El reciclaje de plástico y cartón en España, en el punto de mira

Solamente el 21,5% de los bricks destinados a envasar bebidas se recicla, a pesar de que la Asociación de Envases de Cartón para Bebidas y Medio Ambiente (ACE) indica que el 80% de dichos envases tiene un proceso correcto de reciclaje. Así lo estima un nuevo estudio de Eunomia Research and Consulting para Zero Waste Europe, que ha analizado datos procedentes de cuatro países de la Unión Europea: España, Reino Unido, Alemania y Suecia.

Concretamente, y según la investigación, en nuestro país se reutiliza casi un 60% menos de envases de lo que declaran los propios fabricantes. En España, además, la tasa de recogida de bricks, de un 51,2%, es un dato indicador de la falta de coordinación y la mala gestión que tienen los envases por parte de las administraciones responsables, pero también de la dificultad de separar sus componentes. Por debajo de España se encuentra Suecia, con una tasa del 40,1%, y Reino Unido, con un 48%. Alemania, por su parte, se sitúa a la cabeza, con el 87,4%, según el citado informe.

Un diseño que dificulta la separación

De hecho, aunque siempre se nos ha dicho que los bricks de bebidas se reciclan en el contenedor amarillo, todavía hay quienes dudan acerca de depositarlos en el contenedor azul, ya que también están hechos de cartón y este es su material más visible. El estudio de Eunomia indica, precisamente, que ni los procesos de reciclaje del plástico ni los del cartón se realizan adecuadamente, a pesar de que la contaminación más evidente es la producida por los residuos de plástico.

Más allá de la simpleza entre un material u otro, lo cierto es que los bricks se componen de capas de cartón unidas, polímeros de plásticos y aluminio, que conforman un diseño que dificulta enormemente su correcta separación, reciclado y posterior procesamiento.

A la espera de la nueva legislación

La investigación recientemente publicada llega en un momento en que el Gobierno de España se encuentra en plena elaboración de la nueva Ley de Residuos y Suelos Contaminados. De la misma manera, nos encontramos en un contexto en que las limitaciones y prohibiciones en cuanto al uso del plástico son crecientes, a pesar de que aún hay mucho que mejorar en este sentido.

La nueva legislación española, que podría aprobarse a lo largo de este 2021, se encargará del establecimiento de los objetivos y herramientas para progresar en prevención, reutilización y reciclaje de residuos, de manera que se mejore la gestión actual que se hace de los desperdicios más contaminantes.

Los fabricantes, por su parte, tienen ahora el reto de producir envases más sostenibles. Investigaciones como la mencionada señalan la evidencia de que el problema de la contaminación por residuos cuyo tiempo de utilidad ha sido muy reducido no solo afecta a una parte del mundo, sino que es global.

Este tipo de estudios han de servir para un mejor planteamiento acerca de cómo reciclamos, no solo en lo que respecta a la gestión de los residuos por parte de las instituciones pertinentes, sino también en lo que afecta a los propios ciudadanos. Los actos que realizamos hoy determinarán el mañana.

18 ideas para reciclar toallas

Las toallas se desgastan como consecuencia de su uso. Seguramente, tengas alguna con mal aspecto por su desgaste o que ya no absorbe agua.

Olvídate de comprar unas nuevas. Ya no hace falta tirar esas toallas, porque gracias al reciclaje puedes darles una segunda vida.

