Cómo reducir tu huella ecológica digital

Con la pandemia de la COVID-19, el teletrabajo ha llegado para quedarse, las empresas están cambiando sus rutinas y el mundo digital y las nuevas tecnologías están más presentes que nunca. Por eso, es el momento de preguntarnos qué impacto tiene el uso de internet en el medio ambiente, un problema que no se percibe a simple vista, pero existe.

Como el transporte o la industria, el uso que hace una persona de la red también conlleva la emisión de gases de efecto invernadero, a través del envío de correos electrónicos, búsquedas en internet, etc. El total de estas emisiones se denomina huella ecológica digital, y se puede expresar en gramos, kilos o toneladas de CO2. Como ejemplo, enviar un email supone la emisión de 4 gramos de CO2, y si contiene un archivo adjunto, podrían ser 50 gramos. Un individuo que utiliza internet todos los días debido al teletrabajo podría tener una huella ecológica de 1,6 kg de CO2 al día, únicamente en el proceso de envío y recibo de emails. De la misma manera, una búsqueda en Google emite entre 2 y 7 gramos de dicho gas; y el uso de plataformas como Netflix o Youtube incrementan estas cantidades, puesto que suponen una buena parte del tráfico en internet a nivel mundial.

Estos son algunos consejos para reducir tu huella digital:

1. Sustituye el envío de emails por documentos compartidos. Cuando trabajes en equipo, hazlo a través de archivos conjuntos en la nube, en los que ambos podáis dejar vuestros comentarios. De esta forma, evitáis mandar y recibir numerosos correos electrónicos, a la vez que ahorráis un tiempo valioso.

2. No envíes correos electrónicos innecesarios. Si no es importante o no se trata de una situación urgente, opta por comunicarte de otra manera con el destinatario de un mensaje. Por ejemplo, reduce los envíos de emails de agradecimientos, felicitaciones, etc.

3. Comprime los archivos adjuntos. Cuando un email contiene un documento adjunto, es preferible reducir su tamaño, sobre todo si se trata de fotografías o vídeos. También puedes sustituir en el envío de un correo con archivos adjuntos por plataformas que te permitan compartirlos en la nube, como Google Drive.

4. Limpia tu bandeja de entrada. La mayoría de mensajes que recibimos no necesitamos guardarlos, pero es probable que en tu bandeja de entrada aún conserves emails de hace tiempo que no has vuelto a consultar, ni lo harás nunca. Por eso, cuando dispongas de un rato libre, puedes dedicarlo a eliminar correos que no necesitas, y si no quieres invertir demasiados minutos en esta tarea, puedes optar por borrar cada correo innecesario que recibas justo después de ver de qué se trata. No olvides vaciar la papelera cuando hayas terminado.

5. Date de baja de las newsletter que no te interesan. Puede que estés suscrito o suscrita a newsletter que te fueron de utilidad en el pasado, pero ya no lo son, y aunque te siguen llegando, nunca las lees. Por eso, la mejor opción es cancelar tu suscripción, así evitarás que te lleguen correos que nunca vas a consultar, a la par que reducirás tu huella digital.

6. No dejes el ordenador encendido si no lo estás utilizando. Cuando termines de usar tu ordenador, apágalo; y haz lo mismo cuando termines de teletrabajar y no vayas a volver a conectarte hasta pasado un tiempo.

7. Minimiza tu tiempo en redes sociales. Aunque no es siempre sencillo, es importante que reduzcas el uso que haces de las redes sociales, no solo por el medio ambiente, sino también por tu salud mental. Una buena manera de minimizar tu tiempo en estas plataformas es desactivar sus notificaciones o controlando el rato que inviertes en ellas.

8. Descubre otras maneras de divertirte. Hoy en día, internet es una de las formas de ocio que entretienen a un mayor número de personas. Pero esta no debe ser tu única vía de escape, y puedes recurrir a las alternativas tradicionales: un paseo, un café en un bar, la lectura, hablar, invertir tiempo con tu perro o gato, el cuidado del jardín, deporte al aire libre, etc. Busca el ocio que más vaya con tu persona y no te arrepentirás de haber sustituido internet por aquello que más te divierte.

9. Habla con los demás sobre la huella ecológica digital. Al igual que tú hasta hace poco desconocías este tema, puede que a las personas de tu alrededor les suceda lo mismo. Por eso, no tengas miedo de compartir tu punto de vista y hablar a tu entorno más cercano de los cambios que has puesto en marcha.

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