Estrella Damm avanza con su “compromiso” sostenible

Cervezas con anillas de cartón

La famosa marca de cerveza catalana Estrella Damm ha anunciado en su spot publicitario veraniego que, a finales de este mes de julio, comenzará a sustituir las anillas de plástico de sus latas por otras de cartón 100% biodegradable. El proceso se completará el próximo mes de diciembre, cuando las anillas de plástico serán cosa del pasado para Damm.

El cambio climático es el tema que Damm ha vuelto a elegir para concienciar a la sociedad. Es un cambio de todos, y cada pequeño gesto cuenta. La nueva campaña ‘Acto III – Compromiso‘ continúa con la iniciativa del pasado verano y el objetivo es frenar la contaminación que los plásticos están generando en los océanos, especialmente en el mar Mediterráneo.

En el anuncio podemos ver a 24 bailarines de danza moderna trabajando juntos para alcanzar el objetivo de proteger nuestro entorno. La campaña es, sin duda, la mejor representación de lo que el trabajo en grupo puede llegar a alcanzar y de lo que cada uno de nosotros podemos cambiar a través de pequeños gestos en nuestro estilo de vida. 

El litoral mediterráneo está sufriendo una emergencia ecológica que tenemos que frenar porque, como asegura Damm, “defender tu manera de vivir es una forma muy bonita de vivir”. La publicidad  “Compromiso” es una continuación de las campañas anteriores “Alma” y “Amantes”, que siempre se han centrado en la urgencia de proteger el Mediterráneo. Este año, el mensaje hace hincapié en la eliminación de las anillas de plástico de todas sus latas de cerveza.

Sin plástico de un solo uso

El año pasado Estrella Damm dio el pistoletazo de salida a un proyecto que pretendía eliminar las anillas de plástico que forman parte de las latas de cerveza. Este año 2020 culmina el proyecto que supondrá una reducción de 260 toneladas de plástico al año. La iniciativa de Damm no termina ahí, el compromiso de Estrella Damm con el planeta y con la reducción del uso de plásticos pasa por la sustitución de todo el plástico de decoración que envuelve las latas de cerveza por cartón para 2021.

¿Es posible unir diseño y ecología en la fabricación de viviendas?

Principios Hannover

La evolución que han experimentado en las últimas décadas las passiv houses, casas en la que se utilizan recursos de arquitectura bioclimática combinados con una gran eficiencia energética, indica que efectivamente la unión de diseño y ecología es una realidad. 

Las passiv houses no son una novedad, de hecho, se empezaron a gestar en los años ochenta cuando el boom verde, que finalmente resultó ser una estrategia de marketing, comenzaba a extenderse por todo el mundo. Ahora somos más conscientes del peligro que conlleva destruir el medio ambiente porque las consecuencias son inmediatas. Por eso, no parece que las corrientes ecofriendly que están surgiendo en todos los ámbitos de nuestro día a día vayan a tratarse de una simple moda. 

La construcción de nuevas viviendas sostenibles son la solución a la mayoría de los problemas medioambientales que generamos a nivel personal. Además, este tipo de viviendas ofrecen a sus inquilinos un ahorro enorme de costes en energía calefactora y refrigeradora porque los materiales con los que se construyen y la tecnología de los sistemas de mantenimiento están escogidos especialmente para ello. 

Construcción sostenible según los Principios de Hannover

El diseño no se puede dejar a un lado. Hace no muchos años diseño y ecología eran conceptos enfrentados destinados a no reconciliarse pero, lo cierto, es que cada vez más empresas de interiorismo, estudios de arquitectura e inmobiliarias están más concienciados con el cuidado del medio ambiente y la integración de viviendas en el entorno natural. 

