Trimont Brand: prendas inspiradas en la naturaleza

Cien por cien sostenibles, fabricadas a base de algodón orgánico y veganas. Las camisetas y sudaderas de Trimont Brand harán que sientas que la naturaleza está en ti, sin perder la comodidad. Se trata de un emprendimiento que nace de la mano de David y Noemí, dos jóvenes procedentes de Zaragoza que se han lanzado, recientemente, a la creación de su propia marca de ropa ecológica.

La pandemia, origen del proyecto

La iniciativa de David y Noemí surgió durante la pandemia de la COVID-19, en pleno confinamiento en España. Fue entonces cuando la pareja se dio cuenta de la importancia de estar en contacto con la naturaleza en aquellos días de encierro, y también de la necesidad de pasar tiempo entre amigos.

Como ellos mismos explican, su principal sueño en aquel momento era poder lucir sus propias camisetas de algodón orgánico y sus sudaderas estando en la naturaleza. Y una simple imaginación se hizo realidad. Ahora los dos jóvenes tienen su tienda online desde donde hacen envíos a todo el país, con el objetivo de que todo aquel que lleve puestas sus prendas se sienta en un estado de disfrute con el medio natural, pues evocan ese entorno.

La marca diseña ahora esas sudaderas y camisetas orgánicas cuya principal inspiración es la naturaleza, sin perder la calidad y el compromiso con el cuidado del planeta.

La comodidad es lo principal

Además de evocar a la naturaleza, la ropa de Trimont Brand pretende, ante todo, que quienes la lleven puesta se sientan cómodos, función que la pareja trata de cumplir a través del tipo de diseños que llevan a cabo. Por eso, sus creadores no se dejan llevar por las distinciones entre géneros y todas las prendas son unisex, para público tanto femenino como masculino. La finalidad es “dar un pequeño paso a la sostenibilidad y que para ti sea algo más que una prenda”, tal como explican los jóvenes.

David y Noemí no se han olvidado, en esos diseños, de ningún detalle. Así, cabe destacar la fabricación con algodón orgánico hilado pre-encogido, para evitar, precisamente, ese efecto tan poco deseable después de cada lavado.

Envíos sostenibles

A la hora de hacer los envíos, la joven empresa no podía permitir que se estropeara todo el trabajo por la sostenibilidad en la que se basa la producción de sus prendas. Por eso, el packaging es natural y respetuoso con el medio ambiente, con bolsas de tela que, al igual que sus camisetas, son también de algodón orgánico en su totalidad. La pretensión final es evitar el uso del plástico y “avanzar hacia un planeta más sostenible”.

Certificados

Quienes compren en Trimont Brand pueden estar seguros de que las prendas son realmente sostenibles y ecológicas, puesto que disponen de varios certificados que lo acreditan.

Así, las camisetas de tejido orgánico, resistente y suave al tacto disponen de la certificación OCS y el certificado vegano de la organización animalista PETA. También las sudaderas tienen el certificado STANDARD100 de OEKO-TEXⓇ.

Esta primera colección que consta de sudaderas con capucha, sudaderas sin capucha y camisetas, eso sí, con unidades limitadas, puede ser el principio de algo grande. Por el momento, puedes optar por la confortabilidad de sus productos como regalo para esta Navidad. Además, no tendrás que preocuparte por la talla, puesto que en su web dispones de una guía en la que puedes basarte a la hora de escoger un tamaño u otro.

Hay quienes ya se han lanzado a probar las camisetas de Trimont Brand. Aquí tienes un ejemplo.

Glass Gem Corn: el mosaico perfecto

La variedad de la naturaleza es sorprendente. En ella, podemos encontrar multitud de plantas y especies arbóreas, comestibles o no, que no dejan de llamar nuestra atención. Es el caso del maíz Glass Gem Corn (maíz gema de cristal o gema de vidrio), una variedad de maíz que resalta por su «formato de arcoíris», puesto que sus granos son de muchos colores, y muy brillantes.

