por maltrato animal y por infringir las leyes europeas de protección animal.

Tal ha sido la conmoción de los cibernautas que muchos de ellos han condenado la práctica contra el maltrato animal y demandan políticas que prohíban tales procedimientos, ya que se trata de una problemática a nivel mundial.

Situación actual

De tamaño medio, dócil y adorable apariencia, el conejo se convierte en el blanco perfecto para el testeo animal. Los niños lo quieren como mascota; los adultos lo demandan como alimento de un guiso, y el cazador – sí, ese “profesional” supuestamente implicado en la ordenación del hábitat – ve en estos seres indefensos un trofeo tan fácil como gratificante para una impecable y excelente jornada campestre. Su idoneidad es su condena.

De seguro no sabes que la mayoría de los 52 millones de conejos criados cada año en España estiran la pata sin haber olfateado felicidad alguna. Se supone que la mayoría de las personas adoran estas especies, pero muy pocas son las que se paran a velar por su bienestar y necesidades.

Entre la industria cosmética y de limpieza, la ganadería, el cuidado doméstico y la caza los conejos sufren prácticas muy violentas para ellos. Las jaulas en las que son encerrados no son el lugar idóneo para estas criaturas tan sensibles y vulnerables. Pero… ¿Qué esperar de una industria que utiliza a los animales como si fueran productos y no tienen en cuenta su vitalidad? La respuesta es la falta de humanidad y sensatez.

Por esta razón, países de todo el mundo ya han puesto las cartas sobre la mesa y han decidido tomar medidas y poner cara a esta grave problemática. Uno de los países pioneros ha sido Colombia, ya que prohibido las pruebas de cosméticos en los animales por medio de la Ley 2047 del 10 de agosto de 2020 por la cual se prohíbe en el país la experimentación, importación, fabricación y comercialización de productos cosméticos que sean objeto de pruebas con animales. A esta práctica se suman países como Israel, Reino Unido o Nueva Zelanda y ya son un total de 40 países los que prohíben el testeo animal.

Por tanto, si a estas prohibiciones se le suman los comentarios y la viralización del vídeo de “Save Ralph”, se puede decir que, hoy en día, todavía existen personas en esta sociedad que son humanas y declaran su rechazo hacia la crueldad de estos procedimientos con los animales.

“Un 66 % de los ciudadanos europeos considera que la UE debería terminar inmediatamente con todos los ensayos en animales”

Indica un estudio de Savanta ComRes

En serio, ¿no creen que los políticos deberían de luchar para poner fin a la crueldad del testeo animal? Y, sobre todo, ¿no creen que la sociedad debería indignarse más ante una problemática tan grave?

Alternativas contra el testeo de animales

  • Hazte vegano. Como sabes, hacerse vegano conlleva el no consumir productos de origen o procedencia animal. De esta manera, si optas por no consumir alimentos que provengan de animales ni aplicar en tu rutina diaria productos cosméticos o de limpieza que practican el testeo con animales, estarás luchando por cuidar el medio ambiente y por proteger y mantener la vida de la fauna que nos rodea. Si además de evitar el sufrimiento animal y denunciar sus condiciones también eliges no generar basura para que los ríos, mares y océanos no se contamines, practicarás en una acción global sostenible. Dicho esto, te convertirás en una persona vegana y zero waste.
  • Evita consumir marcas que hacen pruebas con animales. La organización internacional PETA pone a nuestra disposición un listado de marcas que todavía emplean a los animales para hacer pruebas de sus productos. Algunas de las entidades son L’Oreal, Johnson & Johnson, Henkel, Chanel, Maybelline. No obstante, aquí puedes consultar el listado completo. En la última actualización que ha realizado PETA en 2021, ha indicado que estas marcas no se esfuerzan para modificar sus políticas en torno a esta problemática.
  • Apuesta por las marcas cruelty free. Ser una empresa de cosmética libre de crueldad animal significa que ninguno de los componentes del producto haya sido testado en animales ni que se venda en países que obliguen a practicar este tipo de procedimientos. Si pinchas aquí podrás observar un listado de múltiples empresas en España que ofrecen productos libres de crueldad animal.
  • Hazte voluntario en algún Santuario Vegano. Formar parte de estos espacios conlleva a que los animales no sean sacrificados ni empleadas para indumentaria. De este modo, apuestas por la libertad de los seres indefensos.

Top 5 de marcas de cosméticos que no testean con animales

 Por suerte, cada vez son más las marcas de cosméticos que se suman al movimiento Cruelty Free, una corriente que lucha por los derechos de los animales. A continuación, desde Naturlii te ofrecemos 5 marcas que no practican el testeo animal.

  • 3INA es una empresa de productos cosméticos, la mayoría de ellos veganos, ya que no son testados en animales. Asimismo, defiende la diversidad y la belleza real, y aboga por una buena relación calidad precio, con productos fabricados en Europa, con alta pigmentación y larga duración.
  • Lush Fresh Handmade Cosmetics. Es una marca de productos elaborado a mano. Son veganos, libres de crueldad y naturales. Puedes encontrar tanto productos de ducha, como perfumes o champús. Los productos están fabricados con materias primas que no han experimentado en ningún momento con animales. Además, tampoco emplean plásticos.
  • Saigu Cosmetics. Es una marca que cumple al 100% con una filosofía sostenible, ya que sus productos están libres de sustancias tóxicas. Su maquillaje es natural, ecológico y libre de crueldad animal.
  • Elate. Es una marca que se caracteriza por estar libre de residuos. Además, emplean materiales sostenibles y de reciclado fácil. Sus productos no contienen gluten y son 100% veganos. Si hay algo que les caracteriza es que parte de sus ganancias las destinan a organizaciones sin fines de lucro ambientales y sociales.
  •  Freshly Cosmetics. Apuesta por una cosmética natural, elaborada con ingredientes saludables y producidos de forma ecológica. Además, sus productos son veganos, no poseen ningún ingrediente de origen animal y, por supuesto, tampoco testan en animales. 

A diferencia del maquillaje convencional, el zero waste y vegano emplea envases libres de plásticos y de crueldad animal. Por esta razón, apostar por estas alternativas implica ser respetuoso con el planeta por partida triple, no dañas tu piel, no dañas la vida de los animales y no dañas el espacio natural que nos rodea. Por lo tanto, si apuestas por esta tendencia, consumirás maquillaje de manera segura, tanto a nivel personal como ambiental.

Al final, aunque no lo creas, el movimiento zero waste y el veganismo guardan mucha relación entre sí, ya que lo único importante para estas corrientes son el medio ambiente y las distintas especies que habitan en él.

Cada vez se difunden más vídeos relacionados con el testeo de animales, la muerte de especies marinas y con el deterioro de los océanos por la producción de plásticos. Por lo tanto, hay que tener en cuenta que tanto los plásticos como el testeo animal matan.

Por esta razón, hay que dar un paso más hacia adelante y apostar por un estilo de vida sostenible y consciente con el ecosistema. La hora del cambio y la vida de millones de animales depende de nosotros. Los animales tienen derechos, pero no voz. ¡Sé a ser la voz de los sin voz!

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