En este sentido, el diseño sostenible viene definido por los Principios de Hannover, elaborados por William McDough Michael Braungart y presentados en las Expo de Hannover en el año 2000. Las viviendas sostenibles de nueva construcción se basan, por tanto, en los siguientes principios:

  1. Insistir en los derechos de la humanidad y la naturaleza para coexistir en condiciones saludables, solidarias, diversas y sostenibles.
  2. Reconocer la interdependencia y aumentar el cuidado en el diseño, hasta reconocer sus efectos incluso en la distancia.
  3. Respetar las relaciones entre espíritu y materia y considerar todos los aspectos de los asentamientos humanos, incluyendo la comunidad, la vivienda, la industria y el comercio.
  4. Responsabilizarse de las consecuencias derivadas de las decisiones en diseño sobre el bienestar humano; la viabilidad de los sistemas naturales y su derecho a coexistir.
  5. Crear objetos de valor seguro a largo plazo y no relegar en las futuras generaciones el mantenimiento derivado de la creación descuidada de productos, procesos o normas.
  6. Eliminar el concepto de residuo y evaluar y optimizar el ciclo de vida completo de productos y procesos, para abordar el estado de los sistemas naturales, en el que no haya desperdicios.
  7. Depender de los flujos de energía naturales. El diseño humano debería, como el ciclo de vida natural, derivar sus esfuerzos creativos del aporte perpetuo de energía solar. Incorporar la energía eficientemente y de forma segura, para un uso responsable.
  8. Entender las limitaciones del diseño. Ninguna creación humana dura para siempre y el diseño no resuelve todos los problemas.
  9. Buscar la mejora continua mediante el intercambio de conocimientos, fomentar la comunicación directa y abierta entre amigos, clientes, fabricantes y usuarios para vincular las consideraciones de sostenibilidad a largo plazo con responsabilidad ética y re-establecer una y otra vez la relación entre los procesos naturales y la actividad humana.

Julio Sin Plástico, el reto sostenible del verano (al que estás invitado a participar)

Julio Sin Plástico

El movimiento Julio Sin Plástico vuelve un año más y esta vez celebra su décimo aniversario con una campaña enfocada a hacer crecer a sus seguidores, retando a la población australiana a reducir el plástico de un solo uso en un billón de kilogramos para final de mes.

Julio Sin Plástico fue diseñado para concienciar sobre el impacto que tienen en el medio ambiente los plásticos de usar y tirar, y para animar a la gente a que adopte una vida más sostenible y cuidadosa con su entorno.

Los inicios de esta campaña fueron en Facebook. Un grupo de 40 personas, amigos y compañeros que trabajaban en un ayuntamiento en Australia, decidieron tomar la iniciativa y plantarle cara a la contaminación. Desde entonces, la organización Julio Sin Plástico ha crecido hasta convertirse en una de las campañas medioambientales más populares del mundo. 

El año pasado 250 millones de personas se unieron al reto y se evitó que 825 millones de kilogramos de plástico acabaran en vertederos. Cada participante redujo una media de 23 kg el uso de plástico en casa.

Si no se pone ningún freno, la producción de plástico se habrá cuadruplicado para 2050 y tan solo el 14% de ese plástico es reciclado a nivel mundial. La organización Julio Sin Plástico planea empezar una comunidad de acción a tiempo completo que incluye a empresas y gobiernos. Algunas de las iniciativas que se plantean son:

  • Mejorar las tasas de reciclaje.
  • Extender la necesidad de tomar responsabilidades sobre las consecuencias de la producción.
  • Obligar a los negocios a usar plástico reciclado para los embalajes.
  • Fomentar la economía circular.
  • Reciclar y reusar materiales hasta su límite para evitar que estos acaben apilados en un vertedero.

“No se trata de un cambio drástico de vida, sino de ser más consciente de los problemas que generan los plásticos de un solo uso y empezar a dar pequeños pasos hasta llegar a eliminarlos por completo”.


Rebecca Prince-Ruiz, fundadora de Julio Sin Plástico

El año pasado, un 87% de los participantes de la campaña Julio Sin Plástico cambió definitivamente el uso de plástico de embalar comida por tuppers de cristal, y el 73% ha dejado de utilizar los vasos de plástico para llevar de las cafeterías. La mayoría de las personas que se apuntan a este reto de un solo mes hacen cambios definitivos en su forma de consumir, ¿por qué no te apuntas y lo pruebas?