Cómo surgió el Glass Gem Corn

Su origen se remonta a Oklahoma (Estados Unidos), donde un granjero y fitomejorador llamado Carl Barnes, descendiente de la tribu nativa americana Cherokee, se decidió a experimentar con la plantación de antiguas semillas de maíz de sus antepasados, en los últimos años de su vida. De esta forma, su pretensión era recuperar aquella identidad perdida, aunque después empezó a combinar esas semillas de diferentes variedades con otras de colores procedentes del suroeste de Estados unidos. Esta unión dio lugar al maíz Glass Gem Corn, uno de los descubrimientos de Barnes, que dedicó su vida (académica y personal) a la agricultura.

De hecho, las diferentes culturas americanas han utilizado el maíz, durante siglos, en la agricultura y en sus propias celebraciones. Por ello, a lo largo del tiempo, han tratado de mejorarlo para lograr una mejor producción hasta convertirlo en el alimento básico de mayor producción a nivel mundial.

El propio Barnes fue el encargado de extender su descubrimiento. A mediados de la década de 1990, el granjero otorgó sus semillas a otro granjero, Greg Schoen, y este, a su vez, entregó algunas de ellas al granjero Bill McDorman, dueño de una empresa de semillas en Arizona, llamada «Seed Trust«, quien quedó sorprendido con tan colorido resultado. Un resultado que cambiaba año tras año, y que después comenzaría a cultivar a gran escala en Estados Unidos.

Bill McDorman es, en la actualidad, Director Ejecutivo de «Native Seed/Search«, una entidad que se dedica a la conservación de semillas nativas de los indígenas norteamericanos, sin ánimo de lucro, situada en Arizona. Precisamente, Barnes dejó todo su legado para esta asociación. Por su parte, Greg Schoen, aunque no pertenece a la organización, no ha dejado de lado el cultivo del maíz gema de cristal, en el sur de Estados Unidos.

Así, a día de hoy, es tarea fácil encontrar estas semillas prácticamente en cualquier lugar del mundo y plantarlas para su crecimiento allá donde vivas.

¿Se puede comer el maíz Glass Gem?

La respuesta es sí. Este maíz con apariencia de arcoiris también se puede comer. Pero su sabor no es como el del clásico máiz amarillo, más dulce. Por eso, los usos más recomendados son comerlo en forma de palomitas saladas, o molerlo para hacer harina. Si lo prefieres, puedes utilizarlo como ornamentación para tu hogar, uno de sus usos más frecuentes.

Si te interesa su cultivo, sé paciente. Estas semillas tardan varios meses en crecer, deberás regarlas todas las semanas, y lo recomendable es plantarlas con una separación de entre 13 y 30 cm, por grupos de 3 o 4 semillas. Estos grupos deberán, asimismo, mantenerse a una distancia de un metro entre ellos. Lo ideal es hacer la plantación en un día soleado y caluroso, a finales de la primavera, y evitar hacerlo en las jornadas de mucho viento. Las zonas con climas cálidos son las más idóneas para su cultivo.

Las plantas pueden alcanzar casi 3 metros de altura. Si has llegado a este punto de su crecimiento, no te desesperes si observas que los granos son blancos, y no de colores, ¡es normal! Los granos tardarán un poco en obtener su color. Finalmente, podrás recoger la cosecha aproximadamente 110 o 120 días después de la plantación.
Esta no es la única variedad de maíz con otros colores que no sean el amarillo. También existen el Circus Color, True Rainbow o Deep Blue.

14 de diciembre: Día Mundial del Mono

El 14 de diciembre se celebra el Día Mundial del Mono, nuestros parientes más próximos genéticamente. Pese a ello, numerosos simios se ven gravemente perjudicados por el maltrato y la acción de los humanos en la naturaleza.

Esta fecha se celebra desde el año 2003, cuando unos estudiantes de la Universidad de Michigan (Estados Unidos) realizaron varias exposiciones artísticas dedicadas a los simios.

Nuestro planeta: hogar para los primates

En la Tierra existen más de 600 especies distintas de primates, muchas de ellas en peligro de extinción o en situación de vulnerabilidad, lo que significa que tan solo una cuarta parte de los monos que habitan el planeta no están en peligro, según la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), en su Lista Roja de Especies Amenazadas.