Ideas para reciclar toallas DIY

  • Paños para la limpieza del hogar. Puedes recortar la toalla del tamaño que quieras en función del nuevo uso que le quieras dar en casa (para limpiar espejos, para limpiar la encimera de la cocina…).
  • Discos desmaquillantes. Solo tienes que coger unas tijeras y recortar la superficie de la toalla en círculos. Después, deberás coser los bordes de tus nuevos discos desmaquilladores. Serán suaves y, lo más importante, podrás lavarlos según los manches y reutilizarlos otra vez, Así, todas las veces que quieras hasta que el tejido se estropee. Además, es una buena forma de ahorrar dinero y de disminuir el uso de recursos naturales como el algodón. Recuerda siempre presionarte suavemente la cara y hacer movimientos circulares para no dañarte la piel.
  • Bolsa de playa. Las toallas son absorbentes, por lo que si tienes una de buen tamaño, puedes reciclarla haciendo un bolso de playa grande y disfrutarla en la playa o en la piscina (además, es la idea perfecta para guardar los bañadores mojados en ella). Lo más sencillo es optar por una forma rectangular, pero si se te da bien la costura, puedes hacer una bolsa de playa con la forma que desees. A la toalla habrá que añadirle unas asas, que incluso se pueden hacer con tiras de la misma toalla. No te olvides de la personalización de tu nueva bolsa de playa: puedes decorarla a tu gusto con distintos accesorios y abalorios.
  • Toalla-pareo. Hablando de playa, puedes conseguir un estupendo pareo con una toalla, elástico e hilo de costura.
  • Envoltorio. Si tienes cajas o cestas, puedes recortar la toalla en función de sus tamaños y conseguir un forro suave.
  • Portatodo o neceser. Cuando te vas de viaje, ¿dónde llevas todo lo que utilizas para tu higiene personal? Ahora puedes crear un portatodo o un neceser de viaje donde lleves todos esos tipos de utensilios (cepillos de dientes, desodorante, dentífrico, jabón…). Puedes hacerlo a mano o con máquina de coser.
  • Compresas y salvaslips. Si ya eres una experta en el reciclaje de toallas, el nuevo reto será lanzarte a confeccionar compresas o salvaslips de algodón. Estos productos contribuyen a la tala de árboles masiva y, teniendo en cuanta que la deforestación es uno de los grandes problemas actuales para la biodiversidad, la creación de compresas y salvaslips a partir de toallas ayudará a reducir en cambio climático y a favorecer un consumo consciente. Un consejo es escoger la toalla que tengan la tela más gruesa, ya que será más resistente. Después, córtala en forma de compresa con dos alitas.
compresas sin plastico nu shu
Compresas reutilizables de Nu Shu Artesanía.
  • Saquito terapéutico y pindas herbal. Con un rectángulo de pequeño tamaño de tu toalla, podrás crear un saquito terapéutico de semillas o flores. Primero, corta dos rectángulos de las mismas dimensiones y cose tres de sus lados. En el que quede sin coser puedes poner algún botón y hacer 3 agujeritos en el lado contrario para abrocharlo, ya que será la abertura por la cual introducirás el relleno (las semillas y las flores). Para tratamiento de dolores ya sea en calor o en frío, el mejor relleno sería aquel formado por arroz, lino o trigo sarraceno, porque son semillas muy pequeñas, y acompañado de lavanda, romero, tomillo… Por otra parte, para un pindas herbal (una técnica propia de la medicina ayurvédica), solo necesitas un cuadrado pequeño que atarás con una cuerda (de algodón) que rellenarás con flores de manzanilla, flores de lavanda o semillas de mostaza. También sirven la canela, el jengibre, la cúrcuma en caso de que el masaje sea en caliente. Para un masaje en frío, se recomienza la sal gruesa junto a especias.
  • Zapatillas para andar por casa. Si tienes unas chanclas que ya no usas, aprovéchalas y usa esas toallas viejas para conseguir unas nuevas zapatillas de lo más cómodas.
  • Alfombras. Con tus toallas viejas puedes diseñar nuevas alfombras muy originales, ya sea para el baño o para cualquier lugar de tu casa. Prueba a cortar tiras de distintos colores y después, trénzalas. Incluso puedes conseguir una alfombra de efecto “pelo” con una rejilla de goma que debes colocar debajo, cortando la toalla en tiras pequeñas y atando esas tiras a la rejilla.
  • Manteles individuales para los pequeños de la casa. Solo tienes que escoger una toalla estampada, elegir tamaño, recortar y coser los bordes. En la mesa, recuerda colocar la parte absorbente hacia abajo.
  • Cama para mascotas. Coge relleno (tiras de una toalla vieja que hayas cortado u otro material), une dos toallas de mismas dimensiones y cose el contorno. De esta manera tan sencilla puedes conseguir una nueva cama para tu mascota, ya sea gato o perro.
  • Baberos. Con niños pequeños es imposible mantener limpios los manteles. ¿Para qué gastarte dinero en baberos que tienes que limpiar
    continuamente? Recorta tus viejas toallas en forma de babero.
  • Recambio para la mopa. El tejido de las toallas es perfecto para eliminar la humedad y ataparla suciedad. Esta es la razón por la que no debes tirar tus toallas viejas. Utilízalas como recambios para la mopa cortándolas del tamaño correcto y después átala, cósela o añade varios botones según tu destreza y paciencia. Una vez sucio este recambio, mételo a la lavadora y reutilízalo cuando lo necesites.
  • Relleno. Si tus toallas están muy estropeadas, no te preocupes. También ha una solución. Córtalas en trozos pequeños para crear relleno para almohadas, cojines, pufs…
  • Esponja para la ducha, con dos simples rectángulos, algo de relleno (pueden ser trozos muy pequeños de la misma toalla) y aguja.
  • Peluches. Sorprende a los pequeños con un proyecto delo más original: crear un peluche con esas toallas que ya no utilizas. Seguro que necesitas otros pequeños elementos como botones para los ojos, algún pompón para las orejas del animal que estés creando, etc. Otra buena opción es entretener a los niños dejando que diseñen el peluche contigo. Una actividad de manualidades que hará que paséis una tarde divertida.
  • Plumero. Es un instrumento muy útil para la limpieza. En este caso, lo mejor es que las tollas sean de microfibra. Coge unas tijeras, un velcro, un palo (de madera o de plástico) y una pistola de silicona. Primero, pega la toalla al palo, dejando una zona libre que será el asa. Segundo, corta esa toalla en tiras y anúdalas en torno al asa. Es mucho más fácil de lo que piensas.

