Mide la economía circular de tu empresa gracias a ZERØ

teimas zero software

TEIMAS es una empresa que, desde 2008, desarrolla productos tecnológicos con el fin de reducir el impacto ambiental de empresas, entidades públicas y de la ciudadanía.  Los principales puntos en los que se centran son la gestión inteligente de los residuos, la economía circular y la sostenibilidad.

Cuentan con un software de gestión integral de residuos, que según ellos es “el más completo y seguro del mercado” (Teixo), son responsables del portal online gestoresderesiduos.org y de laplataforma de fomento del reciclaje y responsabilidad ambiental entre la ciudadanía TropaVerde.

Su último desarrollo es la plataforma digital ZERØ. Se trata de una herramienta que optimiza y automatiza los procesos corporativos de control y gestión de recursos y residuos, es decir apoya modelos productivos más sostenibles en grandes corporaciones.

¿Cuáles son las características de ZERØ?

  • Aglutina, reduce y optimiza los procesos corporativos de gestión operativa, documental y financiera de residuos.
  • Facilita la gestión interna y la supervisión de proveedores externos.
  • Agiliza la consulta del histórico de datos y permite generar informes exportables a los formatos más comunes.
  • Asegura la trazabilidad documental y el cumplimiento de la normativa legal en materia ambiental.
  • Posibilita configurar, automatizar y visualizar de forma efectiva los indicadores de progreso y de negocio y los dashboards ejecutivos.
  • Sirve de ayuda para la preparación de inspecciones, auditorías y memorias de sostenibilidad y responsabilidad social corporativa.

ZERØ está formado por 25 personas que conocen la problemática del sector residuos, que recoge, traslada y almacena desechos peligrosos o no peligrosos, y su normativa.

La sostenibilidad la buscan ya todas las empresas y para asegurar su permanencia a largo plazo, cumplir con los requisitos regulatorios y fortalecer su imagen, las empresas comienzan a crear planes estratégicos que incluyen modelos de producción sostenibles.

Para conseguirlo, uno de los medios es la economía circular, cuyo objetivo es “la producción de bienes y servicios al tiempo que reduce el consumo y el desperdicio de materias primas, agua y fuentes de energía” según la Fundación para la Economía Circular.

¿Dónde se ha implantado ZERØ?

La plataforma online que mide la circularidad de las grandes corporaciones se ha implantado en   multinacionales del sector enérgetico en España en el año 2019. La forma ha sido en régimen de alquiler de servicio (Software as a Service o SaaS), es decir una tecnología que no exige labores de mantenimiento, alojamiento ni gestión de la seguridad, con un modelo de distribución que en los últimos años ha superado al clásico del software con licencia.

El mercado Saas ha pasado a representar una cuarta parte del mercado del software empresarial. Asimismo, en esta última década también han aumentado las decisiones de consumo basadas en aspectos éticos y ambientales y el impulso político hacia la adopción de un modelo de desarrollo sostenible.

TEIMAS, al principio estaba formada por un equipo de 4 ingenieros informáticos de la Universidadde da Coruña. Ahora, en 2020, cuentan con más de 400 clientes, entre los que se encuentran entidades públicas, empresas especializadas en la gestión de desechos y multinacionales con estrategias de sostenibilidad.

Cómo promover la economía circular en el puesto de trabajo

movilidad sostenible

Algunos términos como “economía” o “gestión” aplicados a distintas actividades tienden a sonar muy lejanos y solemos pensar que son asuntos reservados a gobiernos y a grandes corporaciones pero, en realidad, son términos aplicables a todos los aspectos de nuestro día a día, incluso a nuestro puesto de trabajo, sea cual sea.

Ya hablamos de la economía circular y te dimos motivos para que empezases a aplicarla, por eso hoy te explicamos cómo llevarla a tu empresa.

Economía circular para cualquier empresa

Para conseguir que la economía de nuestra empresa, grande o pequeña, pase a ser circular, solo tenemos que hacer una serie de cambios básicos en la gestión que la harán sostenible y cuidadosa tanto con sus empleados como con el medioambiente. Los cambios que tu empresa necesita no son más que un conjunto de buenas prácticas y la implementación de tecnologías nuevas y limpias para crear un plan de acción de empresa circular y sostenible.