De manera directa o indirecta, el hogar de los simios se encuentra en riesgo debido a la actividad humana, y con ello, los propios animales se ven también en peligro. De hecho, el peor enemigo de los primates no son los depredadores naturales, sino el ser humano.

Así, las mayores amenazas a las que se enfrentan monos como gorilas, chimpancés u orangutanes son la caza furtiva y el tráfico ilegal de animales, que son capturados para ser vendidos como mascotas exóticas, pero también para ser trasladados a zoos y circos, o para ser utilizados en espectáculos televisivos o cinematográficos donde son maltratados para que aprendan a cumplir una determinada tarea.

En algunas regiones del mundo, la tradición de comer su carne también supone una amenaza para algunos simios, así como sus supuestos beneficios en medicinas alternativas amparadas en creencias ancestrales. Y en algunos países de África, como la República Democrática del Congo, algunos simios tienen que convivir con continuos conflictos bélicos en los que son capturados para ser vendidos a cambio de dinero que después sus ejércitos utilizan para comprar armas y financiar la guerra.

Los primates tampoco se libran de la deforestación y la destrucción de la naturaleza. La tala de árboles ha provocado que los ecosistemas donde viven estén desapareciendo, y que las especies tengan que trasladarse en busca de nuevos hábitats.

Lo que he aprendido de los chimpancés ha modelado mi comprensión de la conducta humana y de nuestro lugar en la naturaleza

Jane Goodall

Todavía hay esperanza

Pese a todo, el ser humano no siempre es un peligro para las especies que habitan el planeta, sino que a veces puede hacer una gran labor para su conservación. El más claro ejemplo de ello es Jane Goodall, etóloga y científica que ha dedicado su vida a la defensa de los chimpancés y el resto de los simios, y que ha logrado demostrar sus habilidades comunicativas y de convivencia, o los vínculos que son capaces de crear entre ellos, e incluso con los humanos que los ayudan.

Jane Goodal, precisamente, colabora con el filósofo Peter Singer en el Proyecto Gran Simio, junto a otros autores. Singer es el creador de esta iniciativa, que desde la década de 1990 plantea la redacción de derechos para los primates, tras haber estudiado su gran parecido a la especie humana.

España, líder en crecimiento de la agricultura ecológica

La alimentación del futuro estará marcada por los productos ecológicos, y el sector es consciente de ello. Además, estos datos son contrastados por diversos estudios, como el Informe Anual de la Producción Ecológica en España, editado por la asociación Ecovalia, de la que forman parte diversos profesionales de este sector, y del que podemos extraer información interesante para entender esta subida. El crecimiento de la demanda de alimentos cultivados de manera sostenible es notable, no solo en España, sino en todo el mundo.

En España, el gasto por persona se ha incrementado en un 11% durante el último año. Si antes este era de 42 euros, ahora es de 46,6 euros. Además, seis de cada diez españoles han optado por la compra de productos ecológicos en los últimos cinco años. Pese a que los datos del aumento de la demanda son positivos, en nuestro país aún nos encontramos muy lejos del gasto en consumo de productos ecológicos per cápita en lugares como Suiza, Dinamarca o Alemania, donde el gasto por cabeza supera los 300 euros. Sea como sea, este incremento es un síntoma más de la creciente preocupación por el medio ambiente.

En cuanto a los datos internacionales, el mercado ecológico ha superado los 97000 millones de euros, 40000 millones en Europa y 1903 millones en España. Los países que se sitúan a la cabeza en el crecimiento de dicho mercado son Estados Unidos, Alemania y Francia, entre otros como Suecia, Reino Unido, Italia y Suiza.

Más espacio para la sostenibilidad

Lo que sí destaca en nuestro país, si tenemos en cuenta el informe de Ecovalia, es el espacio destinado a estos cultivos, que crece un 8% anualmente. En total, España dispone de 2,2 millones de hectáreas dedicadas a la agricultura ecológica, de los 71 millones que ocupan el espacio dedicado en todo el mundo. Andalucía, Castilla la Mancha y Cataluña son las regiones donde hay mayor presencia de este tipo de cultivos, que posicionan a España como el primer productor a nivel europeo, y el cuarto a nivel mundial, solo superado por Australia, Argentina y China.