Cómo promover la economía circular en el puesto de trabajo

movilidad sostenible

Algunos términos como “economía” o “gestión” aplicados a distintas actividades tienden a sonar muy lejanos y solemos pensar que son asuntos reservados a gobiernos y a grandes corporaciones pero, en realidad, son términos aplicables a todos los aspectos de nuestro día a día, incluso a nuestro puesto de trabajo, sea cual sea.

Ya hablamos de la economía circular y te dimos motivos para que empezases a aplicarla, por eso hoy te explicamos cómo llevarla a tu empresa.

Economía circular para cualquier empresa

Para conseguir que la economía de nuestra empresa, grande o pequeña, pase a ser circular, solo tenemos que hacer una serie de cambios básicos en la gestión que la harán sostenible y cuidadosa tanto con sus empleados como con el medioambiente. Los cambios que tu empresa necesita no son más que un conjunto de buenas prácticas y la implementación de tecnologías nuevas y limpias para crear un plan de acción de empresa circular y sostenible.

3 líneas de actuación para empresas sostenibles

Tu plan de acción debe tener, por lo menos, estos puntos:

  • Gestión de residuos. Actualmente, los residuos representan una problemática ambiental, social y sanitaria. La Directiva (UE) 2018/851 del Parlamento Europeo y del Consejo de la Unión Europea establecen un orden de prioridades en la política sobre la prevención y gestión de residuos: 
  • Prevención.
  • Preparación para la reutilización.
  • Reciclado.
  • Otros tipos de valorización.
  • Eliminación.

La información específica sobre los residuos generados en el conjunto de la empresa y también en cada área, es necesaria para poder involucrar a todos los trabajadores en esta actividad y garantizar así su éxito.

El seguimiento del cumplimiento de esta gestión de residuos y la difusión de los resultados de forma periódica también ayudarán a comprometer a los empleados.

  •  Consumo responsable. Un uso eficiente de los recursos y un consumo responsable de agua, energía y materiales es esencial para poder trasladar la economía circular a nuestra empresa.

Tu empresa debe tener un plan de uso eficiente de los recursos, con un apartado que especifique cómo se debe hacer uso del agua y de la energía. En cuanto a las compras de la empresa, se recomienda que los productos adquiridos dispongan de ecoetiqueta. 

La empresa debe promover el mínimo embalaje posible y el uso de materiales reciclados y/o reciclables en los envases y en la cadena de producción se debe minimizar el uso de materiales vertidos y emisiones contaminantes.

  • Movilidad sostenible. Tras la realización de un primer análisis para conocer el modo de desplazamiento de los trabajadores a sus puestos de trabajo se deben adoptar medidas que consistan en una movilidad laboral sostenible como por ejemplo:
    • La promoción del transporte público entre los trabajadores a través de la facilitación del abono transporte.
    • La promoción del vehículo compartido 
    • Ayudas para la adquisición de vehículos eléctricos.

La basura espacial ya es un problema para la Tierra

Satélites en colisión

La basura espacial se está convirtiendo en un verdadero problema para el medioambiente. La ONU explica que seis décadas de carrera espacial han dejado en órbita miles de toneladas de chatarra que amenazan los sistemas de comunicación en nuestro planeta.

Este problema, que se ha ido haciendo cada vez más grande con los años,  empezó en 1957 cuando se dio comienzo a la carrera espacial. Desde entonces, alrededor de 5000 lanzamientos han sido efectuados al espacio dejando tras de sí una estela de 23000 objetos en órbita. La Agencia Espacial Europea (ESA) estima que tan solo 1200 satélites siguen funcionando en la actualidad.

Cerca de 20000 objetos carentes de utilidad vagan por el espacio colisionando entre sí, generando con esto más basura espacial. Cada vez son más las personas que comparan la órbita de nuestro planeta con un gran vertedero de satélites, restos de cohetes y demás artefactos espaciales.

¿Hay alguna solución?