7 libros sobre consumo responsable para niños

Las nuevas generaciones vienen pisando fuerte y con ganas de actuar contra el cambio climático y la contaminación. Estas representan, sin duda, una de las claves para un futuro más sostenible y respetuoso con la naturaleza. Los niños de ahora comienzan a concienciarse sobre la necesidad de tomar medidas para impedir que el calentamiento global acabe con el planeta, y la educación que reciben es fundamental para que tomen en consideración este problema.

A veces, incluso los mayores nos sorprendemos por la capacidad de involucración de los más pequeños, que tienen en los libros una importante herramienta para su desarrollo como personas. Por eso, hoy presentamos 7 libros sobre consumo responsable para niños, pero que también sirven para concienciar a unos adultos cada vez más desvinculados de la naturaleza. ¿Aprendemos juntos?

Paremos la invasión

Raúl Hurtado y José Ibáñez, de la mano de Claudia Mosquera con sus ilustraciones, transmiten en este libro toda la historia del plástico, la aparición del reciclaje y la contaminación que este material provoca. Todo ello viene acompañado de la aventura de los protagonistas, Greta y Aldo, que pretenden parar la invasión de plástico en la que vivimos inmersos en la actualidad. Se trata de un libro ideal para leer en familia, pues incluso los padres podrán conocer, con esta publicación, muchos datos que no sabían.

No hay planeta B. Cuidemos la vida en la Tierra

Recomendado para niños a partir de 4 años, este cuento escrito por Eva Saldaña Buenache e ilustrado por Mathias Sielfeld presenta el camino recorrido por la protagonista, Gaia, y su abuela, Lila, en la búsqueda de soluciones al problema del clima. Se trata del libro perfecto para transmitir a los más pequeños las medidas que todos podemos tomar para frenar el calentamiento global y la contaminación.

¡Salvemos el planeta! Peppa Pig

La famosa cerdita Peppa Pig y sus amigos enseñan, en este libro, a los niños cómo cuidar mejor nuestro planeta y qué podemos hacer individualmente para ello. Se trata de un cuento muy educativo, puesto que también se centra en los conceptos clave que los más pequeños deben comprender para entender los problemas que afectan al medio ambiente. Teoría y práctica se unen en un solo libro pensado para los mayores fans de Peppa Pig.

El soldadito de plomo

Esta publicación es un tanto especial, pues se caracteriza por no tener texto y componerse únicamente de ilustraciones. Unas imágenes educativas con las que los niños aprenderán acerca de los residuos, la contaminación, e incluso cómo ser creativos como forma de contribuir a un futuro mejor, enseñanza final que pretende transmitir este libro. Su autor Jörg Müller toma como punto de partida el clásico de Andersen, El soldadito de plomo, para convertirlo en una importante enseñanza a partir de los detalles mínimos de sus ilustraciones.

Basura

Con un título tan sencillo y directo, Gerda Raidt presenta a los más pequeños la problemática de la amplia generación de residuos y plantea reflexiones sobre el propio concepto de “basura” y cómo este ha sido entendido por la sociedad en cada período de tiempo. La autora se centra en todos los tipos de residuos que generamos, desde el plástico hasta la basura radiactiva, pasando por los residuos espaciales.