Los cereales, el olivar y los frutos secos son los cultivos a los que se destina más espacio en España, aunque también ha crecido el terreno dedicado a plataneras y frutos subtropicales. El número de productores, a nivel europeo, incrementa cada año más de un 5%.

Natural no significa ecológico

Para garantizar que un producto ha cumplido las normas sanitarias del cultivo ecológico debe tener la certificación que lo acredite. De lo contrario, puede tratarse de un fraude que se esconde tras la etiqueta engañosa de “natural”, “de corral” o “de campo”.

De hecho, a día de hoy es complicado encontrar un producto cien por cien natural en otro ámbito que no sea la publicidad, puesto que las semillas, incluso las ecológicas, son fruto de un proceso de experimentación destinado a lograr una mayor producción, y los cultivos son igualmente tratados con fitosanitarios, eso sí, respetuosos con el medio ambiente.

11 de diciembre: Día Mundial de las Montañas

Diciembre ha llegado cargado de jornadas dedicadas exclusivamente a aspectos relacionados con la naturaleza. Si ayer, 10 de diciembre, celebrábamos el Día Mundial de los Derechos de los Animales con el aumento de la demanda de la carne vegetal, hoy es el turno de las montañas.

Desde el año 2003, cada 11 de diciembre se celebra el Día Internacional de las Montañas, tras haber sido acordado en la Asamblea General de la ONU. Estas elevaciones del terreno cubren un 22% de la superficie terrestre en todo el planeta, y este 2020 se ha apostado por dedicar la jornada a la biodiversidad como tema principal del día.

Las dificultades orográficas que puedan existir en estos terrenos no ha sido ningún impedimento para albergar asentamientos humanos, y las montañas son el hogar de 915 millones de personas, el 13% de la población de todo el mundo, aproximadamente. Pese a ello, se estima que uno de cada tres habitantes en estas regiones, concretamente en los países en desarrollo, es vulnerable a la pobreza, el aislamiento social y la inseguridad alimentaria.

Agricultura sostenible

Quienes viven en estas zonas se dedican, en su mayoría, a la agricultura local y familiar, con sistemas de producción sostenibles y de comercio justo. Por tanto, las montañas cumplen una función esencial en el desarrollo hacia una economía más ecológica, y sus productos son cada vez más demandados por su gran calidad, no solo en la industria alimentaria, sino también en la medicina o en la artesanía.

Estos datos llaman la atención de numerosos turistas que sustituyen las tradicionales vacaciones a playas abarrotadas por un descanso en alguna zona de montaña, más tranquila y con múltiples factores por descubrir. Para los amantes del senderismo, son lugares perfectos para desconectar, así como representan importantes focos de turismo sostenible.

Respetar los entornos montañosos, así como el resto de ecosistemas presentes en la naturaleza, es esencial para preservarlos. Por ello, este 11 de diciembre hemos de reflexionar acerca del impacto del cambio climático, de la agricultura no ecológica, la extracción de recursos naturales, la caza furtiva o la contaminación, algunos de los aspectos negativos causados por el ser humano en las montañas, no solo para el terreno en sí mismo, sino para sus habitantes.

Las montañas son vida

La jornada del 11 de diciembre es la ocasión perfecta para sensibilizar a la población acerca de la importancia de las montañas para la vida; las oportunidades que ofrecen de futuro y las carencias a las que, en ocasiones, tienen que hacer frente sus habitantes.

Cabe destacar que las montañas proveen entre el 60% y el 80% del agua dulce disponible en el mundo, de la misma manera que son zonas fundamentales en el aporte de energía renovable (fundamentalmente hidroeléctrica, eólica, solar y biogás).

Iniciativas

Coincidiendo con esta jornada tan especial, marcas como Buff, especializada en accesorios para cuello y cabeza en deportes al aire libre, animan a preservar la biodiversidad y reflexionar sobre el impacto de la actividad humana. Un impacto que se ha visto reducido durante la pandemia, situación que nos invita a pensar cómo las personas influimos negativamente en los entornos naturales.

