Descubre el festival Be Veggie, este año online

La segunda edición del festival Be Veggie tiene lugar este fin de semana, los días 5 y 6 de diciembre, en Ficoba (Irún). Pero este año, debido a las restricciones por la pandemia del COVID-19, el evento será cien por cien online, a través de Instagram, toda una ventaja para aquellos que no pueden desplazarse o prefieren evitar el riesgo de contagio.

La edición del año pasado fue todo un éxito, y el festival reunió a numerosos influencers veganos que ofrecieron talleres y charlas, o activistas y emprendedores que formaron parte de los expositores de productos. El objetivo, en este 2020 y de forma virtual, sigue siendo el mismo: “reunir en Ficoba a personas veganas, que ya han optado por esta forma de consumir, respetuosa con la sostenibilidad ambiental, libre de explotación animal y beneficiosa para la salud, como aquellas personas que buscan alternativas de alimentación y consumo”, tal como queda manifestado en la página web del Be Veggie.

Lo que trae la segunda edición del Be Veggie

El festival ofrece actividades muy variadas que son el espacio perfecto para que personas que han optado por un estilo de vida más sostenible y respetuoso con los animales interactúen, debatan y conozcan nuevos productos, recetas o recursos a su alcance, dentro de sus valores. Los asistentes virtuales tendrán acceso a información muy valiosa sobre alimentos, cosmética, o talleres de cocina impartidos por profesionales y charlas.

El sábado 5 de diciembre, el activista por los derechos de los animales Óscar L. Sánchez será el encargado de dar comienzo a las actividades del festival, y hablará a sus oyentes sobre su libro recientemente publicado: Diario de un activista (vegano).

Este mismo día, Cristina Casado, en representación de la Unión Vegetariana Española, ofrecerá una charla sobre la importancia de las legumbres. Por la tarde, la influencer Sagrario Domínguez, conocida en redes sociales como Vegantreschic, hablará acerca de la moda vegana y sostenible. Otra ponencia interesante será la de María Álvarez, fundadora de la Reserva Hijos del Bosque, especializada en el rescate y recuperación de animales salvajes o cinegéticos.

Además, la tarde del sábado el festival ha organizado una mesa redonda titulada ¿Estamos a tiempo de salvar el planeta?, en la que participarán Ibai Vegan, Extinction Rebellion, Jon Kareaga y Maite Irulegi.

El domingo 6 de diciembre, será el turno del taller impartido por Patricia Menéndez, que enseñará cómo hacer hamburguesas, albóndigas y nuggets vegetales. Más tarde, Celia Ortiz Aviñón ofrecerá otro taller, en este caso sobre cosmética vegana. Acto seguido, será el turno para la organización FEUMVE (Familias Unidas por un Menú Vegano Escolar), que hablará sobre el objetivo de la asociación: que los comedores escolares incluyan menús veganos de calidad para los niños que llevan esta alimentación.

El festival no ha querido dejar de lado la música y también contará con la presencia de la cantautora Sara Zozaya, que ofrecerá un concierto en directo a las 19:00 horas de la tarde de este domingo.

No te puedes perder estas y muchas otras actividades este fin de semana. Si quieres saber más, puedes consultar el programa completo aquí.

Miles de botellas de plástico reutilizado para construir una isla

Cancún cuenta con un nuevo reclamo turístico: una isla construida sobre 150000 botellas de plástico reutilizado, unidas por otros residuos que conforman su estructura, y que ocupan un total de 800 metros cuadrados que flotan sobre el mar. Esta isla ecológica flotante, Joyxee Island, es visitada por miles de personas al año, que además de plástico, observan cómo las raíces y plantas de diversa índole se buscan sus huecos para crecer y dotar de un carácter único a este lugar.