Rebajas
Basura (Lector joven)
  • Basura (Lector joven)
  • Tapa de calidad
  • Idioma Español

La ballena llena

Paloma Gajate cuenta, en este libro, la historia de una ballena víctima de la contaminación por plástico, que ha tragado residuos de este material y que necesita la ayuda de unos niños para que difundan las consecuencias de este problema para los animales. También presenta algunas alternativas reutilizables y todo ello lo acompaña por ilustraciones que hacen de esta publicación un cuento ameno y muy entretenido. Si hay que poner un inconveniente, es que no está disponible en librerías, pues ha sido autoeditado, pero sí podrás encontrarlo en la web de Sinplastico.

Superhéroes contra el plástico

Su autor, Martin Dorey, es el fundador de la iniciativa #2minutebeachclen, con la que plantea la idea de recoger residuos tan solo durante dos minutos cada vez que nos encontremos en la naturaleza. En su libro, las imágenes también tienen una gran importancia, y se centran en las consecuencias del plástico de un solo uso, su historia y las alternativas que podemos poner en marcha para frenar la contaminación. Dorey propone a los más pequeños algunos retos que deben completar para convertirse en unos auténticos héroes antiplástico. Al final del libro, los niños descubrirán qué tipo de superhéroes son, y se llevarán una grata sorpresa.

Ayuda a los búhos reciclando tu cesta de Navidad

Tu cesta, su nido”. Es el nombre de la campaña de Navidad que ha puesto en marcha el equipo del proyecto de formación y divulgación Brutal, con la finalidad de ayudar a las aves rapaces nocturnas, concretamente los búhos, con un simple gesto: enviar tu cesta o cestas navideñas, tradicionales de esta época del año, cuando hayas sacado todo lo que había dentro, para ser convertida en un nido para estos animales.

La Asociación Ulula fue la primera en realizar una acción como esta, el año pasado en Navidad, y tras el éxito que tuvo su convocatoria, este 2020 Brutal retoma la campaña. Además de ayudar a los búhos, estarás colaborando con la anidación de otro tipo de aves, pues las cestas serán compartidas con la Sociedad Extremeña de Zoología, dentro del proyecto #Nicte para la Recuperación de las Poblaciones de Mochuelo y Lechuza en la Reserva de la Biosfera de Monfragüe.

¿Dónde envío mi cesta?

Si vives en Sevilla o pasarás allí estos días, puedes entregar la cesta personalmente en Arcadia Coworking, sede del proyecto Brutal. En caso contrario, puedes enviarla por correo a la siguiente dirección:

Brutal. Calle Cuna, número 16. 1º. Arcadia Coworking, 41004 (Sevilla).

Si quieres informar al equipo de Brutal de tu envío o te gustaría saber más sobre la iniciativa, puedes escribir a info@Brutal.org.

Puedes enviar este regalo tan especial hasta el día 10 de enero. No te preocupes si las mandas demasiado tarde o si no tienes tiempo de preparar el envío. En ese caso, tu cesta será guardada para el próximo año, dentro de los proyectos de conservación para aves rapaces nocturnas. Recuerda que desde Brutal no se ha puesto ningún límite de cestas recibidas.

Si aún conservas las cestas vacías de años anteriores o tienes alguna otra que no utilizas nunca, también puedes reciclarlas a través de este método tan particular y beneficioso para los animales y el medio ambiente. Y si por ahora no tienes ninguna cesta o no esperas tenerla durante esta Navidad, puedes compartir esta fantástica idea en tu círculo más cercano o en tus redes sociales.

Bueno para ti, bueno para los búhos y bueno para la naturaleza

El simple hecho de reciclar tu cesta de Navidad ayuda a especies vulnerables como los búhos, que se encuentran con serias dificultades para localizar lugares donde anidar. Por ello, dar con una de estas cestas supone para ellos una gran facilidad, a la vez que el medio ambiente te agradecerá que no generes un residuo más, ya que, en muchas ocasiones, las cestas navideñas terminan en la basura cuando están vacías. Además, de esta manera lograrás un espacio más en tu casa, a veces tan necesario.

El proyecto Brutal es una iniciativa para la divulgación y la conservación de la biodiversidad, a través de su blog, o de prácticas concretas como la campaña “Tu cesta, su nido”, de la que ya se han hecho eco algunos medios de comunicación. Puedes estar al día de toda su actividad por medio de su cuenta de Instagram.