Lo cierto es que hasta el momento no se ha desarrollado ninguna solución técnica y eficiente para retirar la basura del espacio, así que solo nos queda prevenir la creación de nueva chatarra. Esto no parece que vaya a ocurrir a corto plazo, ya que se espera que la basura espacial aumente después de que una nueva generación de satélites de bajo coste y con un tamaño muy reducido hayan comenzado a invadir el espacio.

¿Qué peligro representa la basura espacial para nuestro planeta?

El espacio tiene relación directa con la Tierra por muchos motivos, nuestros teléfonos móviles están conectados a un geolocalizador que nos permite hacer llamadas, transacciones bancarias  o consultas del tiempo meteorológico con datos transmitidos por satélites.

Poner en peligro las comunicaciones de nuestro planeta tiene consecuencias inmediatas, pero también a largo plazo. La comunidad internacional trabaja para preservar el espacio como un bien de la humanidad para las generaciones futuras, y pretende conseguir que los estados y las empresas adopten medidas para reducir la creación de residuos. Hasta ahora no existe una regulación internacional obligatoria para prohibir la emisión de basura espacial entre estados y empresas.

Alternativas eco para la higiene femenina

Alternativas a las compresas y tampones tradicionales

La menstruación femenina es un proceso biológico inevitable, pero lo que sí podemos evitar son los residuos que generamos. Durante la vida fértil de una mujer se producen alrededor de 300 kg de residuos no biodegradables que, además, tampoco se pueden reciclar. Las compresas y tampones tradicionales acaban en vertederos e incineradoras, con el impacto medioambiental que esto conlleva.

Durante años hemos visto cómo distintas marcas de higiene femenina emiten comerciales en televisión donde se frivoliza con la menstruación. Los anuncios presentan mujeres sin dolor menstrual, haciendo acrobacias y sangrando azul. ¿Es que alguna mujer en el mundo menstrúa de color azul?

Si al impacto ecológico y a la estigmatización que los productos de higiene femenina tradicional tienen le sumamos el desembolso económico que suponen, solo nos queda buscar una alternativa. ¿Sabías que en España los productos de higiene femenina no están considerados como un bien de primera necesidad y se tasan con un 21% de IVA?

¿Por qué son las compresas tradicionales tan contaminantes?

La composición de las compresas tradicionales es bastante ambigua, y esto no deja de sorprender pues los componentes quedan a la elección del fabricante. La legislación comunitaria no obliga a especificar qué contienen a pesar de ser un producto que está en contacto continuo con la piel.

Habitualmente las compresas tradicionales están compuestas por un núcleo absorbente de celulosa vegetal blanqueada químicamente y, normalmente, también se le añade algún tipo de SAP (polímero superabsorbente en polvo cuya función es contener el flujo convirtiéndose en gel al contacto) que es derivado del petróleo. También suelen están hechas con algodón mezclado con fibras sintéticas y plásticos adhesivos, neutralizadores del olor y color, todos derivados del petróleo.

¿Tienen algún riesgo para la salud los productos tradicionales para la higiene femenina?

La respuesta es un rotundo sí. El uso de compresas está relacionado con la irritación y escozor de los genitales. Además, muchas mujeres presentan malestar después de su uso, y es que no podemos olvidar que la piel es altamente permeable y absorbe los productos con los que se halla en contacto pasándolos al torrente sanguíneo.

Por otro lado, el uso de tampones es incluso más peligroso porque puede provocar el Síndrome del Shock Tóxico que, en el peor de los casos, puede provocar la muerte.

¿Qué alternativas hay?

Las alternativas ecológicas, económicas y que protegen tu salud son:

  • Copa menstrual: tiene una vida útil de entre 5 y 10 años. Está fabricada con silicona médica hipoalergénica que no desprende ningún tóxico y su precio varía entre 15€ y 20€. Te contamos todo lo que tienes que saber para elegir copa menstrual en este vídeo.
  • Compresas de tela ecológicas: son reutilizables y las puedes encontrar de tela de algodón orgánico. Están compuestas por una tela que recubre los recambios absorbentes que son lavables. Las compresas y salva slip de tela tienen una vida útil muy grande y se adhieren con corchetes. Puedes encontrar packs de 6 por 30€.

