Bea Johnson: así es la vida de la precursora del movimiento Zero Waste

Bea Johnson acompañada de su familia

Si a alguien le debemos que el movimiento zero waste gane cada vez más adeptos y se haya convertido en un fenómeno mundial, es a Bea Johnson. Esta francesa de 47 años se hizo famosa por impulsar el movimiento «Cero residuos».

Lo que comenzó con un cambio de hábitos en el seno familiar, ha dado pie a varios libros y le ha llevado a convertirse en centro de atención en conferencias y encuentros sobre sostenibilidad y nuevos modelos de consumo responsable.

Por medio de su blog y su libro Zero Waste Home, Johnson nos muestra todo lo aprendido en estos años, mientras inspira a multitud de personas a que se involucren a vivir de una forma más respetuosa con el medioambiente.

Aunque nos parezca un fenómeno reciente, lo cierto es que hace casi diez años que Johson publicó el libro Residuo cero en casa. Una guía para simplificar nuestra vida. Corría el año 2013 y desde entonces se ha traducido a más de 20 idiomas.  Es una simple, pero útil lista de recomendaciones para reducir la basura que generamos.

naturlii residuo cero bea johnson

Sus inicios en el movimiento cero residuos

En 2008, cuando Johnson y su familia cambiaron de domicilio, se trasladaron de los suburbios a un departamento, decidieron tomar una decisión drástica que iba a cambiar sus vidas. Como tuvieron que guardar todas sus pertenencias en la bodega, se dispusieron a eliminar toda la basura que no les hacía falta de su hogar, una acción muy extremista, ya que, hasta el momento, no se había hablado de esta corriente.

Posteriormente, decidieron volver a su lugar de procedencia, los suburbios. Y se dieron cuenta de que debían hacer el mismo procedimiento, por lo que volvieron a tirar todo lo que era innecesario en su día a día.

Involucrarse en este estilo de vida no fue nada fácil, pues por aquel entonces no disponían de mucha información acerca del movimiento y tuvieron que experimentar por sí solos. Y por supuesto, cometieron errores, al fin y al cabo, no nacieron aprendidos. Por aquel entonces, era una corriente desconocida para ellos y para todo el mundo.

Desde que tomaron este estilo de vida, la familia consiguió reducir la cantidad de basura que generaba en el año a solo un pequeño tarro de cristal.  Día a día, Bea y su familia valoran cuidadosamente las necesidades que tienen para comprar solo aquello que realmente necesitan. Además, aprovechan para adquirir los productos a granel y lo guardan todo en frascos de cristal. También crean sus propias bolsas de basura y así reducen el uso de plásticos.

Bea Johnson sosteniendo en  sus un tarro con los residuos producidos por su familia en un año
Bea Johnson sosteniendo en sus un tarro con los residuos producidos por su familia en un año I Fuente: goodreads.com

En el ámbito de la higiene decidieron reemplazar el algodón por toallitas elaboradas a mano, se pueden lavar. Como vaselina, Bea ha elaborado uno casero mediante cera de abeja y aceite de sésamo. El jabón también lo compra por peso, ya que no está fabricado con envases ni con plásticos. Para las mejillas emplea cacao orgánico en polvo.

Muchas de sus prendas de ropa y muebles son de segunda mano, ya que son partidarios de darle una segunda vida a las cosas y reutilizar y aprovechar lo máximo posible todos los productos. Buscan el rechazo de todo lo innecesario. De este modo, los costos también se ven reducidos, por lo que el ahorro es mayor.

¿En qué consiste el proceso de las 5 erres o movimiento “Zero Waste”?

El movimiento surgió en Estados Unidos, entre los años 1998 y 2002 cuando varias comunidades decidieron llevar toda la teoría de residuos cero a la práctica. Una corriente que se basa en el propósito de rediseñar el ciclo de vida de los recursos para que se puedan utilizar nuevamente y, de esta manera, reducir la producción de desechos.

Aunque fue en 2009 cuando Bea Johnson divulgó la relevancia de esta corriente. Empezó a publicar todo lo que ella había conseguido en su hogar mediante el proceso de reducción de basura.

Todo esto les sirvió para darse cuenta de que la regla de las «5 erres», siguiéndola de manera lineal, puede ser favorable para evitar la producción de basura y ayuda a contribuir al entorno natural que nos rodea.