H&M se transforma hacia la sostenibilidad

Otra marca de moda más se suma a la fabricación de prendas sostenibles. En este caso, se trata de H&M. La compañía sueca ha presentado una nueva colección con diferentes tejidos de procedencia ecológica, materiales reciclados, y confeccionados de una forma muy innovadora. Sus creaciones, estrenadas este mismo año, se unen a la línea Conscious, que precisamente se caracteriza por implementar soluciones de sostenibilidad dentro de la marca H&M.

Conscious Exclusive

Conscious Exclusive es el nombre de la nueva colección sostenible de H&M, que se caracteriza por prendas voluminosas y por la abundancia de colores, de inspiración vintage y con toques vanguardistas. Una colección que demuestra que prácticamente cualquier residuo puede ser aprovechado para su posterior reutilización, en este caso, en la moda.

Para la confección de la ropa, se han utilizado materiales como “Agraloop Hemp Biofibre”, una fibra natural procedente de los restos de las cosechas de cáñamo; o “Eastman Naia Renew”, un hilo de celulosa formado por fibras de madera y residuos de plásticos reciclados.

En cuanto a los procesos, la firma ha apostado por soluciones que permitan minimizar las emisiones de CO2. Procedimientos como la coloración también se han hecho de forma sostenible, a través del método “We are Sin Dye”, y por medio del cual se permite el menor uso de agua y energía.

Creatividad para todos los públicos

Según afirma la propia marca en su página web, “nos hemos inspirado en la creatividad que surge de las cosas que nos rodean. En este caso: los residuos. Así, cada prenda en esta colección poética y oscura, de opulentos vestidos de fiesta y conjuntos recatados, se ha confeccionado a partir de deshechos”.

Con todo ello, la colección Conscious Exclusive está conformada por prendas que van desde vestidos de noche hasta tops o trajes a medida, adornados con flores y otros motivos. Además, H&M complementa esta serie con la creación de una línea de calzado hecho con cuero vegetariano a partir de los restos de la elaboración del vino; así como accesorios como collares o pendientes, también fabricados con materiales reciclados, en este caso, metales.

Las creaciones han sido planteadas para público femenino, pero también para público masculino. Clientes que se verán influenciados por su gusto por los estampados vintage, o que se dejarán llevar por la sostenibilidad de los artículos que presenta H&M.

Iniciativas de sostenibilidad

Consciente de que se trata de una de las industrias más contaminantes del planeta, la moda cada vez se esfuerza más por transformarse y ofrecer opciones de sostenibilidad a unos consumidores que, poco a poco, demandan cambios en los modelos de producción que han protagonizado el escenario internacional de este sector en las últimas décadas.

Además de H&M, otras marcas como Nike o C&A han apostado por minimizar su impacto en el medio ambiente a través de sus colecciones y han demostrado que cualquier tipo de compañía puede implementar nuevas estrategias. Ya sean cadenas de ropa low cost, de lujo o artesanas, el vuelco de esta industria será claro en los próximos años.

Aluminio: metal para el futuro

El cambio climático y la contaminación nos invitan a reflexionar sobre nuestros procesos de producción y el tipo de materiales que utilizamos en las diferentes industrias. La acumulación de plástico en todo tipo de ecosistemas es un grave problema para el que ya se están buscando alternativas. Y a veces no hace falta sustituirlo por materiales novedosos o de uso poco común en la actualidad, sino que pueden utilizarse recursos tradicionales. Uno de ellos es el aluminio.

La Asociación Española del Aluminio (AEA) ha celebrado una jornada virtual centrada en su proyecto de crear una industria más verde y potenciar el desarrollo de una economía circular. También se ha tratado acerca de los avances ya realizados dentro del sector en el último año, pues “ser sostenible es de lo que vamos a hablar; no es una opción, es una necesidad”, tal como señaló el presidente de la organización, Armando Mateos.

La AEA representa a más de 600 empresas relacionadas con el aluminio, que aspiran a implantar estrategias de reciclaje y de sostenibilidad con la finalidad de frenar el cambio climático. Durante la jornada, se puso de manifiesto la necesidad de avanzar hacia procesos industriales más respetuosos con el medio ambiente, pero también de gestionar adecuadamente un material como el aluminio, que puede ser reciclado infinitamente, pero los consumidores no siempre saben cómo actuar. Por su parte, las empresas se plantean ahora el reto de transformar toda una industria, desde la extracción hasta el reciclado, pasando por el transporte.