Richart Sowa es el nombre del creador de esta isla, cuya idea comenzó allá por el año 2007, con la finalidad de “crear tierra en lugar de destruirla, limpiar la basura del mundo y convertirla en autosostenible”. Sin embargo, el proyecto inicial fue otra isla, Spiral Island, que fue destruida en 2005, tras el paso del huracán Emily. Richart Sowa, a partir de entonces, comenzó a buscar inversores interesados en su idea, y los consiguió. De esta forma, la isla actual supone un punto a favor del ecologismo y la producción de oxígeno, y en contra de la deforestación, sin olvidar su beneficio para el océano, al suponer un hábitat para las criaturas marinas.

En la actualidad, Joyxee Island ocupa más de 25 metros de ancho y 35 metros de largo sobre los que se erigen diversas edificaciones flotantes en el mar. La isla se ha convertido en un ejemplo de las posibilidades que podría ofrecer el hecho de comenzar a construir teniendo como base materiales reciclados. Su creador, Richart Sowa ha convertido en realidad su sueño, después de varios intentos que han supuesto un trabajo de décadas de duración.

Ecológica e insumergible

La isla Joyxee se caracteriza por su resistencia. Las botellas de plástico que la componen están llenas de aire y su fuerza se incrementa con el paso del tiempo, a la par que la vegetación crece sobre su base. De esta forma, se vuelve una isla insumergible y resistente a las inundaciones, a las mareas altas o al crecimiento del nivel del mar.

Un proyecto así contribuye a minimizar la huella de carbono, desde la construcción de las edificaciones hasta su posterior uso, de la misma manera que se reducen gastos. Por ahora, la isla llama la atención de numerosos turistas, quienes tienen la posibilidad de acudir a visitas guiadas, e incluso pueden alojarse o trabajar como voluntarios.

Estos voluntarios contribuyen al crecimiento y la mejoría de la isla, que actualmente cuenta con tres playas; una vivienda con tres plantas, cocina, baño y un par de dormitorios; dos estanques; una cascada y paneles solares para generar energía. Su labor permite que podamos calificar este lugar como eco-friendly.

La isla ha sido declarada por el Gobierno de México como un barco ecológico, lo que significa que tiene que cumplir con la normativa destinada a la navegación y disponer de todos los equipos de seguridad necesarios para los visitantes. Esto no ha supuesto ningún impedimento para el progreso de este lugar único en el mundo.

La mitad del menú de Ikea será vegano en 2025

La multinacional Ikea se ha comprometido a que el 50% de las comidas que ofrece en su restaurante serán veganas en el año 2025. Además, en los próximos cinco años, el 80% de la oferta de alimentos envasados que se pueden adquirir en sus tiendas serán también basados en plantas.

La carne roja se reducirá a un 20% en los platos que podrán consumirse en los restaurantes de Ikea de cara al año 2025. La directora de sostenibilidad de la compañía, Lena Pripp-Kovac, ha declarado, en un comunicado, que la intención es “que las elecciones saludables y sostenibles sean la opción más deseable”. Para ello, la multinacional sueca pretende encaminar sus productos hacia la sostenibilidad, sin olvidar la asequibilidad y que resulten apetitosos. Estas opciones “no deberían ser un lujo para unos pocos, sino ser parte de la vida diaria de las personas”, tal como ha manifestado Lena Pripp-Kovac.

De esta forma, Ikea, donde ya se pueden encontrar algunas opciones veganas, incrementará su oferta ante este tipo de clientes, que tendrán a su disposición una mayor gama de productos donde escoger. Actualmente, las albóndigas veganas son el principal plato cien por cien vegetal que se puede encontrar en el menú de sus restaurantes. Están elaboradas a base de proteína de guisantes, avena, manzanas y patatas, y según Ikea, estas albóndigas suponen una huella climática un 96% menor que las de carne.

Perritos calientes, helados, o mousse de chocolate son otras opciones veganas que el gigante empresarial ha incluido en su menú, como puedes consultar aquí.

