Economía circular: qué es y cómo ayuda a promover la sostenibilidad

La economía circular es un modelo de producción que se presenta como un sistema de aprovechamiento de recursos donde prima la reducción, la reutilización y el reciclaje de los elementos.

¿Producir, usar y tirar? estás confundido, se dice: reducir, reusar y reciclar. El ejemplar del modelo económico lineal podría alcanzar su fin y ser reemplazado por la economía circular.

El modelo residente de producción y gestión de recursos, bienes y servicios está provocando en el planeta una situación insostenible. Por ello, la nueva estrategia de economía circular busca productos orgánicos, ecológicos o biodegradables en el mercado, y, a su vez, que los procedimientos de fabricación, venta y distribución sean más tolerantes con el entorno natural.

¿Qué es la economía circular?

El término de economía circular se define como un método de aprovechamiento de recursos donde prevalece la reducción de los elementos: reducir la producción al mínimo esencial, y cuando sea imprescindible utilizar el producto, arriesgar por la reutilización de los componentes que, por sus cualidades, no pueden volver a la naturaleza.

Concepto de la economía circular I Fuente: ACCIONA

El concepto de economía circular lo acuñaron Pearce y Turner en 1990 en su trabajo Economics of Natural Resources and the Environment. “Se trata de un modelo económico que se centra en el aprovechamiento de los recursos en uno o más procesos circulares. Con él se describía un sistema cerrado de las interacciones entre economía y medio ambiente. En esta obra se introduce la idea de por qué es tan importante la economía circular para el futuro de nuestro planeta”.

En otras palabras, la economía circular se enfrenta al modelo lineal de producir, consumir y tirar para pasar a un ciclo donde impera la reducción, la reutilización y el reciclaje como elementos clave. Por lo tanto, este modelo pretende gestar el menor número de residuos de rechazo junto a una huella ecológica reducida. De este modo, aumenta la reutilización de recursos. Es decir, tiene que existir un equilibrio entre la producción y el consumo.

En base a ello, la economía circular apoya la utilización de materiales lo más biodegradables posibles en la elaboración de bienes de consumo para que éstos puedan regresar al medio ambiente sin provocar efectos dañinos.  

En los procesos donde no sea posible emplear materiales eco-friendly -componentes electrónicos, metálicos, etc- el propósito será proporcionar un desajuste simple para darle una nueva vida, reponiéndolos al ciclo de producción y composición de piezas nuevas. Cuando no exista esta posibilidad, se reciclará de manera responsable con la naturaleza.

Características de un modelo de economía circular

Como se detalla desde la fundación Ellen McArthur, existen 3 características:

  1. Un diseño ecológico, que reduzca la contaminación y la generación de residuos.
  2. Prolongar ciclo de vida de productos y materiales.
  3. Rehabilitar el medio ambiente.

¿Por qué es importante la economía circular?

La economía circular es un concepto económico que está vinculado a la sostenibilidad. Su objetivo es que la efectividad de los productos, los materiales y los recursos perdure en la economía el mayor tiempo posible, y que se reduzca al mínimo la producción de residuos. Consiste en implantar un nuevo modelo económico, en este caso circular, dejando en el olvido el lineal.

Objetivos para una posteridad más verde

Según Ecoembes, España recicla un 33,9% de sus residuos. En comparación con la media europea 40%, esta cifra resulta preocupante. Debido a ello, el gobierno español ha planteado una serie de propósitos para concienciar a la ciudadanía acerca de las ventajas de la economía circular. Con este cambio de mentalidad, España espera realizar una transformación verde del país. A continuación, se presentan dichos objetivos:

  1. Proteger la naturaleza y asegurar la salud de los ciudadanos mediante una utilización respetuosa de los recursos naturales no renovables.
  2. Promover la reutilización de materias primas secundarias en los tratamientos productivos.
  3. Fomentar los recursos ecológicos. Se suprimirán de los procesos de producción los materiales nocivos.
  4. Producir bienes reparables, para maximizar al máximo la vida útil de los bienes de consumo.
  5. Fomentar el reciclaje.
  6. Impulsar la búsqueda para mejorar la eficacia de los procesos de producción.
  7. Diseñar estrategias para impulsar el consumo sostenible en los hogares.
  8. Favorecer la implantación de indicadores de impacto social y ambiental.
  9. Concienciar a la ciudadanía el concepto de las 3R: reciclar, reutilizar y reducir.

Un paso más allá del reciclaje

El reciclaje no es la única medida necesaria para conseguir la implantación de un nuevo modelo productivo tolerante con la naturaleza. El diseño ecológico, el compromiso de los productores y la concienciación de la ciudadanía se incorporan a las tradicionales “tres erres” en este nuevo panorama comercial.

La economía circular engloba un proceso muchísimo más amplio que la técnica del reciclaje. Comprende el proceso completo de la producción: buen uso de las materias primas, uso eficiente de materias primas, la reducción de los efectos dañinos para el medio ambiente y la optimización de los recursos energéticos. Se pasa a hablar de las “nueve erres”:  repensar-rediseñar-refabricar-reparar-redistribuir-reducir-reutilizar-reciclar-recuperar”.

Proceso de las 9 erres

Recomendaciones para impulsar la economía circular

  • Tomar buenas decisiones económicas: alquilar los bienes en vez de comprarlos.
  • Elegir empresas, bienes y servicios que incorporen la circularidad.
  • Establecer políticas y legislaciones armonizadas, en línea con las europeas.
  • Emplear proactivamente los instrumentos como la compra pública innovadora y la contratación pública verde.
  • Fomentar las reformas fiscales y elaborar estrategias educativas.

Optar por cualquier medida de las mencionadas anteriormente puede llevar a que se alcance con mayor facilidad la economía circular. Innovar puede implicar que se desarrollen diversas innovaciones adicionales. Esto culminará en la implantación del nuevo modelo económico y a su aceptación de forma general.

En definitiva, la economía circular es una nueva estrategia económica y de producción cuya finalidad es reducir al máximo posible la utilización de materias primas en el proceso productivo y reducir la generación de desechos no reciclables. Además, busca la superación del modelo económico tradicional que se basa en el empleo de cantidades desmesuradas de recursos. Se sustituye por una por una opción factible y eficaz que suprima el impacto medioambiental.

Para que esta nueva alternativa forme parte de la realidad, debe participar toda la sociedad. Es algo que nos toca a todos. La colaboración de todas las generaciones es un procedimiento clave. Hay que abogar por una serie de cambios en el comportamiento y en los valores con el entorno que sean reales. Cada uno de nosotros puede aportar un granito de arena para que esta transición sea viable. El futuro limpio depende de nuestros actos. Hay que demostrar que somos capaces. El cambio no es imposible, puede beneficiarnos. Ahora bien, ¿estáis dispuestos a dar un paso más?

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