Marketing sostenible, qué es y por qué todas la empresas deberían ponerlo en marcha

Cambios en la forma de hacerpublicidad

El estilo de vida que llevamos, y que aún se promueve en muchas campañas publicitarias, está basado en un consumo incansable de los recursos finitos del planeta. Está claro que la situación se ha vuelto insostenible, según el último informe Planeta Vivo, si seguimos a este ritmo, necesitaríamos 2,5 planetas para abastecernos en el año 2050,” y, como siempre cuando las cosas se ponen feas, se busca a quién culpar antes que buscar una solución al problema. Las campañas de marketing de empresa han sido las últimas en ser señaladas y ya son varios los proyectos que han surgido para hacer del marketing un negocio sostenible.

¿Qué es el marketing sostenible?

En realidad, para que el marketing sea sostenible, las empresas deben dar el primer paso. Un desarrollo sostenible implica un enfoque centrado en la triple cuenta de resultados, de manera que los beneficios de la empresa no se midan únicamente por su rentabilidad financiera, sino también en rentabilidad social y medioambiental. 

El objetivo es satisfacer aquellas cuestiones que la generación actual demanda sin amenazar las necesidades que puedan llegar a tener las futuras generaciones.  

  • Donald Fuller entiende  el marketing sostenible como el proceso de planificación, implementación y control del desarrollo, precios, promoción y distribución de productos de modo que satisfaga los tres criterios siguientes: 
  • Satisfacción de las necesidades del cliente.
  • Consecución de los objetivos de la empresa.
  • Compatibilización del proceso con el ecosistema. 

¿Por qué se debe practicar el marketing sostenible?

Quizás te sorprenda ver que el marketing sostenible no está ligado únicamente al medioambiente y es que, hace unas décadas, el “boom verde” que supuso la aparición en el mercado de numerosos productos y servicios ecológicos, fue una simple estrategia de márketing.


urban green valladolid

Lo cierto es que la estrategia funcionó y, por algún tiempo, la lluvia ácida, la deforestación y el agujero de la capa de ozono se convirtieron en temas de interés general. Además, se prohibió el uso de los CFC e incluso aquellos productos que nunca habían llevado CFC se anunciaban sin ello. 

Al igual que la “moda eco” se evaporó de los mercados en los años noventa, algunos expertos aseguran que en la actualidad ocurrirá de nuevo pero, esta vez, la diferencia es que los riesgos para la vida son mucho más graves, inmediatos y tangibles.

La OMS estima que “9 de cada 10 personas en el mundo respiran aire contaminado y cerca de 7 millones de personas mueren cada año por la exposición a las partículas finas contenidas en el mismo.”

La publicidad, tradicionalmente, ha centrado su objetivo en vender el producto a toda costa, maquillando cuando ha sido necesario los efectos negativos que el consumismo genera para el medioambiente y para la sociedad. De todos modos, es imposible producir bienes y servicios sin utilizar recursos que generan residuos y contaminación, hay que preguntarse entonces de forma realista en qué aspectos se puede reducir la huella ecológica.

Los profesionales del marketing tienen en sus manos la posibilidad de cambiar los hábitos de sus consumidores, promocionar la salud del planeta y centrarse en la triple cuenta de resultados. Realmente, se trata de echar un vistazo al producto o servicio, valorar su impacto medioambiental y tomar las medidas necesarias para minimizar dicho impacto. 

El Informe Stern sobre el cambio climático demuestra que “el coste de no tomar medidas frente al cambio climático podría alcanzar el 20% de PIB mundial a mediados de siglo”, otras estimaciones más conservadoras sugieren niveles entorno al 5%, provocando la mayor depresión económica en la historia. El coste de actuar ahora oscilaría en torno al 1% del PIB mundial.” 