Compromiso de sostenibilidad

Estas propuestas forman parte de los compromisos de sostenibilidad de Ikea, que se prepara para la próxima Cumbre de Sistemas Alimentarios de las Naciones Unidas que se convocará para el próximo 2021.

El director general de Ikea en Suecia, Peter van der Poel, ha declarado que “un sistema alimentario verdaderamente sostenible debe basarse en alimentos deliciosos, nutritivos y producidos de manera responsable. Ikea está adoptando un enfoque de cadena de valor completa para contribuir a sistemas alimentarios sostenibles, desde el abastecimiento responsable de los materiales y la reducción del desperdicio de alimentos”.

El hecho de que una compañía tan grande a nivel mundial como Ikea apueste por una medida como esta es un claro síntoma de que las cosas están cambiando y el auge del veganismo es imparable. Ya no se trata de una moda, sino que la concienciación con el bienestar de los animales es una realidad que se expande a millones de consumidores.

Consumidores que, por cuestiones éticas o de salud, escogen la opción más sostenible para el planeta, a la vez que contribuyen, con su decisión a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero provocadas por la ganadería y la industria cárnica.

Navidad sostenible: empieza por el árbol

Se acerca la Navidad y son muchos los que ya están pensando en poner el clásico árbol decorado con bolas. Pero, ¿cómo hacer cuando nos preocupa el medio ambiente y no queremos coger un abeto natural del bosque, pero tampoco queremos uno de plástico? Por suerte, hay algunas opciones sostenibles que puedes tener en cuenta.

Árboles de plástico

La venta de árboles navideños de plástico ha crecido en los últimos años, pero también ha aumentado la preocupación por la contaminación de este material, y ambos aspectos son contradictorios. Además de esto, podríamos decir que un abeto de plástico no es sostenible, pues no solo contamina cuando deja de utilizarse, sino que lo hace desde que se fabrica, y durante su transporte, teniendo en cuenta que la mayoría de ellos proceden de países como China.

Los árboles de plástico también contienen tóxicos como el cloruro de polivinilo, que aumenta su peligrosidad a medida que el árbol se deteriora, con el paso del tiempo, según apunta Tim Gray, director ejecutivo de Environmental Defense. Pero no tendría sentido comprar un abeto de plástico para utilizarlo solamente una Navidad. Además, el impacto en el medio ambiente que produce un árbol de plástico cuando se desecha es mucho mayor que el que produce un abeto natural. Por todo ello, si escoges que estas fechas tu árbol será de plástico, busca uno que sea reciclado.

Árboles naturales

Por otra parte, los abetos naturales en España están amenazados de gravedad por la falta de lluvias necesarias para su supervivencia. Por tanto, si escoges un árbol natural, la mejor opción es que lo compres. De hecho, aunque todos tenemos en mente la imagen salvaje del leñador que corta un árbol de su hábitat, lo cierto es que en la actualidad, la mayoría de abetos naturales que se utilizan para la decoración navideña se han cultivado específicamente para estas fechas. Verdecora es un ejemplo de empresas que comercializan árboles naturales.

Pero antes de lanzarte a comprar, debes asegurarte de varias cuestiones. En primer lugar, verifica que el abeto procede de una plantación sostenible y controlada, que cumpla toda la normativa medioambiental. Decántate por aquel que goce de la máxima certificación medioambiental, y opta por empresas que aseguran la plantación de otro abeto una vez que han vendido uno.

Pese a todo, la mayoría de “granjas” de cultivo de abetos navideños españolas se localiza en Cataluña, lo que provoca que su traslado a cualquier otro punto del país supone un problema de contaminación por el transporte.

¿Qué hacer después de Navidad?

Si optas por comprar un árbol natural, no lo tires en cualquier sitio cuando ya no te sirva, una vez pasadas estas fechas. Recuerda que un árbol cuando se descompone genera metano, uno de los principales gases de efecto invernadero, y además, al secarse, supone un peligro porque se convierte en altamente inflamable, lo que sería peligroso en caso de incendio. Si tienes un jardín o dispones de un espacio en el campo donde poder replantar el árbol, hazlo, pero no te olvides de seguir cuidándolo una vez ha pasado la Navidad.