3 líneas de actuación para empresas sostenibles

Tu plan de acción debe tener, por lo menos, estos puntos:

  • Gestión de residuos. Actualmente, los residuos representan una problemática ambiental, social y sanitaria. La Directiva (UE) 2018/851 del Parlamento Europeo y del Consejo de la Unión Europea establecen un orden de prioridades en la política sobre la prevención y gestión de residuos: 
  • Prevención.
  • Preparación para la reutilización.
  • Reciclado.
  • Otros tipos de valorización.
  • Eliminación.

La información específica sobre los residuos generados en el conjunto de la empresa y también en cada área, es necesaria para poder involucrar a todos los trabajadores en esta actividad y garantizar así su éxito.

El seguimiento del cumplimiento de esta gestión de residuos y la difusión de los resultados de forma periódica también ayudarán a comprometer a los empleados.

  •  Consumo responsable. Un uso eficiente de los recursos y un consumo responsable de agua, energía y materiales es esencial para poder trasladar la economía circular a nuestra empresa.

Tu empresa debe tener un plan de uso eficiente de los recursos, con un apartado que especifique cómo se debe hacer uso del agua y de la energía. En cuanto a las compras de la empresa, se recomienda que los productos adquiridos dispongan de ecoetiqueta. 

La empresa debe promover el mínimo embalaje posible y el uso de materiales reciclados y/o reciclables en los envases y en la cadena de producción se debe minimizar el uso de materiales vertidos y emisiones contaminantes.

  • Movilidad sostenible. Tras la realización de un primer análisis para conocer el modo de desplazamiento de los trabajadores a sus puestos de trabajo se deben adoptar medidas que consistan en una movilidad laboral sostenible como por ejemplo:
    • La promoción del transporte público entre los trabajadores a través de la facilitación del abono transporte.
    • La promoción del vehículo compartido 
    • Ayudas para la adquisición de vehículos eléctricos.

La basura espacial ya es un problema para la Tierra

Satélites en colisión

La basura espacial se está convirtiendo en un verdadero problema para el medioambiente. La ONU explica que seis décadas de carrera espacial han dejado en órbita miles de toneladas de chatarra que amenazan los sistemas de comunicación en nuestro planeta.

Este problema, que se ha ido haciendo cada vez más grande con los años,  empezó en 1957 cuando se dio comienzo a la carrera espacial. Desde entonces, alrededor de 5000 lanzamientos han sido efectuados al espacio dejando tras de sí una estela de 23000 objetos en órbita. La Agencia Espacial Europea (ESA) estima que tan solo 1200 satélites siguen funcionando en la actualidad.

Cerca de 20000 objetos carentes de utilidad vagan por el espacio colisionando entre sí, generando con esto más basura espacial. Cada vez son más las personas que comparan la órbita de nuestro planeta con un gran vertedero de satélites, restos de cohetes y demás artefactos espaciales.

¿Hay alguna solución?

Lo cierto es que hasta el momento no se ha desarrollado ninguna solución técnica y eficiente para retirar la basura del espacio, así que solo nos queda prevenir la creación de nueva chatarra. Esto no parece que vaya a ocurrir a corto plazo, ya que se espera que la basura espacial aumente después de que una nueva generación de satélites de bajo coste y con un tamaño muy reducido hayan comenzado a invadir el espacio.

¿Qué peligro representa la basura espacial para nuestro planeta?

El espacio tiene relación directa con la Tierra por muchos motivos, nuestros teléfonos móviles están conectados a un geolocalizador que nos permite hacer llamadas, transacciones bancarias  o consultas del tiempo meteorológico con datos transmitidos por satélites.

Poner en peligro las comunicaciones de nuestro planeta tiene consecuencias inmediatas, pero también a largo plazo. La comunidad internacional trabaja para preservar el espacio como un bien de la humanidad para las generaciones futuras, y pretende conseguir que los estados y las empresas adopten medidas para reducir la creación de residuos. Hasta ahora no existe una regulación internacional obligatoria para prohibir la emisión de basura espacial entre estados y empresas.