Ejemplos de marketing sostenible

  • Starbucks se esfuerza por involucrar a su comunidad en temas sostenibles. Utiliza materiales ecológicos para producir, envasar y entregar su producto a los clientes. Como parte de su iniciativa “Green Store”, la marca también planea reducir el desperdicio, usar un 30% menos de agua y un 25% menos de energía durante los procesos de producción. 
  • Danone busca promover la salud a través de sus alimentos y dice que la salud del planeta, por lo tanto, es una prioridad.
  • Nestlé ha centrado su estrategia medioambiental en el envasado. La compañía se compromete a hacer que el 100% de sus envases sean reutilizables o reciclables para 2025. 
  • El Banco Santander promueve la inversión verde y sensibiza sobre el consumo responsable y eliminación del plástico de un solo uso a través de su programa Santander Natura.

Bioplásticos, ¿la solución definitiva al plástico de un solo uso?

bioplástico

El plástico es la gran pandemia que asola nuestro planeta. 150 son los años que tarda en degradarse una bolsa bolsa de plástico y 1.000 los que tarda una botella hecha con PET en desaparecer. En el mundo se fabrican cerca de 300 millones de toneladas de plástico cada año a partir de combustibles fósiles y la mayoría son de un solo uso. El plástico es, sin duda, uno de los peores residuos que generamos y también uno de los más contaminantes, por eso, hay que encontrar una solución eficaz.

¿Qué es el plástico de base vegetal y cómo se fabrica?

Al parecer, la solución pasa de nuevo por las plantas. Podemos empezar a cuidar el medioambiente con plásticos fabricados a partir de azúcares vegetales en lugar de combustibles fósiles. Este material ecológico, diseñado por la empresa de productos químicos renovables Avantium, se obtiene a partir de los azúcares de maíz, trigo o remolacha, los cuales se dividen en estructuras químicas para formar furanoato de polietileno, el plástico de plantas.

Hasta ahora, las pruebas en el laboratorio han demostrado que el plástico vegetal puede descomponerse en un año usando un compostador o varios años si el producto se deja a la intemperie. Esta capacidad de descomposición en un tiempo relativamente corto significa que los vertederos dejarán de estar formados por montañas de plástico que nunca desaparecen. Pero los plásticos vegetales no son un concepto nuevo. 

¿En qué productos encontraremos el plástico vegetal?

El material en cuestión es lo suficientemente resistente como para contener bebidas carbonatadas. Quizás por esto, empresas como CocaCola o Carlsberg, ya han contactado con Avantium para utilizar su tecnología en próximos productos. Danone también se ha interesado por la propuesta y podría empezar a comercializarse para 2023.

¿Por qué los bioplásticos son mejores que los plásticos convencionales?

La principal razón es que no usa ningún derivado del petróleo en su fabricación. El bioplástico puede fabricarse a partir de ácidos polilácticos (PLA) que se encuentran en las plantas, pero también puede hacerse a partir de polihidroxialcanoatos (PHA) a partir de microorganismos.

Los expertos aseguran que, aunque los bioplásticos actuales son mejores que los plásticos convencionales basados en combustibles fósiles, no son la solución definitiva porque no son del todo biodegradables y su proceso de fabricación se sigue haciendo en plantas industriales que dañan el medioambiente.

Freewaves, los calcetines que salvan el océano

Freewaves

La industria de la moda es una de las más contaminantes del planeta. Según datos de la ONU, la producción textil es responsable del 20% de las aguas residuales globales y del 10% de las emisiones globales de carbono. Esto se lo ha tomado muy en serio la empresa de calcetines Funstep y ha lanzado una colección de calcetines hechos con la fibra del plástico que se recupera de los mares españoles. 

“Somos conscientes de que la industria textil es una de las más contaminantes que hay y tenemos que echar una mano al medio ambiente”, asegura a Efeverde el gerente de Calcetines Mingo, José Manuel Mingo.

Freewaves es el nombre de los calcetines eco ligeros, transpirables, de secado rápido y con un ajuste perfecto que reutilizan el plástico del Mediterráneo y del Cantábrico para su fabricación. Cada par de calcetines que se produce, equivale a la retirada de una bolsa de plástico del mar.

El plástico que nos llega se limpia y trocea para poder procesarlo en una técnica desarrollada en exclusiva por Funstep: la sublimación. Hemos invertido casi un año en la investigación de la técnica para también estampar los diseños con alta calidad – incluso en talón y puntera – para que se mantenga el detalle y la nitidez de cada uno de los dibujos”, explica José Manuel Mingo en una entrevista con El Confidencial Digital.