La marca Buff, desde hace tiempo, ha puesto en marcha Do More Now, un programa de sostenibilidad basado en los principios de actuar, proteger y cuidar más. Así, Buff actúa utilizando productos reciclados para fabricar sus accesorios; protege con su participación en proyectos de sostenibilidad para preservar la naturaleza; y cuida preocupándose por las condiciones laborales de sus trabajadores y por el fortalecimiento de la economía local.

Carne vegetal: un mercado imparable

Hamburguesas, albóndigas, y hasta filetes. En los últimos años, la carne vegetal ha sido toda una revelación en el mercado internacional, hasta el punto de que este podría superar los 29000 millones de euros en el año 2027. Así, este tipo de productos experimentarían un crecimiento anual del 15,8% hasta alcanzar dicha cifra dentro de siete años. Son datos de un estudio publicado por la consultora Polaris Market Research, con sede en Nueva York.

Factores

Entre los factores a los que hace referencia la investigación de Polaris en este crecimiento exponencial del mercado de los productos alternativos a la carne, se encuentra, en mayor nivel, el incremento de la concienciación sobre la salud y la importancia de llevar una buena nutrición y un estilo de vida saludable. Los datos del estudio apuntan a que “los consumidores de todo el mundo están reduciendo la carne animal, debido a la creciente conciencia de la relación entre el alto consumo de carne y la propagación de enfermedades no transmisibles, como evidencia científica continua apoyada a lo largo de los años”.

También influye la creciente preocupación por las problemáticas que afectan al medio ambiente, en lo que se refiere al impacto de la ganadería y el uso de grandes terrenos para cultivar alimentos para los animales cuya carne después se comercializa. Según el estudio, dichas preocupaciones aumentarán, en los próximos años, en regiones como Asia.

Empresas conscientes

La tendencia de consumo de carne vegetal es imparable. Cada vez surgen más empresas nuevas especializadas en productos de este tipo, ya sea tratando de imitar en sabor y textura a los alimentos de origen animal; o sin pretenderlo, pero creando igualmente comidas apetecibles.

Además, algunas marcas tradicionales están abriendo su abanico a la inclusión de carne de origen vegetal, incluso aquellas que siempre se han dedicado a la venta de carne animal, con la finalidad de llegar a unos consumidores más conscientes que, de otra manera, rechazarían financiar estas empresas. Las grandes cadenas multinacionales también comienzan a incluir, poco a poco, comida vegana en sus menús para acaparar la atención de este público.

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Las empresas que centran su producción en sustitutos a la carne, como Beyond Meat o Impossible Foods continuarán incrementando sus ganancias en los próximos años, dentro de un mercado que “está resultando ser altamente competitivo”, tal como sostiene el informe. A estas compañías se unen otras como Nestlé, que ha empezado a incluir productos veganos entre su oferta.

Hamburguesas vegetales, los productos más demandados

Si hay una alternativa a la carne que ha destacado entre los alimentos veganos, han sido, sin duda, las hamburguesas. Según Polaris, la tendencia de consumo de este alimento continuará creciendo en los próximos años, pues ha demostrado que se puede consumir “fast food” incluso cuando se lleva una dieta vegana. Las hamburguesas “tienen una base de consumidores bien establecida”, indica la investigación, y su formato ya es bien conocido por quienes cambian su estilo de vida hacia el vegetarianismo o el veganismo.

Por otra parte, se espera que la soja sea el ingrediente que experimentará un mayor crecimiento, pues su versatilidad permite utilizarla para casi cualquier tipo de preparación que trate de imitar a la carne. El estudio señala que la soja dominará el mercado internacional dentro de esta categoría.

Heura | Burger de Soja 2x113g |100% Vegetal | Sin Gluten | Plant Based | Sin Gluten | Sin Soja | Vegano | 2 porciones (226g)
  • Apto para veganos y vegetarianos
  • Hecha de proteína de soja texturizada (no transgénica), Heura...
  • Preparación: Pre calentar la parrilla y cocinar durante 4-5...

El veganismo atrae cada vez a más consumidores, que cambian sus hábitos hacia la reducción o eliminación total de la proteína de origen animal, para pasar a la de origen vegetal. La población de flexitarianos, vegetarianos y veganos aumenta en la mayor parte del mundo y las empresas son conscientes de ello.