Marketing sostenible, qué es y por qué todas la empresas deberían ponerlo en marcha

Cambios en la forma de hacerpublicidad

El estilo de vida que llevamos, y que aún se promueve en muchas campañas publicitarias, está basado en un consumo incansable de los recursos finitos del planeta. Está claro que la situación se ha vuelto insostenible, según el último informe Planeta Vivo, si seguimos a este ritmo, necesitaríamos 2,5 planetas para abastecernos en el año 2050,” y, como siempre cuando las cosas se ponen feas, se busca a quién culpar antes que buscar una solución al problema. Las campañas de marketing de empresa han sido las últimas en ser señaladas y ya son varios los proyectos que han surgido para hacer del marketing un negocio sostenible.

¿Qué es el marketing sostenible?

En realidad, para que el marketing sea sostenible, las empresas deben dar el primer paso. Un desarrollo sostenible implica un enfoque centrado en la triple cuenta de resultados, de manera que los beneficios de la empresa no se midan únicamente por su rentabilidad financiera, sino también en rentabilidad social y medioambiental. 

El objetivo es satisfacer aquellas cuestiones que la generación actual demanda sin amenazar las necesidades que puedan llegar a tener las futuras generaciones.  

  • Donald Fuller entiende  el marketing sostenible como el proceso de planificación, implementación y control del desarrollo, precios, promoción y distribución de productos de modo que satisfaga los tres criterios siguientes: 
  • Satisfacción de las necesidades del cliente.
  • Consecución de los objetivos de la empresa.
  • Compatibilización del proceso con el ecosistema. 

¿Por qué se debe practicar el marketing sostenible?

Quizás te sorprenda ver que el marketing sostenible no está ligado únicamente al medioambiente y es que, hace unas décadas, el “boom verde” que supuso la aparición en el mercado de numerosos productos y servicios ecológicos, fue una simple estrategia de márketing.


urban green valladolid

Lo cierto es que la estrategia funcionó y, por algún tiempo, la lluvia ácida, la deforestación y el agujero de la capa de ozono se convirtieron en temas de interés general. Además, se prohibió el uso de los CFC e incluso aquellos productos que nunca habían llevado CFC se anunciaban sin ello. 

Al igual que la “moda eco” se evaporó de los mercados en los años noventa, algunos expertos aseguran que en la actualidad ocurrirá de nuevo pero, esta vez, la diferencia es que los riesgos para la vida son mucho más graves, inmediatos y tangibles.

La OMS estima que “9 de cada 10 personas en el mundo respiran aire contaminado y cerca de 7 millones de personas mueren cada año por la exposición a las partículas finas contenidas en el mismo.”

La publicidad, tradicionalmente, ha centrado su objetivo en vender el producto a toda costa, maquillando cuando ha sido necesario los efectos negativos que el consumismo genera para el medioambiente y para la sociedad. De todos modos, es imposible producir bienes y servicios sin utilizar recursos que generan residuos y contaminación, hay que preguntarse entonces de forma realista en qué aspectos se puede reducir la huella ecológica.

Los profesionales del marketing tienen en sus manos la posibilidad de cambiar los hábitos de sus consumidores, promocionar la salud del planeta y centrarse en la triple cuenta de resultados. Realmente, se trata de echar un vistazo al producto o servicio, valorar su impacto medioambiental y tomar las medidas necesarias para minimizar dicho impacto. 

El Informe Stern sobre el cambio climático demuestra que “el coste de no tomar medidas frente al cambio climático podría alcanzar el 20% de PIB mundial a mediados de siglo”, otras estimaciones más conservadoras sugieren niveles entorno al 5%, provocando la mayor depresión económica en la historia. El coste de actuar ahora oscilaría en torno al 1% del PIB mundial.” 

Ejemplos de marketing sostenible

  • Starbucks se esfuerza por involucrar a su comunidad en temas sostenibles. Utiliza materiales ecológicos para producir, envasar y entregar su producto a los clientes. Como parte de su iniciativa “Green Store”, la marca también planea reducir el desperdicio, usar un 30% menos de agua y un 25% menos de energía durante los procesos de producción. 
  • Danone busca promover la salud a través de sus alimentos y dice que la salud del planeta, por lo tanto, es una prioridad.
  • Nestlé ha centrado su estrategia medioambiental en el envasado. La compañía se compromete a hacer que el 100% de sus envases sean reutilizables o reciclables para 2025. 
  • El Banco Santander promueve la inversión verde y sensibiza sobre el consumo responsable y eliminación del plástico de un solo uso a través de su programa Santander Natura.

¿Por qué comprar en comercio justo?