Si tu opción es un abeto de plástico, puedes optar por guardarlo hasta el próximo año y reutilizarlo. Pero si no quieres hacer esto, busca la manera más ecológica para reciclarlo, y al igual que si se tratase de uno natural, no lo tires en cualquier lugar de la naturaleza.

Las emisiones de gases de efecto invernadero disminuyeron un 5,7% en 2019

España consiguió reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 5,7% del volumen total de emisiones durante el 2019, con respecto al año 2018. Así lo manifiestan los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que también indican que los principales gases de este tipo emitidos en España son el dióxido de carbono, el metano y el óxido nitroso. De estos tres, el CO2 es el principal gas contaminante de todas las emisiones generadas en nuestro país.

Sin embargo, durante el 2019 las emisiones de CO2 disminuyeron un 6,7%, las emisiones de óxido nitroso lo hicieron un 3%, y las de metano aumentaron un 0,2%. También creció la cifra en cuanto a las emisiones procedentes de los ámbitos del transporte o el almacenamiento, en un 2,1%.

La industria manufacturera es la responsable de la mayoría de las emisiones registradas el pasado año, con un 25% del total de estas, pero cabe destacar que este sector ha disminuido un 5,8% su volumen de emisiones.

Por detrás de la industria manufacturera se encuentra la generación de energía para los hogares, que supone un 21% del total de gases. La energía eléctrica, el gas, el vapor, el aire acondicionado y el agua, por su parte, son responsables del 18% de los gases de efecto invernadero emitidos, pero estos sectores también consiguieron disminuir sus emisiones en un 19,4%.

Datos del INE con respecto a las emisiones de gases de efecto invernadero en España

232,2 millones de toneladas

A pesar de los datos positivos señalados por el INE, la economía española fue responsable de la generación de 232,2 millones de toneladas de gases de efecto invernadero en 2019, lo que contribuye al calentamiento global en la Tierra.

Dentro de nuestro país, nos encontramos ante los desafíos de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por el tráfico urbano, así como minimizar el volumen de metano y óxido nitroso emitido por actividades como la agricultura, la ganadería, la pesca o la selvicultura. De cara a este 2020, solo queda esperar a disponer de unos datos en los que probablemente se reflejen los cambios producidos por la paralización de la economía debido a la pandemia de la COVID-19. Todo apunta a que dichos datos revelarán de nuevo un descenso de las emisiones, aunque estos últimos meses del año se han caracterizado por una vuelta a la normalidad de la mayoría de las actividades.

De hecho, la Organización Meteorológica Mundial ha dado a conocer una información preocupante recientemente. Y es que la disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero producida por las medidas de restricción en muchos países del mundo ha sido puntual y no ha impedido alcanzar niveles récord de emisiones en la atmósfera. Para logar una mayor efectividad y alcanzar los valores acordados en París en el 2015, sería oportuno eliminar al menos 22 gigatoneladas de dióxido de carbono al año, a partir de ahora, según un estudio de la revista Nature. Así, incluso si paralizasen todas las emisiones generadas este año, en el 2050 se estima que la temperatura aumentaría 3 grados, mientras que el nivel del mar crecería 2,5 metros con respecto al año 1850.

“Fragancia de aire puro” o “Agua limpia” para el futuro

“Agua limpia”, “Fragancia de aire puro” o “Atún de la bahía de Móstoles”. Estos son algunos de los productos que se pueden “comprar” en Dispotify, una tienda online ficticia que forma parte de una campaña de concienciación sobre el cambio climático y la contaminación, y que presenta artículos que podríamos adquirir en el futuro si no ponemos solución a estos problemas. La iniciativa, que ha sido puesta en marcha por Concejalía de Cooperación al Desarrollo del Ayuntamiento de Elche, ya ha llamado la atención de numerosos medios de comunicación por su originalidad.