La demanda incrementa

Si algo quedó claro en la jornada de la AEA es que el aluminio, en la actualidad, tiene usos de todo tipo y en diversos sectores, como la construcción, o el transporte, a la vez que tiene un ciclo de vida muy elevado. Todo ello provoca que la demanda de este material haya crecido en el último año un 6,6%, tanto en los ámbitos mencionados como en la alimentación o el envasado de productos. Estos últimos son, quizá, los más percibidos por los consumidores, aunque también puede encontrarse en cubiertos de cocina, aparatos electrónicos o eléctricos, joyas, llaves o electrodomésticos.

Logros en la industria

A pesar de que los retos de futuro, según la AEA, tienen como base una industria más verde, ya son algunos los avances que se han logrado en este sentido dentro de este sector en España. Por ejemplo, durante este año se ha conseguido implantar el reciclaje de aluminio con presencia de intermetálitos, que pueden definirse como compuestos resultantes de la mezcla de dos o más metales. La asociación, además, pretende adaptar dichos procesos al resto de los residuos derivados de este material.

De hecho, la AEA ya ha puesto en marcha un programa de compromiso y desarrollo medioambiental, así como una campaña denominada “infinitamente reciclable”, que hace mención a las posibilidades de reutilización que ofrece el aluminio. Entre las pretensiones de la AEA, se encuentra transmitir al conjunto de la población conocimientos sobre este material, que se presenta como una de las alternativas sostenibles al uso del plástico, por su durabilidad, resistencia y ligereza.

Plogging: recoger basura haciendo deporte

Hacer ejercicio físico al aire libre no está reñido con ser una persona comprometida con el medio ambiente. Estos dos factores se unen en el denominado “plogging“, una tendencia que ha llegado desde Suecia. La técnica es sencilla: el deportista sale a correr o a practicar su deporte habitual, a la vez que va recogiendo la basura que se encuentra durante el trayecto recorrido, y la va introduciendo en una bolsa que lleva consigo.

Correr por el planeta

La palabra “plogging” tiene su origen en la fusión de los términos “jogging“, que significa correr o trotar; y “plocka upp“, que significa recoger, en sueco. La idea surgió en Estocolmo en el año 2016, y desde entonces, se ha expandido por cientos de países de todo el mundo. Su impulsor, Erik Ahlström, decidió que recogería del suelo toda la basura que se encontrara a su paso cada vez que salía a correr en la capital sueca. Ahlström tomó esta determinación al comprobar, sorprendido, “la cantidad de basura que se encuentra en la naturaleza”, en sus propias palabras.

Algunos runners han viralizado esta tendencia en sus redes sociales, e incluso ya se han organizado eventos con la finalidad de limpiar el espacio público a la vez que se hace ejercicio. En España, Ibiza fue el escenario de la primera gran carrera de este tipo, y el impulsor de la actividad en nuestro país ha sido Óscar Caro. Para él, “la labor social que representa este deporte va más allá de colaborar en la recogida de residuos y favorecer el correcto reciclaje, puesto que también ayuda a sensibilizar a residentes y visitantes de la responsabilidad que tenemos con el planeta”.

Plogging Tour

Si bien este año estaban programadas algunas actividades de plogging en España, la crisis sanitaria supuso su cancelación. Pero desde septiembre, se han retomado y cada vez son más quienes se adhieren a esta causa, a pesar de que algunos eventos todavía siguen aplazados. Estas actividades se enmarcan dentro del Plogging Tour, con carreras en diferentes ciudades españolas que tienen el objetivo de concienciar sobre la correcta gesión de los residuos, preservar el planeta y promover el ejercicio físico por sus beneficios para la salud.

Para los deportistas más constantes, la práctica del plogging no supone ningún inconveniente en su rutina habitual, ya que al agacharse a recoger un desperdicio realizan un ejercicio más que contribuye la quema de calorías y el trabajo de otros músculos. Además, prácticamente cualquier espacio (campo, ciudad, playa, montaña…) es idóneo para el plogging, pues la basura está presente en todos estos lugares. Y para quienes son más reticentes al deporte, un paseo, un trayecto hacia el trabajo o una salida con los amigos puede ser un momento ideal para practicar plogging.

