Envases sin plástico, el futuro de la cosmética

La reducción de los plásticos de un solo uso también ha llegado al mundo de la cosmética y la higiene personal. Esta gran industria al fin es consciente de que su producción puede perjudicar o contribuir a sanar nuestro planeta y en la actualidad, diversas empresas están llevando a cabo proyectos de sustitución de los materiales plásticos en sus envases, así como propuestas de reciclaje o reutilización, no ajenas a la normativa europea que prohibirá el plástico de un solo uso el próximo año. Colgate, Unilever, L’Occitane, Garnier o L’Oréal son grandes empresas que ya tienen en marcha planes de responsabilidad con el medio ambiente y tratan de reducir el uso de materiales contaminantes.

Cremas, jabones, desodorantes, pastas de dientes y otros productos que usamos en nuestro día a día podrían dar un cambio radical más pronto de lo que pensamos, al menos en cuanto a su embalaje, un aspecto de gran importancia para las marcas si tenemos en cuenta que es su presentación ante los clientes. Las empresas se plantean en la actualidad cambiar sus envases tradicionales de plástico por otros como vidrio, cartón resistente u otras fibras vegetales, que además sean ecológicas para no incrementar el impacto medioambiental.

Reutilización, una de las alternativas

En algunos casos, ciertas compañías han apostado por proyectos de reutilización, que consisten en la fabricación de envases fácilmente separables para que se les pueda dar un nuevo uso. Pero las empresas que se han dirigido en este camino han de ser conscientes de la dificultad de realizar esta labor cuando sus envases tienen varias capas que contienen materiales de diversa índole, no solo el plástico que se destina a recoger la crema o el gel en cuestión, sino también la decoración que hace que el producto llame la atención de los clientes. Otro problema se da con los propios consumidores, que no tienen la costumbre de depositar los envases en el contenedor adecuado.

La empresa francesa Caudalie ha puesto en marcha, precisamente, un proyecto de reutilización, a través del cual sus clientes pueden llevar los envases vacíos a las tiendas donde los compraron. En otros casos, el envasado es prácticamente inexistente, como en el caso de la marca británica Lush, que trabaja con jabones en formato sólido, veganos, cruelty free y elaborados manualmente.

Avanzar o quedarse atrás

Sin duda, los ecosistemas marinos son los grandes afectados por la contaminación del plástico, y según la revista Science, puede decirse que ya hay más plásticos que peces en las aguas del planeta. Precisamente, los envases de los productos cosméticos contienen los microplásticos tan dañinos acerca de los cuales han salido a la luz distintos estudios que corroboran lo perjudiciales que son. Además, se estima que en tan solo 20 años, llegarán a ser 29 millones las toneladas de plástico presentes en los mares. Es por ello que la Unión Europea prohibirá los plásticos de un solo uso a partir del 2021, y algunas empresas corren el riesgo de ser sancionadas si no ponen en marcha proyectos de sostenibilidad.

Los consumidores, por nuestra parte, tenemos en nuestro poder la decisión de recurrir a una marca contaminante o no. En la actualidad, existen formas de aseo y cuidado personal zero waste que podemos empezar a poner en marcha en nuestras rutinas diarias y de las que ya hemos hablado en este post de Naturlii. Además, en Internet podrás encontrar tutoriales útiles a la hora de crear tus propios cosméticos con ingredientes naturales, como este.

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