La publicidad ficticia del supuesto portal de ventas indica que sus productos están “pensados para que la vida de tus hijos y la de tus nietos sea mucho más fácil”; o que “muy pronto podrás disfrutar de tu producto. Y, entonces, será demasiado tarde”. El objetivo es concienciar a los ciudadanos sobre la necesidad de tomar medidas contra el calentamiento global en el momento presente y lograr el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, a través de la ironía y la invitación a la reflexión.

Agua sin sabor, un bien escaso en el futuro

Uno de los productos que Dispotify ha puesto a la venta en su portal web es una botella de 200 mililitros de “agua que casi no sabe ni huele a nada”, que disimula el olor a dióxido de azufre, monóxido de nitrógeno, dióxido de carbono o metano, bajo el lema “dile adiós a la polución. Bueno, mejor dile hasta luego”.

Cada vez que un usuario pulsa “reservar” un artículo, se abre una pestaña con información relacionada. Así, en cuanto al agua, Dispotify ofrece datos tan relevantes como que 3 de cada 10 personas carecen de acceso a servicios de agua potable segura; o que 66 millones de niñas y niños en edad escolar primaria asisten con hambre al colegio. A diferencia de los productos que se comercializan de manera ficticia, esta sí es información real ante la cual no podemos mostrarnos pasivos.

Otro producto que ha llamado mucho la atención es el atún de la bahía de Móstoles, con un 12% menos de microplásticos. Un alimento exclusivo, y prueba de ello es su desproporcionado precio (2575 euros por una lata). En este futuro distópico, los atunes se están extinguiendo, pero han llegado a la “costa madrileña”.

En la web también se comercializan los dátiles, característicos en Elche, pero que en el futuro ya no existen. La solución: los dátiles de Skarsvag, procedentes de las palmeras noruegas, eso sí con un precio de casi 110 euros por tan solo 300 gramos.

Dispotify también comercializa la patera autohinchable, la cinta adhesiva ocular para ser más productivos trabajando y no quedarnos dormidos; la fragancia de aire puro, para disimular el olor de los gases de efecto invernadero; e incluso un test de supervivencia.

Se trata de productos hoy ficticios, pero que no es difícil imaginar que en el futuro estén presentes en las estanterías de los supermercados si no se adoptan las medidas necesarias para frenar el cambio climático y la contaminación. Por eso, está en nuestra mano evitar que este tipo de artículos existan.

Objetivos de Desarrollo Sostenible

La información que ofrece el portal web Dispotify está enfocada al cumplimiento de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) planteados por la ONU y relacionados con la pobreza, el cambio climático, el trabajo digno, el consumo responsable, la educación, la igualdad entre hombres y mujeres, etc. Cada vez que un usuario abre uno de los artículos que se anuncian, lo que obtendrá es una página con mensajes acerca de alguno de estos objetivos.

Afortunadamente, la tienda Dispotify no existe en nuestra realidad, pero supone un ejemplo en el que fijarse para imposibilitar que algún día tengamos que utilizar productos como los que vende. La finalidad es concienciarnos de que el presente es el momento para cambiar las cosas y que, si esperamos más, podría ser demasiado tarde. Por ello, hemos de adoptar hábitos sostenibles y respetuosos con la naturaleza; y cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible es de vital importancia para un futuro más saludable para todos.

Precisamente, el pasado 25 de septiembre los ODS cumplían cinco años desde su aprobación. La ONU pretende que, de cara al año 2030, estos objetivos estén cumplidos. Tenemos 10 años para luchar por ello.

Un dron capta a una manada de elefantes comiendo plástico

Estos días nos han sorprendido las imágenes de un grupo de elefantes en el vertedero de Ampara (Sri Lanka), obtenidas por un dron que ha captado cómo estos animales se desplazan hacia esta zona de acumulación de basura para buscar alimentos vegetales fruto de los desperdicios de la población humana. Sin embargo, con los restos de comida que se encuentran también ingieren plásticos y otros materiales tóxicos para ellos.