Fair Trade

Según la WFTO (Organización Mundial del Comercio Justo), el comercio justo es un sistema comercial basado en el diálogo, la transparencia y el respeto, que busca una mayor equidad en el comercio internacional prestando especial atención a criterios sociales y medioambientales. Contribuye al desarrollo sostenible ofreciendo mejores condiciones comerciales y asegurando los derechos de productores/as y trabajadores/as desfavorecidos, especialmente en el Sur.

Los productos del comercio justo se han ido implantando poco a poco en tiendas y supermercados bajo el sello Fair Trade Certified, que indica que son productos cultivados, cosechados o fabricados por agricultores y trabajadores de acuerdo con rigurosos estándares sociales, ambientales y económicos.

Pero, ¿por qué nos afecta a nosotros esta forma alternativa de consumo?

El cuidado del medioambiente es un asunto que nos concierne a todos, pero lo verdaderamente innovador de este tipo de consumo es el respeto por los derechos humanos de las personas que participan en la cadena del comercio justo. No nos cansamos de reivindicar condiciones laborales dignas para nosotros y para las personas de nuestro entorno, pero, cuando la explotación laboral se produce en otro lugar del mundo, miramos para otro lado.

Estos son 10 motivos por los que deberías empezar a consumir productos de comercio justo:

  • No se utiliza mano de obra infantil en los procesos de fabricación.
  • No se producen trabajos forzosos ni explotación hacia las personas que participan en la cadena de producción.
  • La jornada laboral está limitada por un máximo de horas.
  • Existen unas condiciones laborales seguras y salubres.
  • Los trabajadores reciben salarios dignos y proporcionados, amparados por contratos legales.
  • Los trabajadores tienen derecho a la libre asociación y a la negociación colectiva.
  • Se pretende reducir brecha salarial entre hombres y mujeres. El trato y la retribución económica son equitativos.
  • Respeto por la identidad cultural de las comunidades y los pueblos.
  • Parte de los beneficios se destinan a proyectos de desarrollo de las comunidades donde se elaboran los productos.
  • Son productos de buena calidad.

¿Dónde puedo encontrar productos de Comercio Justo?

Lidl, El Corte Inglés o DIA son algunas de las grandes cadenas de supermercados que acercan los productos de comercio justo a los consumidores. Tés, café, azúcar, chocolates y cacao son los productos de comercio justo más populares entre los clientes.

Además, muchas tiendas locales comercializan este tipo de productos.
¡Anímate y busca el sello Fair Trade cada vez que hagas la compra desde ahora!

Las etiquetas “eco” y “natural” son marketing

Cada vez son más las marcas de cosmética que se apropian de términos como “eco”, “natural”, “bio”, “orgánico”… para darse valor. Los consumidores están muy concienciados con el medioambiente. Lo cierto es que estas etiquetas no tienen por qué ser ciertas puesto que, a diferencia del ámbito de la alimentación, en la cosmética no hay un reglamento comunitario que establezca qué parámetros deben seguir las marcas para considerar sus productos “naturales” o “ecológicos” .

Por lo general, las marcas siguen criterios privados que han sido previamente desarrolladas por compañías especializadas en el sector. Estos criterios tienen una base común pero en ningún caso podemos hablar de una normativa homogénea y mucho menos obligatoria.

¿En qué se diferencian los términos bio, eco y orgánico?

En nada. Nuria Alonso, responsable de certificación de BioVidaSana, explica en esta entrevista par La Vanguardia que “los tres términos, orgánico, “bio” o biológico y “eco” o ecológico son sinónimos, y se pueden utilizar indistintamente desde el punto de vista de la certificación, aunque en los diccionarios encontremos matices que los diferencian.”

“En la agricultura ecológica se habla de organic farming, y de ahí se ha adoptado la palabra orgánico para definir lo que es ecológico.”

Nuria Alonso, BioVidaSana

Por lo tanto, la cosmética ecológica debe utilizar ingredientes que hayan pasado por un proceso de agricultura ecológica, incluyendo la no utilización de fertilizantes, pesticidas ni herbicidas químicos. Además, estos ingredientes tienen que estar certificados para poder reconocerse como ecológicos.

¿Y la cosmética natural?