Aunque creas que el “Zero Waste” consiste solamente en dejar de usar bolsas de plástico, es un movimiento que va más allá. Busca, de manera inteligente, el aprovechamiento de los recursos para evitar el despilfarro y, con esto, cooperar a la reducción de nuestra huella ecológica.

Los principios básicos del “Zero Waste”

  • RECHAZA lo innecesario

Vivimos en una sociedad que se deja llevar mucho por el consumismo y hay que darse cuenta de que a través de la compra de productos no biodegradables estamos contribuyendo a la demanda y, por tanto, que se produzca mucho más ese bien. Además, al disponer de estos productos en nuestros hogares, estos invaden nuestro espacio sin que nos estemos dando cuenta. Por esta razón, Johnson tomo la decisión de no aceptar más todo lo que procediera de la fabricación de plásticos de un solo uso, entre otras cosas. Di no a todo lo que es de un solo uso.

  • REDUCE a lo necesario

El primer gesto que tuvo Bea en este ámbito fue suprimir todo aquello a lo que no le daba uso en la cocina.
En segundo lugar, se deshicieron de toda la ropa que no se ponían. De esta forma, llegó a la conclusión de que podía confeccionar diversos modelitos con pocas prendas. Evita el consumismo y quédate solo con lo que necesites.

  • REUTILIZA al máximo posible

De esta manera, es de vital importancia colaborar con los negocios de segunda mano porque permite la existencia de alternativas de compra. Por esta razón, todo lo que esté en buen estado en los hogares y no se utilice hay que depositarlo en estos negocios, para que sea posible que otras personas lio puedan utilizar. Da una nueva vida a todo aquello que consideras desechable.

  • RECICLA

Es cierto que no todos los productos no se pueden reciclar de manera contante. De este modo, hay que reciclar todo lo que no se use en los tres procesos anteriores. Por ejemplo, el plástico solo se recicla dos veces. Obvio que es una buena práctica, pero eso no es solo lo importante, ya que es posible que para ese procedimiento requieran de mucha energía. Por tanto, antes de reciclar hay que llevar a cabo los tres procesos mencionados anteriormente y así reducir en todos los aspectos.

  •  “ROT” O COMPOSTA

Esto hace referencia a que toda la materia orgánica generada en nuestros hogares se puede descomponer en el compost. Fabrica tus propios medios para producir otros activos que sean necesarios.

Beneficios de reducir la generación de residuos

Este estilo de vida ha facilitado la vida de esta madre de familia, y le ha aportado múltiples beneficios. Este movimiento es favorable tanto para el medio ambiente como para nosotros mismos. Permite mejores condiciones de vida saludables y el ahorro de nuestros bolsillos.  

Repercusiones

El camino que ha tomado esta pionera junto a su familia no ha sido nada fácil, ya que ha recibido muchas críticas porque mucha gente piensa que el estilo de vida que lleva a cabo en su hogar no puede tener mucha repercusión en la sociedad. No obstante, Bea siempre ha respondido a todas esas críticas:

“A pesar de haber comenzado en casa, hoy esto se ha convertido en un movimiento global; miles de personas alrededor del mundo aplican este estilo de vida; cientos de personas han abierto tiendas sin empaque; se han formado nuevas organizaciones, y tantas otras cosas más. Todas las personas que he conocido en este movimiento tienen algo en común, y es que lamentan no haber comenzado antes”.

En estos últimos años el Zero Waste se ha convertido en una filosofía de vida para muchas familias alrededor del mundo.  Es una corriente que te ofrece una invitación para que seas consciente sobre el uso que le damos tanto a las cosas que poseemos en nuestros hogares, como al tiempo y al dinero. Busca que nos demos cuenta de que, en nuestro día a día, necesitamos pocas cosas y que hay que hacer uso de lo que se necesita. De esta manera, estaremos en contacto con la Tierra y con todo lo que nos rodea.

Integrar este estilo de vida en nuestra rutina es muy positivo, pues nos ayudará en muchos aspectos, ya no solo físicamente, sino que nos enseñará a disfrutar una vida basada en experiencias y satisfacciones, no en cosas; en una vida basada en ser y no en tener. Hay que tener en cuenta que una decisión personal, por pequeña que pueda parecer, puede tener grandes cambios a nivel local y global. Y tú, ¿estás dispuesto a ser solo con lo necesario?

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