El vertedero de Ampara, construido hace unos diez años, está situado en medio de una zona en la que viven entre 200 y 300 ejemplares de elefantes. La cantidad de restos de alimentos que se encuentra en el basurero llama la atención de los paquidermos, pero estos, además de ingerir desperdicios de comida, tragan plásticos, algo que en muchos caos les ha provocado la muerte.

No se trata de un caso excepcional. Los tres vertederos más grandes de Sri Lanka se encuentran en entornos habitados por elefantes, que además, son hábitats protegidos. Por eso, en algunas ciudades de la isla asiática la imagen de estos animales ingiriendo plástico, papeles y restos de vegetales es bastante habitual. También es frecuente que algunos elefantes salvajes que comen dichos residuos mueran a causa de la ingesta de grandes cantidades de plástico, como muestran los resultados de las autopsias practicadas. Una muerte muy dolorosa y agónica para estos animales.

Tras las imágenes de Ampara, donde van a parar residuos procedentes de ocho distritos diferentes, las autoridades del país han anunciado que han comenzado a vallar el perímetro del vertedero, a través de trincheras y cercas eléctricas más efectivas que las actuales, que esperan terminar el próximo 2021. No es tarea sencilla, puesto que a veces los animales, por su instinto de alimentarse, se las ingenian para encontrar la manera de entrar en el basurero. Sin embargo, es urgente poner solución a este problema, pues las autoridades del país señalan que el año pasado murieron 361 elefantes a causa del plástico.

Especie protegida, y amenazada

Los elefantes son una especie protegida en países como Sri Lanka, donde, sin embargo, la población local los considera como una amenaza y son frecuentes los asesinatos a tiros o por envenenamiento por agricultores que los consideran un peligro para sus cultivos. Si a los elefantes asesinados por humanos sumamos aquellos que mueren por intoxicación o ahogamiento tras consumir basura plástica, obtenemos que el número de ejemplares se ha reducido de 12000 a 7000 en el último siglo, según uno de los censos más actualizados.

Por otra parte, los habitantes de las viviendas cercanas a los hábitats de los elefantes también ven a estos animales como un peligro, al comprobar cómo se acercan a las zonas pobladas en busca de alimento. Sin embargo, para ellos también supone un problema tener un vertedero tan cercano. La contaminación afecta a todos los seres del planeta, y es labor de los humanos contrarrestar los efectos de la misma, pues son los principales causantes de su aparición.

Las frases más recordadas de Richard Attenborough

Richard Attenborough (1923-2014) fue un reconocido actor y director de cine británico, hermano del divulgador científico David Attenborough. Entre sus logros más destacados, hay que mencionar que consiguió dos premios Oscar por la película Gandhi, en 1983, así como otros galardones por diferentes trabajos cinematográficos. Como actor, llegó a participar en películas tan recordadas como Parque Jurásico de Steven Spielberg (1993); Milagro en la ciudad (1994), dirigida por Les Mayfield; o Hamlet (1996), de Kenneth Branagh.

Tanto Richard Attenborough como su hermano han sido grandes defensores de la naturaleza y del medio ambiente, así como han denunciado el impacto de la actividad humana sobre este y la necesidad de salvarlo. Por eso, recordamos ahora algunas de sus frases más célebres, un total de 15 citas que son un claro ejemplo del sentido de la justicia de este gran cineasta, algunas relacionadas con su profesión, pero, sobre todo, con su enfoque personal ante la realidad. Richard Attenborough falleció hace ya seis años, pero su legado permanece.