“Bajo esta denominación se engloban todos aquellos productos que utilizan materias primas de origen natural, que han pasado por un proceso de transformación posterior sencillo, con la mínima intervención de aditivos o transformaciones químicas, y que han utilizado únicamente aquellos procesos que no son perjudiciales para el medio ambiente y la salud de las personas” aclara Nuria Alonso.

Y aquí llegamos al problema. Técnicamente es casi imposible conseguir, por ejemplo, un jabón o un detergente con ingredientes totalmente naturales, se necesita un porcentaje de productos químicos para su elaboración. Aquí encontramos la diferencia, en la cantidad de químicos utilizados y en el impacto medioambiental que generan, además de la peligrosidad que tengan para la salud.

Maquillaje eco

Aunque las certificaciones “eco” y “natural” no dejen de ser confusas, siempre puedes prestarle atención a la etiqueta y comprobar los componentes. Busca productos cosméticos con el sello de certificación de BioVidaSana, Cosmos y Natrue, las más conocidas en España, o con el sello NOP, el más exigente para los productos de Estados Unidos. No se trata de una simple moda, aunque sea a pequeños pasos debemos ir dejando atrás la cosmética convencional por varios motivos:

  • Contiene sustancias químicas derivadas del petróleo, que son muy agresivas para la piel, contaminan el medioambiente.
  • La cosmética ecológica no deja residuos contaminantes en el agua.
  • Cuando consumes productos ecológicos, apoyas una cosmética de calidad, local y generadora de empleo.

El maquillaje eco tampoco se queda atrás, “la piel respira libremente ya que es un tipo de maquillaje que tiende a no taponar los poros, y es el único que pueden usar personas con intolerancias; es idóneo para las embarazadas, por ejemplo”, dice la portavoz de la tienda online española Bioherbarium, María Moreno en este artículo de La Vanguardia.

“El maquillaje ecológico elimina la mayoría de los ingredientes tóxicos”, apunta María Moreno, y sigue “hay productos, como por ejemplo los esmaltes de uñas, que por el momento no consiguen eliminar todos los ingredientes perjudiciales, por ello se habla de esmaltes “5 free”, “8 free” y sucesivamente, que eliminan los ingredientes más peligrosos, como el formaldehído.”

La deforestación y la ganadería intensiva son un peligro para la salud y para el planeta

ganaderia

La epidemia sanitaria provocada por el COVID-19 ha hecho que el mundo entero se haya volcado en dar respuestas a todas las preguntas sobre la aparición de la enfermedad. Es evidente que es de origen zoonótico y las pistas desde el principio apuntaron hacia los murciélagos y hacia los pangolines. Un estudio realizado por dos investigadores escoceses reveló que el 73 % de las enfermedades infecciosas son de esa índole.

El SARS, el MERS y el Ébola también comenzaron por el contacto con animales salvajes. Por ello, WWF reporta la necesidad de mantener unos ecosistemas saludables para evitar enfermedades zoonóticas en  en un futuro. La destrucción de los mismos supone la ruptura de las cadenas naturales que existen entre las especies y se genera una situación de mayor peligro de contagio de animales a personas.

Mismamente la destrucción de bosques mediante talas masivas incrementa en gran medida la posibilidad de tener contacto con animales salvajes que pierden su hábitat natural. Estas talas no solo se llevan a cabo para obtener madera, pues factores como el crecimiento de la población y la necesidad de un mayor espacio para la construcción de viviendas o carreteras influyen significativamente.

La destrucción de los ecosistemas favorece la propagación de enfermedades zoonóticas

Greenpeace señala directamente la ganadería intensiva como uno de los principales factores que incrementan el riesgo de contraer una enfermedad zoonótica. El porcentaje de deforestación que implica a nivel mundial se sitúa entre el 75% y el 80%. A su vez el 31% de las enfermedades infecciosas se originaron debido a la destrucción de las selvas tropicales.

Si se cerca más al tema en la ganadería industrial, se abre la puerta a una realidad que no se puede ocultar, y es que las enfermedades provenientes de animales no solo provienen de fauna salvaje. Los animales criados para el consumo también pueden ser un foco de enfermedades infecciosas, prueba de ello son las gripes porcina y aviar.