El calentamiento global se acelera en la zona mediterránea

El calentamiento global se acelera en los ecosistemas de las regiones mediterráneas, a una velocidad un 20% mayor que la media mundial. En el año 2040, el incremento de temperatura podría ser de 2,2 grados, y en 2100, algunas zonas podrían experimentar un aumento de 3,8 grados. Así lo concluye el primer informe sobre los efectos del cambio climático en la región mediterránea (First Mediterranean Assessment Report), impulsado por la red de expertos MedEcc.

En total, son 190 investigadores procedentes de 25 países diferentes quienes han participado en la elaboración de este informe, que arroja datos muy preocupantes para esta parte del mundo.

La investigación es fruto de cinco años de estudio en los que se han analizado diversos factores que guardan relación con los cambios que sufrirán los ecosistemas mediterráneos, y ha salido a la luz recientemente.

Bosques esenciales

Si las predicciones del informe se cumpliesen, los bosques mediterráneos estarían en grave peligro, a la vez que se incrementaría el riesgo de incendios en estas zonas. Estas regiones boscosas son esenciales como sumideros de carbono, puesto que son capaces de absorber este gas en una proporción mayor del que emiten. Si el aumento de la temperatura es mayor a los 2 grados respecto a los valores preindustriales, “los bosques mediterráneos se verán sometidos a unas condiciones sin precedentes en los últimos 10000 años, frente a las cuales serían muy vulnerables”, ha indicado Aitor Ameztegui, investigador de la Universidad de Lleida (UdL) y el Centro de Ciencia y Tecnología Forestal de Cataluña (CTFC), quien ha participado en la elaboración del informe.

Además, un escenario como este supondría un grave peligro para ciertas especies arbóreas que no podrían sobrevivir por causa de la sequía, algo que ya es visible en “robles y alcornoques de España o Italia”, explica Ameztegui. De esta manera, la superficie boscosa podría quedar reducida, lo que también supondría un riesgo para la propia humanidad.

Más allá del calentamiento global

El informe analiza los efectos del cambio climático sobre los recursos naturales, que influirían en factores como la disponibilidad de alimentos, la seguridad de las personas, el aumento del nivel del mar y la temperatura, la escasez de agua y las migraciones a gran escala.

Así, la investigación demuestra que hablar de calentamiento global es hablar de múltiples consecuencias más allá del incremento de los grados en la medición de la temperatura media anual, por lo que está en nuestra mano paralizarlo antes de que sea demasiado tarde.

Riesgo de incendios

Entre las conclusiones del informe, se afirma que podríamos estar ante un futuro de clima extremo por su aridez. De ser así, el peligro de incendios se agravaría, puesto que se producirían con mayor frecuencia y a mayor escala en la zona mediterránea, “como en California o Chile”, señala el investigador.

Sequía, olas de calor o aparición de plagas son algunos factores a los que tendrían que adaptarse los bosques mediterráneos en el futuro, aunque, tal como planeta el informe, no está claro que las especies que habitan estas regiones puedan hacer frente a los cambios y sobrevivir.

Programación verde, los códigos del futuro

Programación verde es el nombre de un movimiento a nivel mundial que pretende disminuir la huella de carbono que se genera cuando se diseñan las páginas web. Para ello, sus creadores utilizan la mínima codificación posible, con el objetivo de combatir la emergencia climática.

El hecho de programar una página en Internet supone, en primer lugar, el uso de electricidad, y cuanto mayor sea el peso, más energía se gastará y, por tanto, generará una mayor huella de carbono e impacto en el medio ambiente. Al comprobar esto, el programador Danny van Kooten tuvo la idea de reducir las líneas de código como aportación a la lucha contra el cambio climático, dentro del sector de la tecnología. Según sus estimaciones, esta modificación podría «reducir mensualmente las emisiones de CO2 en 59 toneladas, lo mismo que dejar de conducir mi coche unos 421000 kilómetros».