15 frases de Richard Attenborough

· “No culpo a las personas por cometer errores, pero sí les pido que paguen por ellos”

· “Vengo de una familia que creía, entre comillas, en los Derechos del Hombre: que creía que para justificar el tipo de vida lujosa que la mayoría de nosotros tiene relacionada con el mundo entero, había que hacer algo”

· “Me gusta hacer películas sobre personas que cambiaron la vida de otros y afirmaron la dignidad humana”

· “Siempre quise hacer películas que pudieran cambiar o al menos enfocar los puntos de vista de la gente”

· “Muy, muy, muy rara vez pierdo los estribos. A veces me enfado cuando encuentro algo que siento que es impropio, que siento que carece de justicia y equidad, y todo esto suena muy pomposo y exagerado, pero estas son las cosas que realmente me molestan: la intolerancia, los prejuicios, etc. Supongo que, en asuntos más mundanos, soy impaciente.

· “Creo que es obsceno que creamos que tenemos derecho a acabar con la vida de alguien, sin importar lo que supuestamente haya hecho o no esa persona”

· “Simplemente digo que los héroes son personas cuyas actividades, cuyas actitudes, y cuyo juicio sólo piensas, Wow. Eso es bueno. Eso está bien. Eso es real”

· “Me importa el estilo. Me importa, pero sólo me importa el estilo que sirve al sujeto”

· “Prefiero el hecho a la ficción”

· “Creo que necesitamos héroes, creo que necesitamos ciertas personas con las que podamos medir nuestros propios defectos”

· “Cuando desespero, recuerdo que, a lo largo de la historia, siempre han triunfado la verdad y el amor. Ha habido tiranos y asesinos que durante un momento pueden parecer invencibles, pero, al final, siempre caen”

· “No puedo escribir, no puedo pintar, no escribo música”

· “Me gustaría ser recordado como un narrador de historias”

· “Cuando estoy dirigiendo una película, nada más importa”

· “La irreverencia es una parte esencial de nuestra cultura”

“Meltdown Flags”: los países se derriten

En estas fechas, en condiciones normales, todos los medios de comunicación habrían pasado estas últimas semanas hablando sobre la COP26, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático, cita que debería haberse iniciado el pasado 9 de noviembre en la ciudad de Glasgow (Escocia), pero que ha sido pospuesta para el próximo 2021, debido a la pandemia del coronavirus. Para suplir esta carencia, ha surgido la iniciativa “Meltdown Flags”, con el objetivo de concienciar sobre las consecuencias del calentamiento global, no solo durante la semana que habría correspondido a la COP26, sino que el proyecto ofrece información apta para su consulta después de estos días.

Se trata de una protesta digital que pretende sensibilizar a la población sobre la importancia de los glaciares que se están derritiendo, algo que la mayoría de las personas no percibe en su vida diaria y, por tanto, no le presta la atención necesaria; así como ofrecer soluciones para reducir las emisiones de CO2 y presionar a los políticos para que se ocupen del problema de la crisis climática, a través de una propuesta muy particular relacionada con las banderas de los países.

¿En qué consiste la iniciativa “Meltdown Flags”?

La iniciativa es sencilla. Partiendo de la base de que las banderas representan una simbología patriótica muy fuerte, no solo entre los ciudadanos de un país, sino también entre sus líderes políticos, lo que se pretende es hacer llegar un mensaje contundente sobre el deshielo a través de la reducción de la proporción de color blanco en las banderas. Así, no solo se trata de sensibilizar a la población general, sino también a los mandatarios que toman las decisiones.

La propuesta “Meltdown Flags” consiste en el rediseño de las banderas de países como Canadá, Argentina, Austria, Chile, Groenlandia, Francia, Islandia, Irán, India, Italia, México, Rusia, Estados Unidos, Pakistán o Noruega. Naciones muy dispares, cercanas o alejadas entre sí, en el mismo o en continentes distintos, pero que comparten un nexo de unión: en todas ellas hay glaciares que se están derritiendo a consecuencia de calentamiento global, un peligro para toda la humanidad. De esta forma, la reducción del blanco en sus banderas es una metáfora de la pérdida de estos glaciares que muchas veces pasa desapercibida a corto plazo, pero que, a largo plazo, supone un grave problema.