Por qué el modelo de ganadería actual es insostenible

Para tener una referencia, en España la producción de alimentos de origen animal de manera industrial se distribuye de la siguiente forma:

  • 93,7% la carne de cerdo
  • 94,2% la carne de ave de corral
  • 80,6% de los lácteos

El modelo productivo intensivo en el ámbito de la ganadería hace que la carne sea de peor calidad y por ende no tenga las propiedades nutricionales que debería tener. Aunque sea un ejemplo muy chocante el crecimiento que deberían realizar los pollos durante varios meses se completa en semanas.

En la Cumbre del Clima celebrada en Madrid la Plataforma Stop Ganadería Industrial denunciaba las consecuencias negativas de la producción tan masiva de carne. Una concentración tan alta de animales en un medio rural agota los acuíferos y provoca el deterioro de la calidad del suelo por sobreexplotación. El caso de la portavoz de la plataforma es paradigmático, pues proviene de una comarca aragonesa donde cada habitante toca a 15 cerdos por la concentración de la producción.

Tampoco se puede obviar las emisiones de sustancias nocivas al medio ambiente. Al aire se expulsan cantidades ingentes de amoniaco y metano y al agua nitrógeno.

Todo ello debería llevarnos a replantear nuestros hábitos de consumo pues no solo tienen repercusiones a nivel individual, como podría ser un peor estado de salud provocado por una dieta en la que se consume excesiva carne. El planeta también lo sufre porque no es capaz de disolver los efectos colaterales de la producción. Así pues, o iniciamos un camino hacia el cambio o puede que en algún momento ya no haya nada que se pueda hacer.

Aguacate: el coste de su consumo para el medioambiente ¿cuánto vale?

Algunas poblaciones del mundo tenían verdaderos tesoros y ahora solo tienen muchos problemas. Esta es la triste historia que acompaña al incremento del consumo de los superalimentos en los países más ricos. El cultivo del aguacate o la quinoa se ha disparado en sus lugares de origen para satisfacer toda la demanda externa. Esta tendencia ha puesto en jaque sus ecosistemas y en muchos casos, la vida de los propios agricultores y sus familias.

Quizá el aguacate sea el ejemplo paradigmático. El llamado “oro verde” es originario de países como México o Chile cuyos pueblos se han alimentado de él durante milenios. Caracterizado por su alto contenido graso y una buena cantidad de vitamina E, el aguacate llegó a otros países y se empezó a incluir en todo tipo de comidas: tostadas, ensaladas, etcétera. Desde 1995 su consumo en países como Estados Unidos ha incrementado en un 443%.

El aumento de la demanda fuerza varias cosas: la subida de los precios y una mayor presión al ecosistema. La región chilena de Petorca ha reportado sequías intensas en los últimos años y si bien algunos culpan de ello al cambio climático, la realidad es que la economía local basada parcialmente en el cultivo del aguacate intentó satisfacer la demanda externa dejando los ríos secos. Además, hectáreas y hectáreas de selvas y bosques han ido desapareciendo para tener más espacio de cultivo para el “oro verde”.

El incremento del consumo de los “superalimentos” en los países más ricos perjudica gravemente la economía, la seguridad y el entorno natural de los productores

Por otra parte, sus elevados precios atrajeron la atención cárteles de droga que buscaban nuevas formas de ingresar dinero. Los agricultores de estados como Michoacán en México sufren sistemáticamente chantajes y violencia.

Sin embargo, los problemas asociados al cultivo masivo de esta fruta no terminan aquí, pues no solo las poblaciones indígenas sufren las consecuencias de la sobreexpolotación de su “tesoro” que parece que los europeos o estadounidenses hemos convertido en malditos. Tantas son las ansias con las que se consume aquí el aguacate que hubo quienes vieron la oportunidad y comenzaron a cultivarlo en Málaga, Granada o en las Canarias.

Curiosamente el cultivo del aguacate en España comenzó por la iniciativa de un alemán llamado Dieten Wienberg en los años 60. El incremento de la demanda del aguacate español supone un peligro para el medio ambiente. Puede ser un grave riesgo sobre todo en Andalucía, donde cada vez las olas de calor son más fuertes y crece la posibilidad de desertificación, y es insostenible gastar 2.000 litros de agua por cada kilo de aguacates. Si la tendencia de su consumo sigue en aumento llegará un punto en el que habrá que elegir entre tener agua para el cultivo de la fruta tropical o para las personas.