Los freewaves están fabricados con una fibra de poliéster Seaqual, que es la que proviene del plástico recuperado del mar, además de elastano y elastómero. Son unos calcetines deportivos de altas prestaciones,“los más ligeros del mercado”, según sus creadores.

La biodiversidad marina es la temática que Funstep eligió como homenaje para los 12 modelos de calcetines que forman la colección. Los protagonistas son animales acuáticos como pulpos, tortugas o ballenas que se encargan de preservar el medioambiente desde que salen de la fábrica en Pradoluengo, Burgos.

José Manuel Mingo también explica en Efeverde que “El sector textil está en constante evolución. Trabajamos para ofrecer los productos tecnológicamente más avanzados, siempre pensando en el impacto positivo que podemos representar al fijar la población en el medio rural de Castilla y León y que la moda sea más respetuosa con el medio ambiente. Ahora que tanto se habla de la España vaciada hay que dar valor a nuestras tradiciones artesanas lanzando, desde el medio rural, productos que contribuyan a la sostenibilidad. En nuestro caso, por la protección de los animales marinos, la lucha contra el cambio climático y la preservación del Planeta

Y es que, al final, debemos ser conscientes de la realidad de nuestro planeta. No hay un Planeta B y en nuestras manos está empezar a cambiar las cosas.

¿Por qué comprar en comercio justo?

Fair Trade

Según la WFTO (Organización Mundial del Comercio Justo), el comercio justo es un sistema comercial basado en el diálogo, la transparencia y el respeto, que busca una mayor equidad en el comercio internacional prestando especial atención a criterios sociales y medioambientales. Contribuye al desarrollo sostenible ofreciendo mejores condiciones comerciales y asegurando los derechos de productores/as y trabajadores/as desfavorecidos, especialmente en el Sur.

Los productos del comercio justo se han ido implantando poco a poco en tiendas y supermercados bajo el sello Fair Trade Certified, que indica que son productos cultivados, cosechados o fabricados por agricultores y trabajadores de acuerdo con rigurosos estándares sociales, ambientales y económicos.

Pero, ¿por qué nos afecta a nosotros esta forma alternativa de consumo?

El cuidado del medioambiente es un asunto que nos concierne a todos, pero lo verdaderamente innovador de este tipo de consumo es el respeto por los derechos humanos de las personas que participan en la cadena del comercio justo. No nos cansamos de reivindicar condiciones laborales dignas para nosotros y para las personas de nuestro entorno, pero, cuando la explotación laboral se produce en otro lugar del mundo, miramos para otro lado.

Estos son 10 motivos por los que deberías empezar a consumir productos de comercio justo:

  • No se utiliza mano de obra infantil en los procesos de fabricación.
  • No se producen trabajos forzosos ni explotación hacia las personas que participan en la cadena de producción.
  • La jornada laboral está limitada por un máximo de horas.
  • Existen unas condiciones laborales seguras y salubres.
  • Los trabajadores reciben salarios dignos y proporcionados, amparados por contratos legales.
  • Los trabajadores tienen derecho a la libre asociación y a la negociación colectiva.
  • Se pretende reducir brecha salarial entre hombres y mujeres. El trato y la retribución económica son equitativos.
  • Respeto por la identidad cultural de las comunidades y los pueblos.
  • Parte de los beneficios se destinan a proyectos de desarrollo de las comunidades donde se elaboran los productos.
  • Son productos de buena calidad.

¿Dónde puedo encontrar productos de Comercio Justo?

Lidl, El Corte Inglés o DIA son algunas de las grandes cadenas de supermercados que acercan los productos de comercio justo a los consumidores. Tés, café, azúcar, chocolates y cacao son los productos de comercio justo más populares entre los clientes.

Además, muchas tiendas locales comercializan este tipo de productos.
¡Anímate y busca el sello Fair Trade cada vez que hagas la compra desde ahora!