La idea surge de la mano del estudio alemán de diseño Moby Digg, en colaboración con la agencia Servideplan, y los especialistas ambientalistas de Meter, que pretenden trasladar el tema del deshielo al debate público, a través de esta protesta digital que coincide con la semana de la COP26, pero que está disponible para su consulta en las redes sociales, pues aporta datos muy valiosos e interesantes sobre el cambio climático y sus efectos. Aquí, los usuarios encontrarán vídeos e imágenes con información relevante cobre este asunto. Estos datos han sido recopilados por organismos internacionales como la UNESCO o la NASA, así como algunas universidades como la de Zurich.

Los supermercados se vacían de huevos de gallinas enjauladas

Los huevos de gallinas enjauladas desaparecen, poco a poco, de los supermercados españoles. Las grandes tiendas de alimentación empiezan a tomar conciencia del daño que causa la industria del huevo a estas aves, que pasan toda su vida hacinadas dentro de pequeñas jaulas para ser asesinadas después de dos años, cuando su producción comienza a disminuir.

Mercadona, Carrefour, Eroski, Aldi, Lidl, Alcampo, El Corte Inglés, AhorraMas, Condis y Supersol son algunos de los centros que se han comprometido a dejar de vender este alimento, cuando procede de gallinas estabuladas, lo que supone un 63% del mercado español. En Lidl o Aldi ya es visible este cambio, aunque otras tiendas lo implementarán en un futuro próximo. La decisión viene marcada por el incremento de la preocupación por el bienestar animal en los consumidores, la apuesta de los productores por sistemas alternativos a las jaulas y la presión de algunas organizaciones como Igualdad Animal.

Precisamente, Igualdad Animal lleva desde el año 2017 con una intensa campaña para paralizar la comercialización de este tipo de huevos, a través de sesiones de información y negociaciones con las compañías. En tan solo tres años, el método de producción basado en sistemas de estabulación ha disminuido más de un 10%, según datos de la ONG, que plantea que, en los próximos años, las cifras continuarán bajando si más supermercados se adhieren a la causa.

Sin embargo, Igualdad Animal sostiene que todavía hay 38 millones de gallinas que pasan su vida en jaulas sin poder moverse ni extender sus alas. El compromiso de los distribuidores de huevos significa un gran avance en la calidad de vida de estos animales, aunque el maltrato continúa existiendo y en cualquiera de los casos, el final de las gallinas será el matadero. Esta es la razón por la cual el veganismo rechaza el consumo de este alimento.

En este vídeo, Igualdad Animal explica los detalles de su campaña de sensibilización.

Cómo saber la procedencia de los huevos

Ahora que muchos supermercados han dejado de comercializar huevos de gallinas enjauladas, algunos se preguntarán de dónde proceden los huevos que compran o que siguen vendiéndose. La respuesta es sencilla: solo hay que fijarse en la numeración que aparece en cada uno de estos alimentos. Una cifra más pequeña significa que la gallina vive en libertad, mientras que el número mayor quiere decir que las aves están enjauladas.

Así, cuando la numeración empieza por 0, ese huevo será ecológico. La gallina vive libre y es bien alimentada. El 1 hace referencia a las gallinas camperas, que también disfrutan de cierta libertad en el exterior, aunque el pienso que comen no es ecológico. El 2 quiere decir que las aves viven encerradas en naves. Y el número 3 significa que el huevo procede de gallinas que viven en jaulas. La producción de este último tipo de huevos permite que los empresarios inviertan menos en gastos de bienestar animal, lo cual supone un menor precio del producto final. Esta es la razón por la que un huevo ecológico siempre resultará más caro que uno del número 3, pero la forma de vida de los animales es totalmente opuesta. La influencer Paola Calasanz, conocida como Dulcinea, aclara todas estas cuestiones en este vídeo.