A su vez, una reducción en la codificación provoca que las webs carguen a una mejor velocidad que cuando el cifrado es más extenso, en el supuesto de que en ambos casos estemos conectados a una misma red. Los datos se transfieren más rápido porque pesan menos, y podemos acceder más pronto a la página que deseamos. Como afirma Danny van Kooten, «todo elemento que consuma electricidad es un problema para el medio ambiente, y si una página puede consumir una cantidad menor de energía mientras se mantiene su funcionalidad, siempre será positivo».

Tecnología, un sector clave

El ámbito de la tecnología resulta esencial para atajar la problemática de la emergencia climática, sobre todo ahora que el teletrabajo ha llegado para quedarse y cada vez más personas hacen uso del mundo digital en todos los ámbitos de su vida. Por tanto, el tráfico en las páginas de Internet y los servidores es mucho mayor que hace años, y ello contribuye a aumentar la huella ecológica digital.

Pero quizá te preguntes cuál es la huella de carbono de tu página web o de algún otro portal sobre el que tengas curiosidad. Para ello, la plataforma Website Carbon Calculator te ayuda a comprobarlo. Solo tienes que escribir en enlace de la web y automáticamente recibirás el dato. También podrás saber si el servidor que aloja esa página funciona gracias a energía renovable o no.

Otras innovaciones

Además de la idea de Danny van Kooten, ha habido otras innovaciones que contribuyen a reducir la huella digital. Por ejemplo, un grupo de estudiantes ha creado un nuevo filtro para Instagram, con el que se minimiza la imagen en un 40% de su tamaño original. La estética funciona, la web carga más rápido y el usuario puede subir la fotografía a mayor velocidad.

Pero no hace falta ser un programador experimentado para reducir nuestra huella ecológica digital. Con la simple decisión de enviar o no un correo electrónico, podemos aportar a dicha disminución o hacer todo lo contrario. El profesor Mike Berners-Lee ha apuntado a que si disminuyese la cantidad de emails que enviamos y no son de carácter urgente, por ejemplo, cuando lo único que escribimos es «gracias», reduciríamos las emisiones de CO2 considerablemente.

Plogging: recoger basura haciendo deporte

Hacer ejercicio físico al aire libre no está reñido con ser una persona comprometida con el medio ambiente. Estos dos factores se unen en el denominado «plogging«, una tendencia que ha llegado desde Suecia. La técnica es sencilla: el deportista sale a correr o a practicar su deporte habitual, a la vez que va recogiendo la basura que se encuentra durante el trayecto recorrido, y la va introduciendo en una bolsa que lleva consigo.

Correr por el planeta

La palabra «plogging» tiene su origen en la fusión de los términos «jogging«, que significa correr o trotar; y «plocka upp«, que significa recoger, en sueco. La idea surgió en Estocolmo en el año 2016, y desde entonces, se ha expandido por cientos de países de todo el mundo. Su impulsor, Erik Ahlström, decidió que recogería del suelo toda la basura que se encontrara a su paso cada vez que salía a correr en la capital sueca. Ahlström tomó esta determinación al comprobar, sorprendido, «la cantidad de basura que se encuentra en la naturaleza», en sus propias palabras.

Algunos runners han viralizado esta tendencia en sus redes sociales, e incluso ya se han organizado eventos con la finalidad de limpiar el espacio público a la vez que se hace ejercicio. En España, Ibiza fue el escenario de la primera gran carrera de este tipo, y el impulsor de la actividad en nuestro país ha sido Óscar Caro. Para él, «la labor social que representa este deporte va más allá de colaborar en la recogida de residuos y favorecer el correcto reciclaje, puesto que también ayuda a sensibilizar a residentes y visitantes de la responsabilidad que tenemos con el planeta».

Plogging Tour

Si bien este año estaban programadas algunas actividades de plogging en España, la crisis sanitaria supuso su cancelación. Pero desde septiembre, se han retomado y cada vez son más quienes se adhieren a esta causa, a pesar de que algunos eventos todavía siguen aplazados. Estas actividades se enmarcan dentro del Plogging Tour, con carreras en diferentes ciudades españolas que tienen el objetivo de concienciar sobre la correcta gesión de los residuos, preservar el planeta y promover el ejercicio físico por sus beneficios para la salud.