Pasa con más alimentos

La quinoa no apareció en Europa por arte de magia, tiene un lugar de origen muy concreto: los Andes. Países como Bolivia, Perú o Ecuador se alimentaban de ella de toda la vida. El cultivo se ha triplicado al igual que su precio, lo cual ha hecho que los propios productores no puedan permitrse comerla. Su drama comenzó en 2013 cuando la ONU anunció El Año Internacional de la Quinoa y todos comenzaron a consumir este “superalimento” cuyo cultivo desmesurado desequilibró la balanza del ecosistema de los países andinos.


¿Los superalimentos son una super estafa?

Los expertos en nutrición se inclinan por una respuesta: sí.

El País trató este tema y el veredicto es claro: los superalimentos no existen, es marketing. Se destacan sus propiedades nutricionales para atraer a clientela que intenta compensar una mala dieta, es decir, su impacto positivo más que darse en el cuerpo se da en la mente.

Sería conveniente repensar la forma en la que consumimos alimentos porque parece que el norte lo perdimos hace tiempo. Aparte de lo evidente, es decir, para tener una buena salud, es importante consumir con cabeza para no perjudicar el medio ambiente. Si consumimos productos autóctonos de zonas remotas de la tierra debemos tener en cuenta de que nuestra compra repercutirá de alguna forma allí además de la huella de carbono que deja su transporte.

Lo que aplica a la exportación de alimentos también se traslada a otros ámbitos de la vida, incluso las tareas del hogar. El caso de las nueces de lavado procedentes de India constituye un equivalente al de la quinoa. Debido a todo ello se debe adoptar la cautela en todos los sentidos cuando decidimos consumir porque rastrear la procedencia de los productos puede salvar el planeta.

El futuro del petróleo pende de un hilo

Desde que comenzó la pandemia del coronavirus, sobre todo en Estados Unidos, a diario se reporta el desplome de los precios de los carburantes por la falta de demanda que ha ocasionado el confinamiento. De vez en cuando el precio rebota, pero al día siguiente vuelve a caer. Parece que han llegado las vacas flacas a un sector que no acostumbra a una demanda baja.

Los niveles de consumo actuales de carburantes, según reporta EFE, se sitúan en los mismos niveles que en 1973. Algo que ha permitido una notoria mejora en la calidad del aire en marzo y abril.

La crisis del coronavirus ha catapultado los precios y la demanda del petróleo varias décadas atrás

Fernado Prieto del Observatorio de Sostenibilidad puntualizó a la agencia que «el coronavirus y el confinamiento han tenido un impacto “absolutamente inusual” en el mercado de combustibles, que ha provocado un ahorro en las importaciones y la salida de divisas, con la consiguiente parada casi absoluta del automóvil, del sector de la aviación y una disminución de la demanda energética que ha reducido la quema de gas.».

¿Consumiremos menos combustible en el futuro?

Mientras el pánico se apodera de los grandes productores del petróleo que anuncian bajadas en la producción, como sucede en el caso de Rusia que la recortará en un 19% en relación con febrero, los ecologistas ven esperanza. No es para menos porque las estimaciones hablan de que el consumo de productos petrolíferos han caído un 15% en el mes de marzo y que un hipotético parón total en el transporte de mercancías haría que las emisiones de CO2 en España cayera un 27%.

La situación de la petrolífera de referencia en Europa, Brent, no es tan dramática como en Estados Unidos o Rusia, aunque los precios están en el mismo punto que hace veinte años. En los próximos años su funcionamiento se verá alterado por las medidas del Pacto Verde.

Algunas petroleras como BP, Shell, Exxon Mobil y Equinor hace tiempo que se aventuraron lanzarse al mundo de las energías renovables para no caer de su posición hegemónica en el mercado. El problema de este tándem en el que están las energías renovables y el petróleo es que la apuesta de los inversores por el petróleo reorienta el mercado hacia su uso. Ahora que su valor cae en picado existe la posibilidad de que la balanza se incline definitivamente hacia las renovables y ayudará a impulsar las políticas en materia de sostenibilidad que se avecinan en los próximos años.

Ya en 2019 casi tres cuartos de las nuevas infraestructuras para producir energía eran de fuentes renovables. En Europa y Estados Unidos estas tasas se situaron en el 70%. Un mayor problema puede suponer la producción de energía en Oriente Medio donde tan solo el 26% de la energía viene de fuentes renovables debido a sus grandes reservas de petróleo mientras que la media global del consumo de renovables según el informe de Irena fue de 34,7%.