PloggingRRevolution

Desde el pasado 1 de septiembre, la iniciativa PloggingRRevolution cuenta con una tienda online de productos ecológicos sostenibles. Al comprobar que numerosos desperdicios que se encuentran mientras se practica plogging son bolsas de plástico, cepillos de dientes o bastoncillos, sus creadores han decidido ofrecer alternativas, como cepillos de bambú o bolsas de tela.

Miles de botellas de plástico reutilizado para construir una isla

Cancún cuenta con un nuevo reclamo turístico: una isla construida sobre 150000 botellas de plástico reutilizado, unidas por otros residuos que conforman su estructura, y que ocupan un total de 800 metros cuadrados que flotan sobre el mar. Esta isla ecológica flotante, Joyxee Island, es visitada por miles de personas al año, que además de plástico, observan cómo las raíces y plantas de diversa índole se buscan sus huecos para crecer y dotar de un carácter único a este lugar.

Richart Sowa es el nombre del creador de esta isla, cuya idea comenzó allá por el año 2007, con la finalidad de “crear tierra en lugar de destruirla, limpiar la basura del mundo y convertirla en autosostenible”. Sin embargo, el proyecto inicial fue otra isla, Spiral Island, que fue destruida en 2005, tras el paso del huracán Emily. Richart Sowa, a partir de entonces, comenzó a buscar inversores interesados en su idea, y los consiguió. De esta forma, la isla actual supone un punto a favor del ecologismo y la producción de oxígeno, y en contra de la deforestación, sin olvidar su beneficio para el océano, al suponer un hábitat para las criaturas marinas.

En la actualidad, Joyxee Island ocupa más de 25 metros de ancho y 35 metros de largo sobre los que se erigen diversas edificaciones flotantes en el mar. La isla se ha convertido en un ejemplo de las posibilidades que podría ofrecer el hecho de comenzar a construir teniendo como base materiales reciclados. Su creador, Richart Sowa ha convertido en realidad su sueño, después de varios intentos que han supuesto un trabajo de décadas de duración.

Ecológica e insumergible

La isla Joyxee se caracteriza por su resistencia. Las botellas de plástico que la componen están llenas de aire y su fuerza se incrementa con el paso del tiempo, a la par que la vegetación crece sobre su base. De esta forma, se vuelve una isla insumergible y resistente a las inundaciones, a las mareas altas o al crecimiento del nivel del mar.

Un proyecto así contribuye a minimizar la huella de carbono, desde la construcción de las edificaciones hasta su posterior uso, de la misma manera que se reducen gastos. Por ahora, la isla llama la atención de numerosos turistas, quienes tienen la posibilidad de acudir a visitas guiadas, e incluso pueden alojarse o trabajar como voluntarios.

Estos voluntarios contribuyen al crecimiento y la mejoría de la isla, que actualmente cuenta con tres playas; una vivienda con tres plantas, cocina, baño y un par de dormitorios; dos estanques; una cascada y paneles solares para generar energía. Su labor permite que podamos calificar este lugar como eco-friendly.

La isla ha sido declarada por el Gobierno de México como un barco ecológico, lo que significa que tiene que cumplir con la normativa destinada a la navegación y disponer de todos los equipos de seguridad necesarios para los visitantes. Esto no ha supuesto ningún impedimento para el progreso de este lugar único en el mundo.

Semana Europea de Prevención de Residuos: forma parte del cambio

La semana del 21 al 29 de noviembre de 2020 nos encontramos en plena celebración de la Semana Europea de Prevención de Residuos (European Week for Waste Reduction, en inglés, con siglas EWWR), un ambicioso proyecto en el que han tenido lugar más de 10600 acciones enfocadas en la reducción de desperdicios, la reutilización y el reciclaje, así como actividades de limpieza en 32 países. Todo ello tiene el objetivo de cambiar las rutinas de consumo y de generación de residuos.

Qué es la EWWR

La Semana Europea de Prevención de Residuos es un proyecto que abarca todo el ámbito de la Unión Europea, con la pretensión de realizar diferentes acciones relacionadas con la prevención y la gestión sostenible de los residuos.

Cada año, esta semana está protagonizada por un tema concreto, y este 2020 el hilo conductor son los residuos invisibles, es decir, aquellos que se generan durante la fabricación de productos y que no llegan a ser percibidos por el consumidor final. Por eso son invisibles. Muchos de estos desperdicios no pueden ser reciclados, y su destino es un vertedero o una incineradora, lo cual aumenta las emisiones de CO2 en la atmósfera.