Para los deportistas más constantes, la práctica del plogging no supone ningún inconveniente en su rutina habitual, ya que al agacharse a recoger un desperdicio realizan un ejercicio más que contribuye la quema de calorías y el trabajo de otros músculos. Además, prácticamente cualquier espacio (campo, ciudad, playa, montaña…) es idóneo para el plogging, pues la basura está presente en todos estos lugares. Y para quienes son más reticentes al deporte, un paseo, un trayecto hacia el trabajo o una salida con los amigos puede ser un momento ideal para practicar plogging.

PloggingRRevolution

Desde el pasado 1 de septiembre, la iniciativa PloggingRRevolution cuenta con una tienda online de productos ecológicos sostenibles. Al comprobar que numerosos desperdicios que se encuentran mientras se practica plogging son bolsas de plástico, cepillos de dientes o bastoncillos, sus creadores han decidido ofrecer alternativas, como cepillos de bambú o bolsas de tela.

Descubre el festival Be Veggie, este año online

La segunda edición del festival Be Veggie tiene lugar este fin de semana, los días 5 y 6 de diciembre, en Ficoba (Irún). Pero este año, debido a las restricciones por la pandemia del COVID-19, el evento será cien por cien online, a través de Instagram, toda una ventaja para aquellos que no pueden desplazarse o prefieren evitar el riesgo de contagio.

La edición del año pasado fue todo un éxito, y el festival reunió a numerosos influencers veganos que ofrecieron talleres y charlas, o activistas y emprendedores que formaron parte de los expositores de productos. El objetivo, en este 2020 y de forma virtual, sigue siendo el mismo: «reunir en Ficoba a personas veganas, que ya han optado por esta forma de consumir, respetuosa con la sostenibilidad ambiental, libre de explotación animal y beneficiosa para la salud, como aquellas personas que buscan alternativas de alimentación y consumo», tal como queda manifestado en la página web del Be Veggie.

Lo que trae la segunda edición del Be Veggie

El festival ofrece actividades muy variadas que son el espacio perfecto para que personas que han optado por un estilo de vida más sostenible y respetuoso con los animales interactúen, debatan y conozcan nuevos productos, recetas o recursos a su alcance, dentro de sus valores. Los asistentes virtuales tendrán acceso a información muy valiosa sobre alimentos, cosmética, o talleres de cocina impartidos por profesionales y charlas.

El sábado 5 de diciembre, el activista por los derechos de los animales Óscar L. Sánchez será el encargado de dar comienzo a las actividades del festival, y hablará a sus oyentes sobre su libro recientemente publicado: Diario de un activista (vegano).

Este mismo día, Cristina Casado, en representación de la Unión Vegetariana Española, ofrecerá una charla sobre la importancia de las legumbres. Por la tarde, la influencer Sagrario Domínguez, conocida en redes sociales como Vegantreschic, hablará acerca de la moda vegana y sostenible. Otra ponencia interesante será la de María Álvarez, fundadora de la Reserva Hijos del Bosque, especializada en el rescate y recuperación de animales salvajes o cinegéticos.

Además, la tarde del sábado el festival ha organizado una mesa redonda titulada ¿Estamos a tiempo de salvar el planeta?, en la que participarán Ibai Vegan, Extinction Rebellion, Jon Kareaga y Maite Irulegi.

El domingo 6 de diciembre, será el turno del taller impartido por Patricia Menéndez, que enseñará cómo hacer hamburguesas, albóndigas y nuggets vegetales. Más tarde, Celia Ortiz Aviñón ofrecerá otro taller, en este caso sobre cosmética vegana. Acto seguido, será el turno para la organización FEUMVE (Familias Unidas por un Menú Vegano Escolar), que hablará sobre el objetivo de la asociación: que los comedores escolares incluyan menús veganos de calidad para los niños que llevan esta alimentación.

El festival no ha querido dejar de lado la música y también contará con la presencia de la cantautora Sara Zozaya, que ofrecerá un concierto en directo a las 19:00 horas de la tarde de este domingo.

No te puedes perder estas y muchas otras actividades este fin de semana. Si quieres saber más, puedes consultar el programa completo aquí.