Todos estos datos apuntan a una cosa: las energías renovables se generalizarán en algún momento. La fuerte apuesta por su desarrollo de aquí en adelante podría ser fruto de la crisis económica que se avecina y de un punto de inflexión como el que ha sido el parón mundial por una pandemia.

Lo que amenaza al Polo Norte

Las próximas décadas cambiarán el aspecto y las condiciones de vida en los diferentes lugares de la Tierra debido al cambio climático. Preocupa lo que puede suceder en el Polo Norte para el que las previsiones son trágicas. De aquí en adelante es posible que desaparezca el hielo del Ártico en la época estival, además de que recientemente se haya detectado un inusual agujero en la capa de ozono que cubre esa parte del planeta.

¿Cómo se llegó a la conclusión de que desaparecerá el hielo?

Tras el análisis de 40 modelos climáticos distintos, un grupo de investigadores procedentes de 21 institutos de investigación de todo el mundo pudieron recrear en una simulación el futuro que espera al hielo del Océano Ártico. Si las emisiones de CO2 y las escasas medidas contra el cambio climático se mantienen, el hielo desaparecerá por completo en las épocas veraniegas.

Una de las zonas más frías del planeta pierde su hielo más rápido que nunca y sufre anómalas pérdidas de densidad del ozono

Si por el contrario, estas emisiones se reducen y la temperatura no aumenta a más de 2 grados respecto a los niveles preindustriales, el hielo desaparecerá solo algunos veranos. De este modo se podrá preservar el hábitat de especies como el oso polar y las focas.

¿Qué sucede exactamente con la capa de ozono sobre el Polo Norte?

Este año se ha podido observar un fenómeno anómalo que apareció sobre el Ártico que consistió en la disminución en un 30% del grosor de la capa de ozono. Esto hizo que se abriera un agujero de un tamaño de más o menos un millón de kilómetros cuadrados sobre esa parte del planeta.

No es la primera vez que aparece un agujero en el Polo Norte pero sí es la vez que este es más grande. Los agujeros de este tipo suelen aparecer por las emisiones de gases CFC emitidos por los humanos. Los científicos señalan que este año ha habido una temperatura extrañamente baja para esa zona del planeta para ser primavera. Esta ha alcanzado -80 º C y se debe a la presencia de unas corrientes de aire frío que crearon un vórtice polar.

Para tener una referencia, el agujero que había sobre el Antártico y que está decreciendo llegó a alcanzar entre los 20 y 25 millones de kilómetros cuadrados, aunque allí las temperaturas suelen ser más bajas, por lo que es más sencillo que se abran agujeros en la capa de ozono. Además, cabe mencionar que el agujero del Polo Sur está disminuyendo.

Los investigadores esperan que el agujero se cierre pronto pues su persistencia haría que no se filtren los rayos UV del Sol que pueden dañar el ecosistema pues son nocivos tanto para los animales como para las plantas.

¿Qué supondría la destrucción de los Polos para el resto del planeta?

La NASA y la ESA monitorizan lo que sucede con los polos gracias a 11 satélites y sus previsiones para el futuro no son positivas. En la actualidad el hielo de los polos se derrite seis veces más rápido que en los años 90 y si la tendencia se mantiene el nivel del mar subirá 17 centímetros para 2100. Desde que se tiene registros el nivel del mar aumentó en 1’78 centímetros.

Se prevé que en las próximas décadas estas subidas de los niveles del agua absorban de media 100 metros de arenales costeros y para finales de siglo el mar podría cubrir unos 250 metros respecto a ahora. Las zonas más amenazadas del planeta en este sentido son las costas canadienses y australianas donde el agua podría cubrir hasta 15 mil kilómetros de arenales.

En España se calcula que de media el mar se adentraría unos 60 metros para finales de siglo en el mejor de los casos y unos 27 en 2050. Para que las tasas se sitúen en esas cifras sería necesario mitigar el cambio climático y es urgente pues las playas españolas suelen tener unos 90 metros de ancho. El avance del agua sobre los arenales nos dejaría sin playas secas según un investigador de la Universidad de Cádiz y coautor del estudio Theocharis Plomatiris.