La Unión Europea desafía a los participantes en las actividades de esta semana a calcular el peso real de un producto cuando lo compran. Por ejemplo, para fabricar un teléfono móvil de menos de 200 gramos se producen 86 kilos de residuos.

Premio Europeo de la Prevención de Residuos

Con motivo de la EWWR, la Unión Europea premia las actividades más sostenibles, innovadoras y originales que se han desarrollado durante esta semana, y que pueden servir de ejemplo para motivar un cambio en beneficio del medio ambiente, ya sea en el ámbito del consumo, el trabajo, los estudios o la vida empresarial. Estas acciones pueden venir de la mano de administraciones públicas, asociaciones, colegios, empresas, e incluso de ciudadanos particulares; y deben estar enfocadas en la reducción de los residuos, la reutilización de los materiales y el reciclaje de los mismos, es decir, las clásicas 3Rs.

La Semana Europea de Prevención de Residuos también hace hincapié en el consumo responsable. Para ello, es necesario que el comprador escoja productos duraderos y que, si es posible, pueda arreglar en el momento en que se estropeen. Si no, estos artículos deben ser totalmente reciclables y no contener materiales tóxicos que perjudiquen al medio ambiente. Una mayor durabilidad del producto conlleva una menor generación de desperdicios, al no contribuir a la fabricación en masa de más artículos semejantes que no dejan de ser demandados.

Forma parte del cambio

Noviembre termina con esta campaña internacional para lograr un consumo más sostenible. Pero tú puedes formar parte del cambio y comenzar diciembre con nuevas metas.

Para un futuro mejor para la población mundial y para el medio ambiente, es importante que los conocimientos adquiridos y las actividades desarrolladas durante esta semana no se queden aquí. Para empezar, ten en cuenta la aplicación de las 3Rs (reducir, reciclar, reutilizar) en todos los ámbitos de tu vida, apuesta por empresas preocupadas por su impacto en la naturaleza y busca cómo sustituir esos productos poco duraderos y de mala calidad que solo perjudican nuestro entorno.

Tommy Hilfiger apuesta por la moda sostenible de la mano de Lewis Hamilton

El reconocido y afianzado diseñador de ropa Tommy Hilfiger ha lanzado, recientemente, su colección TommyXLewis para esta temporada de Otoño 2020, con la que apuesta con la sostenibilidad y se muestra consciente con el respeto por el medio ambiente en lo que concierne a su producción.

El empresario de la moda ha contado, en esta ocasión, con la colaboración del campeón de Fórmula 1 Lewis Hamilton, quien ya ha participado cinco veces en campañas de Tommy relacionadas con el ecologismo. El deportista ya ha demostrado su compromiso y su preocupación por los problemas que afectan al medio ambiente en el pasado, y continúa haciéndolo, en este caso sirviéndose de la moda.

Con respecto a los rasgos característicos de la colección, esta es unisex y ha sido planteada para que pueda servir para todo tipo de personas y sin generar desperdicios. De esta forma, Tommy se olvida ahora de las barreras entre hombres y mujeres, personas jóvenes o más mayores, de un origen étnico u otro o de una talla más grande o más pequeña.

Lewis Hamilton, con su colaboración, dota a la colección de un toque urbano contemporáneo que siempre ha caracterizado su estilo de vestir. A esta singularidad se une otra: la incorporación de mensajes positivos y optimistas ya característicos de Tommy Hilfiger.

Una producción más consciente

Tommy Hilfiger se une, así, a la serie de diseñadores famosos en el sector de la moda que han apostado, en los últimos años, por la sostenibilidad en sus prendas, utilizando, por ejemplo, tejidos orgánicos como lino o algodón. Con ello, demuestran que también las marcas más reconocidas y grandes del mundo tienen en su mano la decisión de apostar por una producción más consciente y unos procesos más respetuosos, y cada vez son más los que se pasan a la moda ecofriendly.

De hecho, la colección de Tommy se basa en el uso de algodón orgánico como una de las principales materias primas en las creaciones que la componen, así como materiales reciclados a los que se les ha dado un nuevo uso en casi el 80% de las prendas que conforman esta campaña. En algunos casos, el diseñador se ha inspirado en anteriores piezas icónicas a las que ha dado una nueva vida a través de la innovación en el empleo de compuestos sostenibles y enfocadas a todo tipo de personas.

La colección TommyXLewis para esta temporada otoñal ya ha sido puesta a la venta, tanto en la página web de la empresa como en las tiendas físicas de la marca.