Filtros y purificadores para limpiar el agua y respetar el medio ambiente

Tomar agua parece una tarea que no requiere una toma de decisiones trascendentales que podrían tener repercusiones a la larga, es decir, tienes sed y bebes. Sin embargo, la procedencia de este agua puede dar más de un quebradero de cabeza porque hay quienes no soportan el sabor metálico del agua del grifo y apuestan por el agua embotellada y hay quienes prefieren prescindir de las botellas para tener la conciencia tranquila por su compromiso con el medio ambiente.

El problema que puede generar la decisión de decantarse por el agua del grifo es saber si su calidad es aceptable y si se puede beber. La OCU señala que en general en España lo es, aunque la costa mediterránea podría ser problemática en este sentido. El Mundo publicó un mapa en el que desgrana la calidad del agua por provincias. Existe la posibilidad de comprobar la calidad del agua en un laboratorio privado, donde este estudio no es gratuito.

Filtro vs. purificador ¿cuál es la mejor opción?

La diferencia entre un filtro y un purificador es sustancial pues en el primero de los casos solo se evita que trasciendan partículas sólidas que están en el agua a  nuestro vaso. Los purificadores, por su parte, tienen como objetivo eliminar cualquier sustancia disuelta en el agua que podría ser perjudicial para una persona.

Los filtros suelen estar hechos de unas mallas o tejidos que recogen los residuos, mientras que los purificadores emplean técnicas más avanzadas para cumplir con su función. En algunos de ellos se emplea carbón activado, que tiene como función absorber moléculas nocivas y en otros, por ejemplo, rayos ultravioleta.

El mercado está lleno de filtros y purificadores, pero su uso está asociado a ambigüedades

A la hora de elegir qué comprar, probablemente lo primero que se te ha venido a la cabeza es la jarra Brita. sus modelos Marella y Elemaris fueron probados por la OCU junto a otras jarras de características similares entre las cuales estaban: ATA JH01, TEFAL Kiara, AUCHAN Alcampo, ARIETE Hidrogenia 130, modelo 2800a, LAICA Stream Line, BIOCERA Anti-oxidant Alkaline y AQUALIS Star Lyf. Ninguna de ellas cumplía con todos los estándares pero la que más se acercaba era la Jata JH012.

Los filtros de osmosis inversa también están bastante extendidos y son comúnmente conocidos. Su instalación no es barata pues puede rondar cerca de mil euros, aunque hay opciones que rondan los 100. Además. requiere un reembolso anual de manutención. La OCU señaló que a la hora de hacerse con un aparato de este tipo se desecha entre un 80% y 90% del agua, por lo que es un sistema poco respetuoso con el medio ambiente. Sin embargo, su eficacia para limpiar el agua está probada siempre y cuando esta no sea salada ni no potable.

El carbón activo es una apuesta que se ve incluso en tiendas ecológicas. El uso de este material para filtrar el agua con jarras sale más barato que con los tradicionales, pues uno de ellos dura medio año, mientras que el de Brita dura algunas semanas. También cabe destacar que es reutilizable y se puede usar para desodorizar. Es muy recomendable para el uso casero.

Por último, la antes mencionada luz UV, que también sirve para purificar el agua hace su trabajo eficazmente. Sin embargo, no elimina las partículas sólidas que sí elimina un filtro. La gama de precios de este tipo de purificadores oscila entre varios cientos y más de mil euros, por lo que no es barato.

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